miércoles, 18 de octubre de 2017

Sagradas Escrituras

Génesis

41 Y al cabo de dos años* completos aconteció que Faraón estaba soñando,+ y he aquí que estaba de pie junto al río Nilo. Y sucedía que del río Nilo venían ascendiendo siete vacas de hermosa apariencia y gruesas de carnes, y se pusieron a pacer entre la hierba* del Nilo.+ Y aquí otras siete vacas venían ascendiendo del río Nilo tras ellas, de fea apariencia y flacas de carnes,+ y se pararon al lado de las vacas junto a la margen del río Nilo. Entonces las vacas de fea apariencia y flacas de carnes se pusieron a devorar a las siete vacas de hermosa apariencia y gordas.+ Con eso, Faraón despertó.+
Sin embargo, volvió a dormirse y soñó por segunda vez. Y he aquí que siete espigas estaban subiendo en una sola caña, gruesas y buenas.+ Y sucedía que siete espigas, delgadas y chamuscadas por el viento del este,+estaban creciendo después de ellas.+ Y las espigas delgadas empezaron a tragarse a las siete espigas gruesas y llenas.+ Con eso, Faraón despertó, y he aquí que era un sueño.
Y por la mañana resultó que se le agitó el espíritu.+ De modo que envió y llamó a todos los sacerdotes practicantes de magia de Egipto+ y a todos los sabios de este,+ y se puso Faraón a contarles sus sueños.*+ Pero no hubo intérprete de estos para Faraón.
Entonces el jefe de los coperos habló con Faraón,+ y dijo: “De mis pecados hoy hago mención.+ 10 Faraón estaba indignado con sus siervos.+De modo que mandó que me metieran en la cárcel de la casa del jefe de la guardia de corps,+ tanto a mí como al jefe de los panaderos. 11 Después, ambos soñamos un sueño en la misma noche, yo y también él. Soñamos cada uno su sueño con su propia interpretación.+ 12 Y estaba allí con nosotros un joven, un hebreo,+ siervo del jefe de la guardia de corps.+ Cuando se los contamos a él,+ él procedió a interpretarnos nuestros sueños. Le interpretó a cada uno según su sueño. 13 Y resultó que, tal como nos lo había interpretado, así sucedió. A mí me devolvió a mi puesto,+ pero a él lo colgó”.*+
14 Y Faraón procedió a enviar y llamar a José,+ para que lo trajeran apresuradamente del hoyo carcelario.+ Por lo tanto, él se afeitó+ y mudó sus mantos+ y entró a donde Faraón. 15 Entonces Faraón dijo a José: “He soñado un sueño, pero no hay intérprete de él. Ahora bien, yo mismo he oído decir de ti que al oír un sueño puedes interpretarlo”.+ 16 En esto José contestó a Faraón, y dijo: “¡A mí no se me tiene que tomar en cuenta! Dios anunciará* bienestar a Faraón”.+
17 Y Faraón pasó a hablar a José: “Pues bien, en mi sueño yo estaba de pie en la margen del río Nilo. 18 Y aquí venían ascendiendo del río Nilo siete vacas, gruesas de carnes y hermosas de forma, y se pusieron a pacer entre la hierba del Nilo.+ 19 Y aquí venían ascendiendo otras siete vacas detrás de ellas, pobres y de forma muy mala y flacas de carnes.+ En cuanto a lo malo, no he visto cosa semejante a ellas en toda la tierra de Egipto. 20 Y las vacas flacas y malas empezaron a devorar a las primeras siete vacas gordas.+21 Así es que estas entraron en sus vientres, y, no obstante, no podía saberse que hubieran entrado en sus vientres, porque su apariencia era mala lo mismo que al comienzo.+ Con eso desperté.
22 ”Después de eso vi en mi sueño, y sucedía que estaban subiendo siete espigas en una sola caña, llenas y buenas.+ 23 Y sucedía que había siete espigas secas, delgadas, chamuscadas por el viento del este,+ que venían creciendo después de ellas. 24 Y las espigas delgadas empezaron a tragarse a las siete espigas buenas.+ De modo que se lo dije a los sacerdotes practicantes de magia,+ pero no hubo quien me lo declarara”.+
25 Entonces José dijo a Faraón: “El sueño de Faraón es uno solo. Lo que el Dios [verdadero] va a hacer lo ha declarado a Faraón.+ 26 Las siete vacas buenas son siete años. Igualmente, las siete espigas buenas son siete años. El sueño es uno solo. 27 Y las siete vacas flacas y malas que subieron después de ellas son siete años; y las siete espigas vacías, chamuscadas por el viento del este,+ resultarán ser siete años de hambre.+ 28 Esta es la cosa que he hablado a Faraón: Lo que el Dios [verdadero] va a hacer, él ha hecho que Faraón lo vea.+
29 ”Mira que vienen siete años de gran abundancia en toda la tierra de Egipto. 30 Pero ciertamente se levantarán siete años de hambre después de ellos, y ciertamente será olvidada toda la abundancia en la tierra de Egipto, y el hambre simplemente consumirá la tierra.+ 31 Y la abundancia que habrá habido en el país no se conocerá como resultado de aquella hambre [que habrá] después, porque esta ciertamente será muy grave. 32 Y el hecho de que el sueño le fue repetido dos veces a Faraón significa que la cosa está firmemente establecida de parte del Dios [verdadero],+ y el Dios [verdadero] está apresurándose a hacerlo.+
33 ”Por tanto, busque Faraón un hombre discreto y sabio y establézcalo sobre la tierra de Egipto.+ 34 Actúe Faraón y nombre superintendentes sobre la tierra,+ y tiene que recoger la quinta parte de la tierra de Egipto durante los siete años de abundancia.+ 35 Y que junten todos los víveres de estos buenos años que vienen, y que amontonen grano bajo la mano de Faraón como víveres en las ciudades,+ y tienen que resguardarlo. 36 Y los víveres tienen que servir de abastecimiento a la tierra para los siete años de hambre, que van a producirse en la tierra de Egipto,+ a fin de que la tierra no sea cortada por el hambre”.+
37 Pues bien, la cosa pareció buena a los ojos de Faraón y de todos sus siervos.+ 38 De modo que Faraón dijo a sus siervos: “¿Podrá hallarse otro hombre como este en quien está el espíritu de Dios?”.+ 39 Después Faraón dijo a José: “Puesto que Dios te ha hecho saber todo esto,+ no hay nadie tan discreto y sabio como tú.+ 40 Tú estarás personalmente sobre mi casa,+ y todo mi pueblo te obedecerá sin reserva.*+ Solo en cuanto al trono seré yo más grande que tú”.+ 41 Y añadió Faraón a José: “Mira, de veras te coloco sobre toda la tierra de Egipto”.+ 42 Con eso se quitó Faraón su anillo de sellar+ de su propia mano y lo puso en la mano de José, y lo vistió con prendas de vestir de lino fino* y le colocó un collar de oro alrededor del cuello.+ 43 Además, hizo que fuera montado en el segundo carro de honor que tenía,+ para que clamaran delante de él: “¡Avrekj!”,* y así lo puso sobre toda la tierra de Egipto.
44 Y Faraón dijo además a José: “Yo soy Faraón, pero sin autorización tuya no podrá hombre alguno alzar la mano ni el pie en toda la tierra de Egipto”.+ 45 Después de aquello Faraón llamó a José por nombre Zafenat-panéah,* y le dio por esposa a Asenat+ la hija de Potifera* el sacerdote de On.*+ Y José empezó a salir por toda la tierra de Egipto.+ 46 Y José tenía treinta años de edad+ cuando estuvo de pie delante de Faraón el rey de Egipto.
Entonces José salió de delante de Faraón y recorrió toda la tierra de Egipto. 47 Y durante los siete años de abundancia la tierra siguió produciendo a manos llenas.+ 48 Y él siguió juntando todos los víveres de los siete años que vinieron sobre la tierra de Egipto, y ponía los víveres en las ciudades.+ Los productos alimenticios del campo circundante a una ciudad, los ponía en medio de ella.+ 49 Y José continuó amontonando grano en grandísima cantidad,+ como la arena del mar, hasta que por fin cesaron de contarlo, porque era sin número.+
50 Y antes que llegara el año del hambre, le nacieron a José dos hijos,+que le dio a luz Asenat la hija de Potifera el sacerdote de On. 51 De modo que José llamó al primogénito por nombre Manasés,*+ porque, decía él: “Dios* me ha hecho olvidar todas mis desgracias y toda la casa de mi padre”.+ 52 Y al segundo lo llamó por nombre Efraín,*+ porque, decía él: “Dios me ha hecho fructífero en la tierra de mi miseria”.+
53 Y gradualmente terminaron los siete años de abundancia que hubo en la tierra de Egipto,+ 54 y, a su vez, comenzaron a venir los siete años de hambre, tal como había dicho José.+ Y se produjo el hambre en todos los países, pero en toda la tierra de Egipto se halló pan.+ 55 Por fin toda la tierra de Egipto llegó a tener hambre, y el pueblo empezó a clamar a Faraón por pan.+ Entonces dijo Faraón a todos los egipcios: “Vayan a José. Lo que les diga, eso han de hacer”.+ 56 Y el hambre se halló sobre toda la superficie de la tierra.+ Entonces José empezó a abrir todos los depósitos de grano que había entre ellos,* y a vender a los egipcios,*+ puesto que el hambre se agarró fuertemente de la tierra de Egipto. 57 Además, personas de toda la tierra* vinieron a Egipto a comprarle a José, porque el hambre tenía fuertemente agarrada a toda la tierra.+


Génesis

42 Por fin Jacob llegó a ver que había cereales en Egipto.+ Entonces Jacob dijo a sus hijos: “¿Por qué siguen mirándose unos a otros?”. Y añadió: “Miren que he oído que hay cereales en Egipto.+ Bajen allá y cómprennos de allí, para que nos mantengamos vivos y no muramos”. Por consiguiente, bajaron diez hermanos+ de José a comprar grano de Egipto. Pero Jacob no envió a Benjamín,+ el hermano de José, con sus otros hermanos, porque dijo: “De otro modo puede que le acaezca un accidente mortal”.*+
Así que vinieron los hijos de Israel con los otros que venían a comprar, porque existía el hambre en la tierra de Canaán.+ Y José era el hombre que estaba en el poder sobre el país.+ Él era quien hacía la venta a toda la gente de la tierra.+ Por consiguiente, vinieron los hermanos de José y se inclinaron ante él, rostro a tierra.+ Cuando José llegó a ver a sus hermanos, en seguida los reconoció, pero se hizo irreconocible para ellos.+De modo que les habló con dureza y les dijo: “¿De dónde han venido?”, a lo cual dijeron: “De la tierra de Canaán para comprar víveres”.+
Así reconoció José a sus hermanos, pero ellos mismos no lo reconocieron a él. Inmediatamente se acordó José de los sueños que había soñado acerca de ellos,+ y pasó a decirles: “¡Son espías! ¡Han venido para ver la condición desvalida* del país!”.+ 10 Entonces ellos le dijeron: “No, señor mío,+ sino que tus siervos+ han venido para comprar víveres. 11 Todos nosotros somos hijos de un mismo hombre. Somos hombres rectos. Tus siervos no actúan como espías”.+ 12 Pero él les dijo: “¡No es así! ¡Porque han venido para ver la condición desvalida del país!”.+ 13 A lo cual dijeron ellos: “Tus siervos somos doce hermanos.+ Somos hijos de un mismo hombre,+ en la tierra de Canaán; y mira que el más joven está con nuestro padre hoy,+ mientras que el otro ya no es”.+
14 Sin embargo, José les dijo: “Es lo que les he hablado, diciendo: ‘¡Son espías!’. 15 Mediante esto serán probados. Tan ciertamente como que Faraón vive, no saldrán de aquí sino hasta que venga acá su hermano menor.+ 16 Envíen a uno de ustedes para que consiga a su hermano mientras ustedes quedan atados, para que sus palabras sean probadas como la verdad en el caso de ustedes.+ Y si no, entonces, tan ciertamente como que Faraón vive, son espías”. 17 Con eso, los puso juntos en custodia por tres días.
18 Después José les dijo al tercer día: “Hagan esto y manténganse vivos.Yo temo+ al Dios [verdadero]. 19 Si son rectos, que uno de sus hermanos se quede atado en su casa de custodia,+ pero los demás de ustedes vayan, lleven cereales para el hambre de sus casas.+ 20 Entonces me traerán a su hermano menor, para que sus palabras sean halladas fidedignas; y no morirán”.+ Y ellos procedieron a hacer aquello.
21 Y empezaron a decirse uno a otro: “Indisputablemente somos culpables tocante a nuestro hermano,+ porque vimos la angustia de su alma cuando suplicaba de nosotros que tuviéramos compasión, pero no escuchamos. Por eso nos ha sobrevenido esta angustia”.+ 22 Entonces les contestó Rubén, y dijo: “¿No les dije yo: ‘No pequen contra el niño’, pero no escucharon?+ Y ahora, miren, su sangre ciertamente está siendo reclamada”.+ 23 En cuanto a ellos, no sabían que José estaba escuchando, porque había un intérprete entre ellos. 24 Por consiguiente, él se apartó de ellos y empezó a llorar.+ Entonces volvió a ellos y les habló y tomó de ellos a Simeón+ y lo ató ante los ojos de ellos.+ 25 Después de eso José dio el mandato, y se pusieron a llenarles de grano sus receptáculos. Además, habían de devolver el dinero de los hombres al saco individual de cada uno+y darles provisiones para el viaje.+ En efecto, así se hizo con ellos.
26 De modo que ellos cargaron sus cereales sobre sus asnos y procedieron a irse de allí. 27 Cuando uno abrió su saco para dar pienso a su asno en el lugar de alojamiento,+ llegó a ver su dinero, y aquí estaba en la boca de su costal.+ 28 Ante aquello, dijo a sus hermanos: “¡Me ha sido devuelto mi dinero, y ahora aquí está en mi costal!”. Entonces se les hundió el corazón, de modo que, temblando, se dirigieron unos a otros+ y dijeron: “¿Qué es esto que nos ha hecho Dios?”.+
29 Por fin llegaron a donde Jacob su padre, a la tierra de Canaán, y le refirieron todas las cosas que les habían acaecido, diciendo: 30 “El hombre que es el señor* del país nos habló con dureza,+ puesto que nos tomó por hombres que espiaban el país.+ 31 Pero nosotros le dijimos: ‘Somos hombres rectos.+ No actuamos como espías. 32 Somos doce hermanos,+los hijos de nuestro padre.+ Uno ya no es,+ y el menor está hoy con nuestro padre en la tierra de Canaán’.+ 33 Pero el hombre que es el señor del país nos dijo:+ ‘Por medio de esto sabré que son rectos:+ Hagan que uno de sus hermanos se quede conmigo.+ Entonces tomen algo para el hambre [que hay] en sus casas y váyanse.+ 34 Y tráiganme a su hermano menor, para que sepa yo que no son espías, sino que son rectos. Les devolveré a su hermano, y pueden negociar en el país’”.+
35 Y aconteció que, al vaciar sus sacos, he aquí que el atado de dinero de cada uno estaba en su saco. Y llegaron a ver, tanto ellos como su padre, sus atados de dinero, y les dio miedo. 36 Entonces Jacob su padre les exclamó: “¡Es a mí a quien han privado de hijos!+ ¡José ya no es y Simeón ya no es,+ y a Benjamín se lo van a llevar! ¡Es sobre mí sobre quien han venido todas estas cosas!”. 37 Pero Rubén dijo a su padre: “A los dos hijos míos les puedes dar muerte si no te lo traigo de vuelta.+ Entrégalo a mi cuidado, y yo seré el que te lo devuelva”.+ 38 Sin embargo, él dijo: “No bajará mi hijo con ustedes, porque su hermano está muerto y él ha quedado solo.+ Si le acaeciera un accidente mortal* por el camino en que fueran, entonces ciertamente harían descender mis canas con desconsuelo al Seol”.*+


Génesis

43 Y el hambre se hizo grave en el país.+ Y aconteció que tan pronto como ellos hubieron acabado de comer los cereales que habían traído de Egipto,+ su padre procedió a decirles: “Vuelvan, cómprennos un poco de alimento”.+ Entonces Judá le dijo:+ “Terminantemente nos testificó el hombre, diciendo: ‘No deben volver a ver mi rostro a menos que esté su hermano con ustedes’.+ Si vas a enviar a nuestro hermano con nosotros,+estamos dispuestos a bajar y a comprarte alimento. Pero si no lo vas a enviar, no bajaremos, porque de veras nos dijo el hombre: ‘No deben volver a ver mi rostro a menos que su hermano esté con ustedes’”.+ E Israel exclamó:+ “¿Por qué tuvieron que hacerme daño declarándole al hombre que tenían otro hermano?”. A lo cual dijeron ellos: “El hombre inquirió precisamente acerca de nosotros y de nuestros parientes, diciendo: ‘¿Todavía está vivo su padre?+ ¿Tienen otro hermano?’, y proseguimos informándole conforme a estos hechos.+ ¿Cómo podíamos saber de seguro que él diría: ‘Hagan bajar a su hermano’?”.+
Por fin Judá dijo a Israel su padre: “Envía al muchacho conmigo,+ para que nos levantemos y vayamos y para que nos mantengamos vivos y no muramos,+ tanto nosotros como tú y nuestros niñitos.+ Yo seré fianza por él.+ De mi mano podrás exigir la penalidad por él.+ Si no te lo traigo y te lo presento, entonces habré pecado contra ti para siempre.* 10 Pero si no nos hubiéramos demorado, ya habríamos ido allá y vuelto estas dos veces”.+
11 De modo que les dijo Israel su padre: “Si ese, pues, es el caso,+ hagan esto: Tomen en sus receptáculos los productos más finos del país y llévenlos al hombre como regalo:+ un poco de bálsamo,*+ y un poco de miel,+ ládano y cáscara resinosa,+ pistachos y almendras.+ 12 También, lleven en la mano el doble de dinero;* y el dinero que fue devuelto en la boca de sus costales lo llevarán de vuelta en su mano.+ Tal vez fue equivocación.+ 13 Y tomen a su hermano y levántense, vuelvan al hombre. 14 Y déles Dios Todopoderoso*piedad delante del hombre,+ para que ciertamente les suelte a su otro hermano y a Benjamín. ¡Pero yo, en caso de que tenga que ser privado de hijos, ciertamente seré privado de hijos!”.+
15 Por consiguiente, los hombres tomaron este regalo, y tomaron el doble de dinero en su mano, y a Benjamín. Entonces se levantaron y se pusieron a bajar a Egipto, y llegaron a estar de pie delante de José.+16 Cuando José vio a Benjamín con ellos, dijo en seguida al hombre que estaba sobre su casa: “Lleva a los hombres a la casa y degüella animales y haz los preparativos,+ porque los hombres han de comer conmigo al mediodía”. 17 Inmediatamente el hombre hizo tal como había dicho José.+Así que el hombre llevó a los hombres a casa de José. 18 Pero a los hombres les dio miedo porque los habían llevado a casa de José,+ y empezaron a decir: “¡Es por motivo del dinero que volvió con nosotros en nuestros costales al comienzo por lo que se nos está trayendo acá, para caer sobre nosotros y asaltarnos y para tomarnos como esclavos, y también nuestros asnos!”.+
19 Por lo tanto se acercaron al hombre que estaba sobre la casa de José y le hablaron a la entrada de la casa, 20 y dijeron: “¡Dispénsanos, señor mío! Por cierto, vinimos al principio para comprar alimento.+ 21 Pero lo que sucedió fue que cuando llegamos al lugar de alojamiento+ y empezamos a abrir nuestros costales, pues, ¡mira!, el dinero de cada uno estaba en la boca de su costal, nuestro dinero en su peso completo. De modo que quisiéramos devolverlo con nuestras propias manos.+ 22 Y hemos traído más dinero en nuestras manos para comprar alimento. Ciertamente no sabemos quién colocó nuestro dinero en nuestros costales”.+ 23 Entonces él dijo: “Todo está bien en cuanto a ustedes. No tengan miedo.+ El Dios de ustedes y el Dios de su padre les dio tesoro en sus costales.+ Su dinero llegó primero a mí”. Después de eso les sacó a Simeón.+
24 Entonces el hombre introdujo a los hombres en casa de José y dio agua para que les lavaran los pies,+ y dio pienso para sus asnos.+ 25 Y ellos se pusieron a alistar el regalo+ para la venida de José al mediodía, porque habían oído que era allí donde iban a comer pan.+ 26 Cuando José venía entrando en la casa, entonces el regalo que tenían en la mano se lo llevaron a él en la casa, y se postraron ante él en tierra.+ 27 Después de esto él les preguntó si les iba bien,* y dijo:+ “¿Le va bien a su padre,* el hombre de edad de quien han hablado? ¿Todavía está vivo?”.+ 28 A lo cual dijeron: “Le va bien a tu siervo nuestro padre. Todavía está vivo”. Entonces se inclinaron y se postraron.+
29 Cuando él alzó los ojos y vio a Benjamín su hermano, el hijo de su madre,+ pasó a decir: “¿Es este su hermano, el menor de quien me han hablado?”.+ Y añadió: “Que Dios te muestre su favor,+ hijo mío”. 30 José ahora tenía prisa, porque se le habían excitado sus emociones internas para con su hermano,+ de modo que buscó [un lugar donde] llorar, y entró en un cuarto interior y allí cedió a las lágrimas.+ 31 Después se lavó el rostro y salió y se contuvo y dijo:+ “Sirvan la comida”.+ 32 Y procedieron a servírsela a él aparte y a ellos aparte y a los egipcios que estaban comiendo con él aparte; puesto que los egipcios no podían comer una comida con los hebreos, porque eso es cosa detestable a los egipcios.+
33 Y fueron sentados delante de él, el primogénito según su derecho como primogénito,+ y el más joven según su juventud; y los hombres se miraban unos a otros con asombro. 34 Y él hacía que les llevaran porciones de delante de sí, pero aumentaba la porción de Benjamín a cinco veces el tamaño de las porciones de todos los demás.+ De manera que ellos continuaron banqueteando y bebiendo con él a satisfacción.+


Génesis

44 Más tarde él dio orden al hombre que estaba sobre su casa,+ y dijo: “Llena de alimento los costales de los hombres hasta el límite de lo que puedan llevar, y coloca el dinero de cada uno en la boca de su costal.+Pero tienes que colocar mi copa, la copa de plata, en la boca del costal del más joven, y el dinero de los cereales de él”. De modo que él hizo según la palabra de José que este había hablado.+
Había rayado el alba cuando los hombres fueron enviados,+ ellos y también sus asnos. Salieron de la ciudad. No habían ido lejos cuando José dijo al hombre que estaba sobre su casa: “¡Levántate! Corre tras los hombres y alcánzalos de seguro y diles: ‘¿Por qué han pagado mal por bien?+ ¿No es esta la cosa en que bebe mi amo y por la cual con pericia lee agüeros?+ Es un hecho malo el que han cometido’”.
Por fin él los alcanzó y les habló estas palabras. Pero ellos le dijeron: “¿Por qué habla mi señor tales palabras? Es inconcebible que tus siervos hicieran cosa semejante. ¡Si el dinero que hallamos en la boca de nuestros costales te lo trajimos de vuelta desde la tierra de Canaán!+Entonces, ¿cómo podríamos hurtar plata u oro de la casa de tu amo?+Que muera aquel de tus esclavos* con quien se halle, y que nosotros mismos también lleguemos a ser esclavos de mi amo”.+ 10 Entonces dijo él: “Sea ahora exactamente conforme a sus palabras.+ Así aquel con quien se halle llegará a ser esclavo mío,+ pero ustedes mismos quedarán probados inocentes”. 11 Ante aquello, apresuradamente bajó cada uno su costal a tierra y abrió cada uno su propio costal. 12 Y él se puso a escudriñar cuidadosamente. Comenzó por el de más edad y acabó por el más joven. Por fin se halló la copa en el costal de Benjamín.+
13 Entonces ellos rasgaron sus mantos,+ y cada uno alzó su carga otra vez sobre su asno y volvieron a la ciudad. 14 Y Judá+ y sus hermanos fueron entrando en la casa de José, y él estaba allí todavía; y procedieron a caer a tierra delante de él.+ 15 José ahora les dijo: “¿Qué suerte de acción es esta que han hecho? ¿No sabían que un hombre como yo puede leer con pericia los agüeros?”.+ 16 A lo cual exclamó Judá: “¿Qué podemos decir a mi amo? ¿Qué podemos hablar? ¿Y cómo podemos probarnos justos?+ El Dios [verdadero] ha descubierto el error de tus esclavos.+ ¡Mira que somos esclavos de mi amo,+ tanto nosotros como aquel en cuya mano se halló la copa!”. 17 Sin embargo, él dijo: “¡Es inconcebible que yo haga esto!+ El hombre en cuya mano se halló la copa es el que llegará a ser esclavo mío.+En cuanto a los demás de ustedes, suban en paz a donde su padre”.+
18 Judá ahora se le acercó y dijo: “Te ruego, amo mío, que por favor permitas a tu esclavo hablar una palabra a oídos de mi amo,+ y que no se enardezca tu cólera+ contra tu esclavo, porque es lo mismo contigo que con Faraón.*+ 19 Mi amo* preguntó a sus esclavos, diciendo: ‘¿Tienen padre o hermano?’. 20 De modo que dijimos a mi amo: ‘Sí, tenemos un padre envejecido y un niño de su vejez, el más joven.+ Pero su hermano murió, de modo que él es el único que queda de su madre,+ y su padre de veras lo ama’. 21 Después de eso dijiste a tus esclavos: ‘Bájenmelo para que ponga mi ojo sobre él’.+ 22 Pero nosotros dijimos a mi amo: ‘El muchacho no puede dejar a su padre. Si dejara a su padre, él ciertamente moriría’.+ 23 Entonces dijiste a tus esclavos: ‘A menos que baje con ustedes su hermano menor, no podrán volver a ver mi rostro’.+
24 ”Y aconteció que subimos a donde tu esclavo mi padre y entonces le referimos las palabras de mi amo. 25 Posteriormente dijo nuestro padre: ‘Vuelvan, cómprennos un poco de alimento’.+ 26 Pero nosotros dijimos: ‘No podemos bajar. Si nuestro hermano menor está con nosotros ciertamente bajaremos, porque no podemos verle el rostro al hombre en caso de no estar con nosotros nuestro hermano menor’.+ 27 Entonces nos dijo tu esclavo mi padre: ‘Ustedes mismos bien saben que mi esposa solo me dio a luz dos hijos.+ 28 Más tarde el uno salió de mi compañía, y exclamé: “¡Ah, de seguro ha sido despedazado!”,+ y no lo he visto hasta ahora. 29 Si se llevaran a este también fuera de mi vista y le acaeciera un accidente mortal, ciertamente harían descender mis canas con calamidad al Seol’.+
30 ”Y ahora, luego que llegara yo a tu esclavo mi padre sin el muchacho junto con nosotros, siendo que el alma de aquel está ligada con el alma de este,+ 31 entonces con certeza sucederá que tan pronto como vea que no está allí el muchacho, simplemente morirá, y tus esclavos realmente harán descender las canas de tu esclavo nuestro padre con desconsuelo al Seol.*32 Porque tu esclavo se hizo fianza+ por el muchacho cuando estuviera ausente de su padre, y dijo: ‘Si no te lo traigo de vuelta, entonces habré pecado contra mi padre para siempre’.*+ 33 Ahora pues, por favor, deja que tu esclavo quede en vez del muchacho por esclavo de mi amo, para que el muchacho suba con sus hermanos.+ 34 Porque ¿cómo podré yo subir a donde mi padre sin el muchacho junto conmigo, por temor de que entonces mire la calamidad que descubrirá a mi padre?”.+

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