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sábado, 7 de mayo de 2016

Pintura religiosa

pintura con temas bíblicos

Asuero y Hamán en la fiesta de Ester es un cuadro del pintor holandés Rembrandt realizado en 1660. El pintor recrea uno de los banquetes en los que Ester invita al reyAsuero, su esposo, y a su canciller Hamán, quien ha urdido un complot para exterminar a los judíos del Imperio Persa. Este es un relato recogido en el Libro de Ester.1 Rembrandt se inspiró en la obra Hester, del dramaturgo Johannes Serwouters (1623-1677). En 1633 el artista ya había tocado el contenido del libro de Ester en su obra Ester antes de encontrarse con Asuero2 o en un aguafuerte de 1635.










Baco (en italianoBacco) es un cuadro atribuido a menudo al pintor renacentistaitaliano Leonardo da Vinci. Está pintado al óleo sobre tabla transferido a lienzo y mide 177 cm. de alto y 115 cm. de ancho y data del periodo 1510-1515. Se conserva en elMuseo del Louvre de París (Francia).
Algunos autores han afirmado que la pintura pudo ser obra de Cesare da SestoCesare BernazzanoFrancesco Melzi o un "pintor lombardo". El fondo no parece típico de la obra de Leonardo y por ello da lugar a especulaciones sobre su autoría. Actualmente se considera que es un cuadro heredado por Salai, documentado en 1625 enFontainebleau y en 1695 en las colecciones reales francesas.

Análisis

La obra se centra en un personaje sentado con el brazo doblado sobre el pecho, cuya mano derecha apunta hacia nuestra derecha, mientras que la izquierda señala hacia abajo.Juan, reencarnación de Elías, es el primero en anunciar (angelos) Cristo a los vivos, y a los muertos. Es un joven prácticamente desnudo de aspecto andrógino. Está colocado en una ambientación naturalística y supone una vuelta al tema de la figura clásica. La figura humana tiene un modelado suave logrado por el esfumado.
No se sabe con certeza si Leonardo pintó a Juan el Bautista en el desierto o al dios romano del vino y la embriaguez, Baco. En la colección del rey Francisco I aparecía como San Juan en el desierto. Para ser Juan el Bautista, no tiene en la mano el bastón crucífero típico de la iconografía clásica y sí lo que parece un tirso. No obstante, la ausencia de este símbolo, junto a la posición de las manos, podría indicar que sin la cruz, estás condenado al infierno, que sería a dónde está apuntando con la mano izquierda. El fondo del paisaje, además, no es propiamente un desierto, ya que aparece vegetación.
Según parte de la crítica, originariamente representaba a san Juan en el desierto, con sus atributos típicos y sólo posteriormente, entre 16831695, se le añadieron la corona de pámpanos, la piel de pantera y el racimo de uvas, atributos de Baco. Ninguno de estos atributos báquicos aparecen en dos copias conocidas de la obra: una de Cesare da Sesto y otra en la iglesia de San Eustorgo de Milán; y sí aparecen, en cambio, en una derivación pintada por Andrea del Sarto y que se conserva en Worcester. También Rafael muestra a Juan Bautista con la nébride de Baco.





El Bautismo de Cristo es una pintura al óleo sobre lienzo (350x210 cm) de Cima da Conegliano, que data de 1492 y se ubica en San Juan Bragora en Venecia.1 Su realización destaca por su luminosidad, rasgo característico de la técnica de este pintor.2
En la obra se presenta a Jesucristo en posición erguida, con las manos juntas en señal de sumisión al acto de bautismo que está realizando Juan el bautista, bajo la mirada del Espíritu Santo en forma de paloma y un coro de ángeles en el cielo.

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