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viernes, 6 de mayo de 2016

Monasterios por países - Alemania


La Abadía de San Galo (en alemán Fürstabtei Sankt Gallen) fue durante muchos siglos una de las principales abadías de la Orden benedictina en Europa. Está situada en la ciudad de Sankt Gallen, en Suiza. Fue declarada Patrimonio de la Humanidadpor la Unesco en 1983.

Historia

El monasterio fue fundado en el año 613 y adoptó el nombre por San Galo, su fundador, un monje irlandés, compañero de san Columbano de Luxeuil ; Galo murió allí en 646.
Durante el reinado de Pipino el Breve se fundó la famosa escuela de San Galo, en la cual las artes, las letras y las ciencias florecieron. Bajo el gobierno del abad Waldo de Reichenau (740-814) se copiaron numerosísimos manuscritos, formándose así una nutrida biblioteca. Muchos monjes irlandeses y sajones se establecieron en la abadía para dedicarse a la copia de manuscritos.
A petición de Carlomagno, el Papa Adriano I envió gran cantidad de cantores desdeRoma, que propagaron el Canto gregoriano.
En el siglo XIII, la abadía y la ciudad, como principado independiente, estaban regidas por los abades, que adoptaron el título de príncipes del Sacro Imperio Romano.
Bajo los auspicios del abad Pío (1630-1674) comenzaron a imprimirse libros en la abadía. En 1712, la abadía sufrió el saqueo y el expolio de gran parte de sus tesoros, siendo llevadas muchas obras a Zúrich y Berna.
En la actualidad queda poco del monasterio original medieval. La mayor parte de las edificaciones, incluida la iglesia abacial, se reedificaron en un estilo tardobarroco.

La abadía

El complejo abacial en la época carolingia queda reflejado en un plano elaborado de la abadía suiza de San Galo, edificada alrededor de 820, en el cual puede observarse la disposición general de un monasterio importante de la época. El aspecto general del complejo es el de una ciudad de casas aisladas con calles entre ellas. Está edificado claramente de acuerdo a la regla benedictina, que establecía que, si era posible, el monasterio contuviese todo lo necesario para la vida, así como los edificios conectados más íntimamente con la vida religiosa y social de sus internados. Debía comprender un molino, una panadería, establos, así como acomodación para llevar a cabo todas las artesanías dentro de las murallas, de modo que no fuese necesario para los monjes salir de los límites del monasterio.
La distribución general de los edificios queda así:
La iglesia con su claustro está situada al sur, ocupa el centro de un área cuadrangular de cerca de 430 pies cuadrados. Los edificios, como en los monasterios grandes, están distribuidos en grupos. La iglesia forma el núcleo, como centro de la vida religiosa de la comunidad. En relación más estrecha con la iglesia está el grupo de edificios apropiados para la línea monástica y sus exigencias diarias: el refectorio para comer, el dormitorio para descansar, la sala común para relacionarse, la casa del capítulo para las conferencias religiosas y disciplinarias. Estos elementos esenciales de la vida monástica estaban colocados alrededor de un claustro, el cual contenía una arcada cubierta permitiendo la comunicación protegida de los elementos entre los edificios. La enfermería para monjes enfermos, con la casa del médico, y el jardín del herbolario quedan al este. En el mismo grupo que la enfermería está el jardín de los novicios. La escuela exterior, con la casa del maestro principal contra la pared opuesta de la iglesia, se halla fuera del recinto del convento, en proximidad a la casa del abad, que debía mantener constantemente vigilancia sobre ellos.
Plano de San Gall
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Iglesia
A. Altar mayor
B. Altar de San Pablo
C. Altar de San Pedro
D. Nave
E. Paraíso
F. Torres
Edificios monásticos
G. Claustro
H. Calefactorio, con el dormitorio encima
I. Letrinas
J. Casa del Abad
K. Refectorio
L. Cocina
M. Panadería y cervecería
N. Sótano
O. Sala, locutorio (encima: P1. Scriptorium con biblioteca [k], P2. Sacristía y vestíbulo)
Q. Casa de los novicios (1. capilla; 2. refectorio; 3. calefactorio; 4. dormitorio; 5. habitación del maestro; 6. cámaras)
R. Enfermería (1 a 6 como en la casa de los novicios)
S. Casa del médico
T. Jardín botánico
U. Casa para penitencias
V. Escuela
W. Alojamiento del maestro de escuela
X1. Casa de huéspedes para los de rango superior
X2. Casa de huéspedes para los pobres
Y. Cámara de huéspedes para monjes de otras órdenes
Departamentos de mantenimiento
Z. Granja
a. Era
b. Talleres
c. Molinos
d. Horno
e. Establos
f. Vaquería
g. Cabrería
h. Pocilga
i. Ovejas
k. Cámaras para sirvientes y trabajadores
l. Casa del jardinero
m. Granja de pollos y patos
n. Casa del cuidador de pollería
o. Jardín
q. Panadería para pan sacramental
s. Cocinas
t. Baños
Los edificios destinados a la hospitalidad se dividen en tres grupos: uno para la recepción de los huéspedes distinguidos, otro para los monjes que visitan el monasterio y otro para los viajeros peregrinos. El primero y el tercero están situados a la derecha y a la izquierda de la entrada común del monasterio. El hospicio para huéspedes distinguidos se encuentra en el lado norte de la iglesia, no lejos de la casa del abad; el de los huéspedes pobres se halla en el lado sur, cerca del grupo de edificios de la granja, el cual está claramente separado de los edificios monásticos. A la cocina, mantequería y oficinas se llega a través de un pasaje desde el lado este del refectorio y están conectadas con la panadería y la cervecería, las cuales están colocadas un poco más lejos. La totalidad de los lados sur y este están destinados a talleres, establos y edificios de granja.
Los edificios, con algunas excepciones, probablemente estaban todos hechos de madera, excepto la iglesia. En total son 33 bloques separados.
La iglesia es cruciforme, con una nave de 9 arcadas y un ábside semicircular en cada extremo. El extremo oeste está rodeado de una columnata semicircular, dejando un "paraíso abierto" entre él y la pared de la iglesia. La totalidad del área está dividida por paneles en varias capillas. El altar mayor está situado inmediatamente al este del transepto, o coro ritual, el altar de San Pablo, en el este, y el de San Pedro en el ábside oeste. Hay un campanario cilíndrico separado de la iglesia a cada lado del ábside oeste.
La innovación más importante es la clausura monástica, espacio abacial donde sólo puede haber monjes, no permitiéndose la entrada a los extraños (clausura pasiva) y los monjes no pueden abandonarla sin permiso (clausura pasiva).
Este plan sería el que serviría de modelo para la construcción de otros monasterios en todo el Sacro Imperio Romano, adaptándose a las circunstancias locales.

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La abadía de Landevennec, ubicada en la actual comuna bretona de Landévennec (Finisterre), tiene la reputación de haber sido fundada por San Guénolé (en bretón Gwenole o Gwennole) -Wingalloe - (Armórica, 461 - Landévennec, 532).

Etimología y orígenes

Según una etimología muy dudosa, Landévennec significaría el monasterio (en bretón lan) del (pequeño) Guénolé (Guinnoc); pero Gwinnog es el nombre de otro santo bretón, y la forma antigua del nombre del santo fundador en bretón es Wingalloe.
Discípulo de Budoc, que se había establecido con algunos monjes en la isla de Lavret, cercana a la isla de Bréhat, (hoy en el departemento de Côtes-d'Armor), Guénolé se estableció junto a otros once compañeros en un punto del estuario del río Aulne (Finisterre). Logró la amistad de Gradlon, el primer rey de Cornouaille, contemporáneo de san Corentin, considerándose a este último como el primer obispo de Quimper.
La vida de san Guénolé nos ha llegado a través de sus dos hagiografías, redactadas en el siglo IX por el abad Gurdisten y el monje Clemente, cuyo texto es proseguido por Gurdisten.
San Guénolé tomó parte considerable en la evangelización del Cornualles francés (no confundir con el británico) y la abadía de Landévennec se convirtió a partir de entonces en la principal fuente de las instituciones monásticas de Bretaña.
Esta abadía seguía la regla de los Escotos, en la tradición del cristianismo celta. Los monjes irlandeses, o escotos, iban vestidos con una túnica a menudo de color blanco y de una vestimenta con capuchón en tela gruesa de lana.
Obediencia, pobreza y castidad eran estrictamente practicadas por los monjes bretones. "Dedicaos al estudio con humildad, sin enorgulleceros de vuestra ciencia, someteos al trabajo manual con humildad y contrición de corazón, sin buscar la alabanza de los hombres en el ejercicio de vuestro arte, sin despreciar al ignorante, insistid sin cesar en la plegaria acompañada por ayunos y velas". Estas eran las recomendaciones hechas por Budoc, el maestro de sant Guénolé.
Según la tradición, el sucesor de san Guénolé fue san Gwenaël, a quien el abad había acogido de joven en el monasterio.
En 818, el emperador Luis I, hijo de Carlomagno, llegado para acabar con la rebelión de un tal Morvan, y persuadido de que su poder provenía de Dios, solicitó al abad Matmonoc, en Priziac, cerca de Gourin (Morbihan), que renunciase a "sus costumbres escotas" y pasase a seguir la regla de San Benito. Sin embargo, hay que notar que ello no supuso la eliminación de la especifidad bretona: de ello ofrecen testimonio las miniaturas de los manuscritos del scriptorium.
La integración en el sistema carolingio tiene su origen en Nominoe, que fija las sedes episcopales de Saint-Pol-de-Léon y de Quimper, ya que las sedes de Tréguier y Saint-Brieuc no fueron creadas hasta el siglo X.

Historia

El gran giro en la historia del monasterio se produce con motivo de las invasiones normandas, que se dirigen especialmente contra los monasterios desde 884.
En 913, Landévennec fue saqueada y posteriormente incendiada por los vikingos. Los monjes huyeron y se llevaron consigo sus reliquias, especialmente las de san Guénolé, así como sus manuscritos, y se refugiaron en Montreuil-sur-Mer, donde crearon una nueva abadía bajo la advocación de sant Guénolé (denominada localmente "san Walois").
Los jefes huyeron igualmente con gran número de bretones, sea a Gran Bretaña, sea hacia territorio franco. Ello suponía el fin del reino bretón. El cielo se oscurece sobre la vida económica, intelectual y religiosa, en espera del renacimiento del esfuerzo demográfico en el siglo XII: La lengua bretona retrocede, el poder político se desplaza hacia la Alta Bretaña, primero hacia Rennes y posteriormente hacia Nantes. El contacto con los francos y el aprendizaje que monjes y jefes habían hecho de la lengua romance durante su éxodo tuvieron como consecuencia la reducción del bretón a una lengua no escrita, relegada meramente al intercambio oral. Adicionalmente, ahora era a Saint Benoit sur Loire, o aún más allá, en Francia o en Gran Bretaña, donde había que acudir para venerar a los santos bretones. La desposesión de los cuerpos de los santos había privado a Bretaña de la riqueza económica que representaban en la época los viajes de los peregrinos para visitar las reliquias. Como complemento de todo ello, las abadías bretonas habían sido privadas de sus manuscritos y de sus sabios, con lo que las escuelas monásticas bretonas que enseñaban las ciencias profanas a los niños y jóvenes de las aldeas cercanas a los monasterios, dotándoles de una mínima cultura intelectual, ya no serían jamás grandes escuelas.
No obstante, la liberación de Bretaña fue organizada por el monje Juan, abad de Landévennec, que dirigía la colonia bretona refugiada enMontreuil-sur-Mer. Durante un viaje a través de Bretaña, Juan se dio cuenta de que los bretones que se habían quedado en su tierra natal estaban impacientes por sacudirse el yugo normando y que los normandos vivían en una tan profunda sensación de seguridad que podían ser sorprendidos y derrotados con facilidad por un ataque sorpresa. Juan contactó con el príncipe Alain, hijo del conde de Poher Matuedoi, y nieto de Alano el Grande, que se hallaba refugiado en la corte de Athelstan, rey de Inglaterra. Alano aceptó ponerse al frente del movimiento. Desembarcado en Bretaña, Alano mantuvo combates con resultado favorable en Dol y en Saint-Brieuc (936). Logró apoderarse de Nantes, lo que trajo como consecuencia que los normandos abandonasen la fachada marítima del Loira. Tras sus victorias, Alano, a quien la Historia da el sobrenombre de Barba Tuerta, fue reconocido como titular del ducado de Bretaña, como Alano II de Bretaña (937).
Alano II otorgó a la abadía la parroquia de Batz-sur-Mer, el monasterio de Saint-Médart-de-Doulon, y las iglesias de Saint-Cyr y Sainte-Croix, situadas en Nantes.
A mediados del siglo XI se comenzó la construcción de la iglesia abacial románica. Es igualmente de esta época la compilación del cartulario de Landévennec que se conserva en Quimper, en la Biblioteca municipal, ms.15)
En 1793, la abadía benedictina de Landévennec, en la que ya únicamente quedaban cuatro monjes, fue abandonada, siendo posteriormente vendida como bien nacional. A lo largo de todo el siglo XIX cambió seis veces de propietario.
En las festividades de Bleun Brug el abad Yann-Vari Perrot hizo representar una obra histórica sobre el monje Juan, abad de Landévennec, imagen de la renovación religiosa y nacional según su autor.
Nueva abadía de Landévennec.
El 18 de junio de 1950, finalmente, se tomó la decisión de adquirir la abadía con fondos públicos, tras numerosas negociaciones y tras superar las dificultades económicas presentadas.
La nueva abadía fue inaugurada el 7 de septiembre de 1958 en presencia de los obispos y abades bretones, abades de la Orden Benedictina y de una muchedumbre que no podía contener su entusiasmo.







La abadía de Murbach es una abadía de Francia situada en Alsacia, en el fondo del valle de Guebwiller, los Vosgos, después del municipio de Buhl, en una bifurcación que conduce a Murbach. Desde este lugar son visibles las dos altas torres, vestigios de una célebre abadía románica. La abadía se contaba entre las más ricas e influyentes del Sacro Imperio Romano Germánico.
San Pirminius encontró este pequeño valle encajonado propicio para el paseo y la meditación, por lo que en 727 decidió fundar un monasterio que con los años se convertiría en una de las abadías benedictinas más influyentes de la región. Esta ejercía su influencia sobre más de trescientas localidades de los alrededores. Los abades, que procedían de buenas familias, poseían minas, una bibliotecaimpresionante y acuñaron su propia moneda. La gente del pueblo solía utilizar la frase «Más orgulloso que el perro de Murbach». Y es que el blasón de la abadía, sobre laclave de bóveda del porche de entrada, representa un galgo negro dispuesto a abalanzarse sobre su presa, símbolo de la nobleza de los clérigos.

Iglesia abacial Saint-Léger

La estatua yacente del conde Eberhard.
La iglesia abacial de Murbach está considerada como una de las grandes obras maestras del arte románico renano. Fue construida a mediados del siglo XII y consagrada en 1216 por el obispo de Basilea Heinrich, en honor de la Trinidad, de la Santa Cruz, de la Virgen María y de San Léger.
Las tres naves fueron derribadas en 1738, para dejar lugar a un edificio barroco que no se llegó a hacer. La iglesia abacial se convirtió en iglesia parroquial de Murbach en1760.
Ha sido restaurada en varias ocasiones, la última en 1981-1986. Al final de esta última restauración, la iglesia ha recibido dos nuevas puertas en bronce y tres nuevas campanas.
La cabecera es la parte más destacable del edificio. Su muro está rematado por esculturas dispuestas en el amplio triángulo superior. Tras una galería de 17 columnas diferentes están dispuestas sobre dos pisos de ventanas.
En el interior se encuentra el sarcófago de siete monjes muertos por los húngaros en 926, la estatua yacente del conde Eberhard (siglo XIV) y un órgano.

Órgano

El órgano.
El órgano de la abadía de Murbach fue construido por el organero Jean Fickinger el año 1871 y ha sido restaurado recientemente.
En 1691, un primer órgano, de procedencia desconocida, fue reconstruido por Antoine Geiger(1640-1711, benedictino de Faverney). Este instrumento fue quizás reemplazado antes de 1738 por un órgano de Johann Friedrich Macrander.
En 1738, los canónigos derribaron ellos mismos su abadía para ser transferidos a la ciudad. Lo que quedaba de la abadía (el crucero y el coro) se convirtió en iglesia parroquial en 1820. En 1871, Jean Fickinger colocó un órgano nuevo en Murbach. Es sobre este instrumento que Edmond-Alexandre Roethinger trabajó en 1894.
El 6 de mayo de 1906, Martin Rinckenbach y su hijo Joseph añadieron su Opus 92, de 20 juegos sobre dos teclados y pedal, típico de su producción de la época. Las maderas de la tribuna son de Boehm de Mulhouse.

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