viernes, 31 de julio de 2015

Física - mecánica de fluidos

Mecánica de fluidos

aire comprimido se refiere a una tecnología o aplicación técnica que hace uso de aire que ha sido sometido a presión por medio de un compresor. En la mayoría de aplicaciones, el aire no sólo se comprime sino que también desaparece la humedad y se filtra. El uso del aire comprimido es muy común en la industria, tiene la ventaja sobre los sistemas hidráulicos de ser más rápido, aunque es menos preciso en el posicionamiento de los mecanismos y no permite fuerzas grandes.
Por lo tanto, se podría considerar el aire comprimido, 1 como una masa de aire que se encuentra sometida a una presión superior a la atmosférica. Esta capacidad del aire para ser comprimido, se explica en las leyes de los gases.- .............................................:https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Especial:Libro&bookcmd=download&collection_id=7381eafe8a45c8d3ed156f3a23bc8c9fe622c867&writer=rdf2latex&return_to=Aire+comprimido

compresores de aire comprimido .- .....................:http://www.ingersollrandproducts.com/eu-es/products/air







 ángulo de humectancia se refiere al ángulo que forma la superficie de un líquido al entrar en contacto con un sólido. El valor del ángulo de contacto depende principalmente de la relación que existe entre las fuerzas adhesivas entre el líquido y el sólido y las fuerzas cohesivas del líquido. Cuando las fuerzas adhesivas con la superficie del sólido son muy grandes en relación a las fuerzas cohesivas, el ángulo de humectancia es menor de 90 grados sexagesimales, teniendo como resultado que el líquido moja la superficie.- ..........................................................:https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Especial:Libro&bookcmd=download&collection_id=3f715b6915103a3610a55a33bc4ad85e2d2d4d6a&writer=rdf2latex&return_to=%C3%81ngulo+de+contacto







 antiburbuja es una gota de líquido rodeada por una fina película de gas, es decir, lo contrario a una burbuja, que es una esfera de gas rodeada por una delgada capa de líquido. Las antiburbujas se forman cuando un líquido cae o fluye de manera turbulenta dentro de ese mismo líquido o de otro distinto. Pueden pasar sobre la superficie de un líquido como puede ser el agua, en cuyo caso también son conocidas como glóbulos de agua; o pueden encontrarse completamente sumergidas en el líquido al que se han dirigido.- ......................................................:https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Especial:Libro&bookcmd=download&collection_id=8f036b218bce8560a6ea75eaff8041db1b45d096&writer=rdf2latex&return_to=Antiburbuja

De la cerveza se sabe que tuvo su origen en el antiguo Egipto en forma de líquido resultante de la fermentación de una infusión de cereales y lúpulo. Y que los griegos exportaron el hallazgo a Europa para que los monjes centroeuropeos depuraran en la Edad Media su formulación. Lo que nadie acertó a pensar, sin embargo, es que esta bebida con más de 6.000 años de antigüedad fuera a protagonizar un descubrimiento de tanto calado como las bases físicas de las antiburbujas.
En oposición a las burbujas, porciones de gas o aire separadas del ambiente por una fina película de líquido, las antiburbujas son porciones de líquido atrapadas por una fina película gaseosa y que deambulan en el interior de un medio también líquido. A simple vista, la diferencia entre burbujas y antiburbujas dentro de un vaso o una copa, es apenas imperceptible, salvo que las primeras suben y las segundas bajan.
El conocimiento de las antiburbujas, no obstante, no es nuevo. De su existencia se sabe desde hace poco más de un siglo, pero los científicos no han acertado nunca hasta hoy a describir cómo se forman y cómo evolucionan a partir de su configuración inicial.
Los investigadores belgas han logrado reproducir antiburbujas gigantes en la cerveza Un equipo dirigido por Stéphane Dorbolo, de la Universidad belga de Lieja, ha conseguido por fin desvelar parte del enigma. El éxito vino de la mano de un proyecto de patrocinio franco-belga diseñado para definir mejor el concepto físico de la antiburbuja y discernir cómo se origina y cómo se desplaza dentro de un medio líquido. «Con agua o alcohol puros no es posible reproducir ningún modelo de antiburbuja», señala la investigadora belga. Puestos a probar, y en medio de algunas bromas, se les ocurrió hacerlo con cerveza. El resultado, indica, «fue la reproducción de superantiburbujas de gran tamaño que duraron hasta dos minutos».
¿Qué tiene la cerveza que no tenga cualquier otro líquido para permitir la formación de superantiburbujas? Pues en esencia, según describe Dorbolo, la clave hay que buscarla en la formulación química de este popular refresco. «La cerveza contiene unas proteínas que actúan como surfactante y permiten el desarrollo de antiburbujas», asegura la investigadora.

Física - mecánica de fluidos

Mecánica de fluidos

La Aerostática es el estudio de los gases que no están en movimiento. El estudio correspondiente de los gases en movimiento se llama aerodinámica. Es un subcampo de la hidrostática, también conocida como estática de fluidos.1
La aerostática estudia la asignación de la densidad, especialmente en el aire. Una de las aplicaciones de ésta es la fórmula barométrica.
Un aerostato es más ligero que una nave aérea, tales como un dirigible o un globo, que utiliza los principios de la aerostática de flotabilidad.

La aerostática frente a la hidrostática

Desde un punto de vista mecánico,la diferencia fundamental entre líquidos y gases consiste en que estos últimos pueden ser comprimidos. Su volumen, por tanto, no es constante y consiguientemente tampoco lo es su densidad. Teniendo en cuenta el papel fundamental de esta magnitud física en la estática de fluidos, se comprende que el equilibrio de los gases haya de considerarse separadamente del de los líquidos.
Así, la ecuación fundamental de la hidrostática no puede ser aplicada a la aerostática. El principio de Pascal, en el caso de los gases, no permite la construcción de prensas hidráulicas. El principio de Arquímedes conserva su validez para los gases y es el responsable del empuje aerostático, fundamento de la elevación de los globos y aeróstatos. Sin embargo, y debido a la menor densidad de los gases, en iguales condiciones de volumen del cuerpo sumergido, el empuje aerostático es considerablemente menor que el hidrostático.

La compresibilidad de los gases. Ley de Boyle

El volumen del gas contenido en un recipiente se reduce si se aumenta la presión. Esta propiedad que presentan los gases de poder ser comprimidos se conoce como compresibilidad y fue estudiada por el físico inglés Robert Boyle (1627-1691). Si se dispone de un cilindro con un émbolo móvil que puede modificar el volumen de aquél y se introduce un gas en su interior, el volumen ocupado por el gas variará con la presión del émbolo de tal modo que su producto se mantiene constante si la temperatura es constante durante el experimento. Es decir:
p.V = constante (5.9)
Ello significa que a temperatura constante la presión y el volumen de un gas son magnitudes inversamente proporcionales
P = constante/V
y por tanto la representación gráfica de p frente a V corresponde a una hipérbola equilátera. Este resultado se conoce como ley de Boyle y describe de forma aproximada el comportamiento de un gas en un amplio rango de presiones y volúmenes. No obstante, a temperaturas elevadas o a presiones elevadas, para las cuales el gas se aproxima bastante al estado líquido, la ley de Boyle deja de cumplirse con una precisión razonable.

La presión atmosférica

Del mismo modo que existe una presión hidrostática en los líquidos asociada al peso de unas capas de líquido sobre otras, las grandes masas gaseosas pueden dar lugar a presiones considerables debidas a su propio peso. Tal es el caso de la atmósfera. La presión del aire sobre los objetos contenidos en su seno se denomina presión atmosférica.
La ley de variación de la presión atmosférica con la altura es mucho más complicada que la descrita por la ecuación fundamental de la hidrostática p = p0 + ρ g h. Al tratarse de un fluido compresible, la densidad no es constante, sino que varía con la presión; pero además, para variaciones importantes de la altura el valor de g tampoco se mantiene constante. Esta dependencia mutua de las variables que aparecen en la anterior ecuación hace que el cálculo preciso de la presión atmosférica en un punto determinado sea una tarea compleja que proporciona tan sólo resultados aproximados.
La primera comprobación experimental de la existencia de una presión asociada al aire fue efectuada por Evangelista Torricelli (1608-1647). El experimento de Torricelli consistió en llenar de mercurio un tubo de vidrio de más de un metro de largo, cerrarlo provisionalmente e invertirlo sumergiéndolo en una gran cubeta con mercurio. Cuando abrió el extremo del tubo sumergido observó que éste sólo se vaciaba en parte, quedando en su interior una columna de mercurio de unos setenta y seis centímetros.
Este resultado fue interpretado como una prueba de que la presión del peso del aire actuando sobre la superficie libre del mercurio de la cubeta era capaz de soportar el peso de la columna. En el espacio restante del tubo se había producido el primer vacío de la historia de la física que se conoce como vacío de Torricelli. La presión correspondiente a una columna de mercurio de 760 mm de altura define, precisamente, laatmósfera (atmósfera) como unidad de presión.
Además de con la altura, la presión atmosférica varía con la temperatura y con la humedad y, en general, con el estado del tiempo, por lo que constituye una magnitud decisiva en el análisis y en la predicción meteorológicos. Las primeras variaciones de la presión atmosférica de un día a otro fueron observadas por el propio Torricelli con su dispositivo, que fue precursor de los actuales barómetros.

Manómetros y barómetros

Un manómetro es un aparato que sirve para medir la presión de los gases contenidos en recipientes cerrados. Existen, básicamente, dos tipos de manómetros: los de líquidos y los metálicos. Los manómetros de líquidos emplean, por lo general, mercurio que llena un tubo en forma de J. El tubo puede estar o abierto por ambas ramas o abierto por una sola. En ambos casos la presión se mide conectando al recipiente que contiene el gas el tubo por su rama inferior y abierta y determinando el desnivel h de la columna de mercurio entre ambas ramas. Si el manómetro es de tubo abierto entonces es necesario tomar en cuenta la presión atmosférica p0en la ecuación:
p = p0 ± ρ .g.h
Si es de tubo cerrado, la presión vendrá dada directamente por p = ρ .g.h. Los manómetros de este segundo tipo permiten, por sus características, la medida de presiones elevadas. En los manómetros metálicos la presión del gas da lugar a deformaciones en una cavidad o tubo metálico. Estas deformaciones se transmiten a través de un sistema mecánico a una aguja que marca directamente la presión del gas sobre una escala graduada.
El barómetro es el aparato con el que se mide la presión atmosférica. Como en el caso de los manómetros, los hay también de mercurio y metálicos. Los primeros se basan en el dispositivo utilizado por Torricelli en sus experimentos. El llamado barómetro de fortín es, de hecho, una reproducción mejorada del aparato de Torricelli. Su cubeta posee un fondo compuesto de un material flexible, por lo que puede ser alterado mediante un tornillo auxiliar con el fin de conseguir ajustar el nivel del mercurio de la cubeta al cero de la escala graduada cada vez que se efectúa una medida. Los barómetros de sifón son simples manómetros de tubo cerrado en los cuales la rama corta del tubo en J hace las veces de cubeta y la rama larga de tubo de Torricelli.
Los barómetros metálicos o aneroides constan de una caja metálica de paredes relativamente elásticas, en cuyo interior se ha efectuado el vacío. Un resorte metálico hace que las paredes de la caja estén separadas. En su ausencia dichas paredes tenderían a aproximarse por efecto de la presión exterior. Por igual procedimiento variaciones en la presión atmosférica producen cambios en la forma de la caja que se transmiten al resorte y éste los indica, a través de un mecanismo de amplificación, sobre una escala graduada en unidades de presión. Los barómetros metálicos pueden mortificarse de forma que sus resultados queden registrados en un papel. De este modo se puede disponer de información sobre cómo varía la presión atmosférica con el tiempo.

APLICACION DEL PRINCIPIO DE ARQUIMEDES

Un globo de goma tiene 8 g de masa cuando está vacío. Para conseguir que se eleve se infla con gas de ciudad. Sabiendo que la densidad del aire es de 1,29 kg/m³ y la del gas de ciudad 0,53 kg/m³ determinar el volumen que, como mínimo, ha de alcanzar el globo para que comience a elevarse. Para que el globo inicie el ascenso, la fuerza del empuje ha de ser superior a la del peso:
E > P
En virtud del principio de Arquímedes:
E = V.δ aire.g
ya que en este caso el fluido desalojado es el aire. Por otra parte, el peso P será la suma del peso del globo más el peso del gas ciudad que corresponde al volumen V, es decir:
P = 8.10‾³ kg.g + V.δ gas.g
V = δ aire.g > 8.10‾³ kg.g + V.δ gas.g
V.(δ aire - δ gas) > 8.10‾³ kg
V > 8.10‾³ kg/(δ aire - δ gas) = 8.10‾³ kg/[(1,29 - 0,53) kg/m³] = 10,5.10‾³ m³
El volumen mínimo será, por tanto, de 10,5 litros.








Agua supercrítica

Al aumentar considerablemente la presión y temperatura del agua se alcanza el punto crítico. En este punto la presión es incapaz de impedir la ebullición. Si la temperatura es superior a 374 °C el agua hierve y en este punto la presión es 221 veces superior a la presión atmosférica habitual. Estos valores son la presión crítica y temperatura crítica del agua, por encima de éstos tenemos agua supercrítica.
Por encima de la presión y temperatura crítica (221 atm, 374 °C), el agua no se comporta ni como un gas ni como un líquido, comparte propiedades de ambos: como el vapor, el agua supercrítica ocupa todo el volumen de un recipiente que la contenga y disolverá sustancias, al igual que lo hace el agua líquida.- .........................................................:https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Especial:Libro&bookcmd=download&collection_id=e06b8bf2ce35098ed0aaa5f7f3eb0563e878040b&writer=rdf2latex&return_to=Agua+supercr%C3%ADtica

Instalarán la primera planta en Europa de agua supercrítica en una depuradora urbana de Valencia

ainia coordina el proyecto europeo de demostración LO2X cuyo objetivo esdemostrar la viabilidad técnica, económica, energética y ambiental de una novedosa tecnología -denominada cooxidación supercrítica- que permita tratar de forma conjunta lodos de depuradoraresiduosagroalimentarios, lixiviados de vertederos yplaguicidas en depuradoras con una eficacia cercana al 100%.

La tecnología, se ha aplicado con éxito en el tratamiento de distintos tipos de residuos peligrosos. Su utilización en el tratamiento de lodos de depuradora urbana constituye una nueva alternativa a las líneas de depuración en fango tradicionales. La co-oxidación en agua supercrítica delodos de depuradora simultáneamente con otros residuos de tipo industrial constituye unainnovación tecnológica que abre la puerta a nuevas estrategias de gestión de tratamiento de estos residuos para la eliminación de contaminantes y recuperación de sustancias valiosas, como el fósforo.
Ventajas: energía renovable y obtención de nutrientesLa instalación de la tecnología de cooxidación supercrítica en una Estación de Depuración de Aguas Residuales (EDAR) permitirá mejorar la sostenibilidad de la propia depuradora. También de las actividades agroalimentarias de su entorno próximo. Al tratarse de un proceso exotérmico se prevé una producción neta de energía de carácter renovable.

Por otro lado, se quiere demostrar la viabilidad de recuperar nutrientes como el fósforo para su posterior aprovechamiento. Al quedar completamente mineralizada la materia orgánica, seevitan riesgos de contaminación biológica o de sustancias contaminantes emergentespresentes en los lodos. Además, la tecnología prevé ahorrar costes de inversión y/u operación en las líneas de tratamiento de lodos.

Proyecto demostrativo pioneroEl proyecto incluye la construcción de una instalación demostrativa con capacidad de tratar 100kg de materia seca al día. La planta se ubicará en la EDAR de Paterna (Valencia) gestionada por la EPSAR y estará en funcionamiento durante más de un año comprobando la eficacia del proceso para distintas combinaciones de residuos a tratar. Será la primera planta de agua supercrítica que funcione en continuo en una depuradora a nivel europeo y la segunda a nivel mundial.

Consorcio empresarial LO2X El proyecto europeo LOX2 “Supercritical water co-oxidation (SCWcO) of urban sewage sludge and wastes” lo integran ainia centro tecnológico, como coordinador y las empresas: IVEM, experta en explotación y mantenimiento de EDARs; ISOLUX INGENIERÍA experta en instalaciones para la gestión del ciclo del agua;  IMECAL experta en la construcción de maquinaria, equipamientos e instalaciones metal-mecánicas y SCFI especialista en la tecnología de agua supercrítica.
LOX2 está apoyado al 50% por el programa LIFE+ ENVIRONMENT de la Comisión Europea y cuenta con un presupuesto de  2,9 millones de euros. Tiene una duración de tres años.
 
¿Qué es la Cooxidación supercrítica?La tecnología de oxidación en agua supercrítica (u oxidación supercrítica) se basa en las propiedades del agua en condiciones de alta temperatura y presión (T>374 ºC; p>221 atmósferas) para oxidar completamente compuestos orgánicos a moléculas simples de agua, CO2 y nitrógeno, con gran eficacia.
Mientras el agua líquida a temperatura ambiente disuelve bien sustancias iónicas pero no gases, hidrocarburos o polímeros no polares, el agua supercrítica es capaz de disolver bien compuestos orgánicos y ello posibilita que se pueda llevar a cabo la reacción de oxidación en fase homogénea (minimizando las limitaciones de transferencia de materia).

Tratamiento exitoso con algunos residuos peligrososLa tecnología se ha aplicado con éxito en el tratamiento de distintos tipos de residuos peligrosos tales como residuos oleosos, hidrocarburos halogenados, policlorobifenilos (PCBs), residuos con acrilonitrilos y residuos de industrias farmacéuticas.  

Física - mecánica de fluidos

Mecánica de fluidos

En ingeniería y mecánica de fluidos se denomina abertura de expansión o difusor a la cámara alineada con un tubo o túnel y de diámetro mayor que el conducto que contiene un gas, para permitir una disminución de presión dentro del conducto por la dilatación del fluido.





Advección es la variación de un escalar en un punto dado por efecto de un campo vectorial. Por ejemplo: el transporte de una sustancia contaminante por la corriente de un río; en meteorología, el proceso de transporte de una propiedad atmosférica, como el calor o la humedad, por efecto del viento; en oceanografía, el transporte de ciertas propiedades, como la salinidad, por las corrientes marinas. Tales propiedades tienen una distribución espacial.
El operador advección se expresa como el producto escalar del vector velocidad por el gradiente de la propiedad:
\overrightarrow{\mathbf{v}} \cdot \nabla = u \frac{\partial}{\partial x} + v \frac{\partial}{\partial y} + w \frac{\partial}{\partial z}
(u, v, w) son los componentes de la velocidad \overrightarrow{\mathbf{v}} según las coordenadas (x, y, z).
Sin embargo, en meteorología suele ser útil sustituir la coordenada vertical z por la de presión suponiendo la hipótesis hidrostática \partial p = -\rho g \partial z:
\overrightarrow\mathbf{v} \cdot \nabla = u \frac{\partial}{\partial x} + v \frac{\partial}{\partial y} + \omega \frac{\partial}{\partial p}
o
  • \omega=-v\rho g es la velocidad vertical en coordenadas de presión;
  • p es la presión;
  • \rho es la densidad del fluido;
  • g es la aceleración de la gravedad terrestre.
Por ejemplo, la advección de temperatura T estará expresada por:
\overrightarrow\mathbf{v} \cdot \nabla T .


La advección es el transporte en un fluido. El fluido se describe matemáticamente para tales procesos como un campo vector, y el material transportado como una concentración escalar de sustancia, que está presente en el fluido. Un buen ejemplo de advección es el transporte de contaminantes o sedimentos en un río: el movimiento del agua lleva estas impurezas río abajo. Otra sustancia comúnmente advectada es el calor, y aquí el fluido puede ser el agua, el aire, o cualquier otro material fluido que contenga calor. Cualquier sustancia, o propiedad conservada (como el calor) puede ser advectada, de un modo similar, en cualquier fluido.

La advección es importante para la formación de las nubes orográficas y la precipitación del agua desde las nubes, como parte del ciclo hidrológico.
En meteorología y oceanografía física, la advección a menudo se refiere al transporte de alguna propiedad de la atmósfera u océano, como calor, humedad o salinidad. La advección meteorológica u oceanográfica sigue superficies isobáricas y es, por tanto, predominantemente horizontal.

Matemáticas de la advección


La ecuación de advección es una ecuación diferencial parcial que gobierna el movimiento de un escalar conservado cuando es advectado por un campo de velocidad conocido. Se deriva usando la ley de conservación del escalar, junto con el teorema de Gauss, y tomando el límite infinitesimal.

Quizás la mejor imagen a tener en mente es el transporte de la sal vertida en un río. Si el río es al principio de agua dulce y fluye rápidamente, la forma predominante del transporte de la sal en el agua será advectiva, cuando el flujo de agua en sí mismo transportaría la sal. Si el río no estuviera fluyendo, la sal simplemente se dispersaría hacia fuera desde su fuente en una manera difusiva, lo cual no es advección.

La ecuación de advección no es simple de solucionar numéricamente: el sistema es una ecuación diferencial parcial hiperbólica, y el interés típicamente se centra en soluciones "de choque" discontinuas (que son notoriamente difíciles para manejar esquemas numéricos).

Incluso en una dimensión espacial y a velocidad constante, el sistema sigue siendo difícil de simular. 






Aeroacústica es la rama de la acústica y mecánica de fluidos que estudia la generación de ruido debida a flujos turbulentos o fuerzas aerodinámicas interactuando con fronteras solidas. La generación de ruido también es asociada con fluctuaciones de vorticidad. Un ejemplo de este fenómeno son las resonancias eólicas producidas por el viento cuando fluye al rededor de cuerpos sumergidos en este, por ejemplo la calle de vórtices de von Kármán.- .............................:
https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Especial:Libro&bookcmd=download&collection_id=41bbd2a6b962cbb6e298bdf19a70c3e7ef44ad1b&writer=rdf2latex&return_to=Aeroac%C3%BAstica

Aeroacústica de ventiladores y perfiles aerodinámicos

Algunas ideas clave...

  • Definición. Análisis y predicción de los niveles de ruido generados por ventiladores industriales, identificando patrones de directividad y fuentes de ruido aerodinámico. Relación entre los campos fluidodinámicos no estacionarios y la generación de ruido aerodinámico tonal. Estudio de modos de propagación y vibraciones transmitidas en forma de desequilibrios y esfuerzos mecánicos. 
  • Motivacióny antecedentes. La generación de ruido en ventiladores constituye un importante problema asociado al funcionamiento de unas máquinas profusamente utilizadas en diversos ámbitos de aplicación, de donde se deriva la necesidad de acometer líneas de trabajo orientadas a establecer criterios para el diseño de aparatos con menores emisiones sonoras. En los ventiladores axiales la problemática es especialmente grave porque los complejos fenómenos aerodinámicos que tienen lugar en su interior suponen una fuente de elevados niveles de ruido fácilmente propagables, máxime en aparatos no entubados (ventiladores de extracción, de chorro, de torres de refrigeración, de aire acondicionado, de aparatos electrónicos, etc.), en los que no cabe adoptar medidas correctoras mediante silenciadores. En los últimos años, parte de la investigación del Área en el ámbito de las turbomáquinas se ha encaminado hacia el estudio de las fuentes de generación de ruido en las mismas y su relación con respecto a los mecanismos no estacionarios del flujo. Trabajos pioneros en este campo trataron de identificar las fuentes de ruido a partir de las simulaciones numéricas realizadas sobre ventiladores centrífugos. 
  • Objetivos. Esta línea de investigación complementaria trata de identificar fuentes de ruido en turbomáquinas axiales así como estudiar su propagación hacia campo lejano. La complejidad de los modelos y la no-linealidad de la ecuación de onda han limitado hasta el momento la investigación al estudio del ruido tonal, es decir, aquél que se manifiesta a frecuencia de paso de álabe. La relación con los fenómenos de interacción descritos en capítulos anteriores ha permitido entender muchos aspectos de la generación de ruido. Utilizando analogías acústicas se han derivado mapas de ruido propagado a campo lejano y se han planteado metodologías de estudio para realizar predicciones numéricas de ruido aerodinámico. De esta línea destacan como puntos fundamentales de las investigaciones:
    • Predicción numérica del ruido aerodinámico tonal
    • Propagación del ruido generado aerodinámicamente a campo lejano
    • Mecanismos de propagación potencial y modos fluctuantes en ventiladores axiales. Relación con los mecanismos de interacción rotor-estator.
    • Ruido aerodinámico de perfiles elípticos. Modelización numérica y ensayos en túneles de viento.
  • Metodología. Hasta fechas recientes, la metodología habitual de estudio acústico se ha basado en métodos empíricos, centrados en ensayos globales realizados en costosas instalaciones (bancos de ensayo, cámaras anecoicas), que aportan soluciones válidas para tipologías específicas y en limitados rangos de prestaciones, pero que no permiten obtener resultados optimizados. Adicionalmente, los conocimientos son fragmentarios, en buena parte en poder de los mejores constructores y con notables contradicciones entre autores y tendencias de diseño. Con esta línea se propone desarrollar herramientas para la cuantificación numérica y experimental de la emisión y propagación del ruido de ventiladores axiales, así como la identificación de fuentes sonoras dipolares de banda ancha, útiles respectivamente para las fases de diseño y posterior optimización de nuevos aparatos. Mediante la aplicación de modelos aerodinámicos y aeroacústicos a perfiles elípticos de ventiladores axiales, se pretende que las herramientas numéricas y experimentales sean válidas para diversas configuraciones geométricas y en amplios rangos de parámetros de funcionamiento.

 

Algunos resultados de investigación...

Intensidad direccional de ruido tonal (dB)
Comparativa numérico-experimental
Predicción de ruido tonal en ventiladores: procedimiento
Patrones de directividad (numéricos y experimentales)
Mecanismos de propagación aguas arriba del ventilador
Fluctuación no estacionaria de presión a la entrada (numérico)Modos de vibración a la entrada (pto. vista fijo y relativo)
Espectros de fluctuaciones a paso de álabe

Física - mecánica de fluidos

Mecánica de fluidos

Esta expresión indica que la presión total ejercida sobre un fluido, depende únicamente de la profundidad, ya que la densidad \rho, la aceleración de gravedad y la presión atmosférica P0 son constantes, por esto se dice que la presión que se ejerce sobre un fluido, se ejerce con la misma magnitud a todas partes del fluido. Esto último es lo que se conoce como Principio de Pascal.
En este caso, consideremos que el fluido se trata de un gas, y consideremos también un elemento del mismo, ubicado a una altura h, cuya base tiene un área

\Longrightarrow \rho\;gAdh = 0
\Longrightarrow \; (-P - dP + P)A = \rho\;gAdh
\Longrightarrow \; -dP = \rho\;gdh
\Longrightarrow \; dP = -\rho\;gdh
Ahora se integra la expresión anterior, entre P1 y P2 para la presión, y entre h1 y h2 para la altura, es decir:
\Longrightarrow \; \int_{P_1}^{P_2} \, dP = \rho\;g\int_{h_1}^{h_2} \, dh
\Longrightarrow \; P_2 - P_1 = \rho\;g(h_2 - h_1)

En este caso la presión P2 es la presión ejercida por la atmósfera, es decir P2 = Patm, y la presión P1 es la presión ejercida sobre el elemento de fluido a la altura h, luego se tiene que:
P = P_0 - \rho\;gh
Este resultado también se puede expresar mediante el Principio de Pascal.
Otro aspecto importante que se obtiene de la fórmula de variación de la presión con la profundidad, es la acción de la fuerza total Ft que se ejerce en esa parte del fondo del recipiente, directamente abajo del área A. Esto se obtiene de la siguiente forma:
P = P_0 + \rho\;gy\Longrightarrow \; PA = P_0A + \rho\;gyA
\Longrightarrow \; F = F_0 + \rho\;Ayg\Longrightarrow \; F = F_0 + m_Ag
en que F es la fuerza que se ejerce en el fondo, es decir a la profundidad total y, F0 es la fuerza ejercida por la presión atmosférica en la superficie. La cantidad Ay es el volumen del fluido en una columna cuya área transversal o en la base es A y cuya altura es y. Por lo tanto la cantidad \rhoAy representa la masa del fluido en esa columna. En consecuencia, la fuerza sobre cualquier área del fondo, es igual a la fuerza ejercida por la presión atmosférica sobre el área correspondiente de la superficie, más el peso del fluido contenido en la columna que descansa sobre esa área del fondo.

¿Qué es la mecánica de fluidos?

Hombre, no hace falta una larga explicación sobre esto, pero quiero detenerme en ello porque hay un par de aspectos interesantes. La mecánica de fluidos, como indica su nombre, estudia los fluidos. Sin embargo, no trata de describir todo lo relacionado con ellos: se centra en aspectos mecánicos del comportamiento de los fluidos, como su movimiento, la presión que ejercen, cómo alteran el movimiento de objetos introducidos en ellos, etc. Otras facetas del comportamiento de los fluidos, como sus cambios de temperatura y cosas así, son estudiados por la termodinámica. De hecho, si has leído aquel bloque, verás que aquí repito algunos conceptos definidos allí, aunque en un contexto diferente y haciendo énfasis en cosas distintas; disculpa la repetición, pero al ser ambos bloques introductorios, he preferido mantener ambos independientes a costa de repetir alguna cosa que otra.
La mecánica de fluidos es, por tanto, una aplicación de la mecánica, que estudia el movimiento de partículas puntuales y establece principios generales sobre su comportamiento, a un tipo especial de cuerpos: los fluidos. En cierto sentido, esto hace de esta disciplina algo derivado y no fundamental. Con esto me refiero a que sería posible describir el comportamiento de los fluidos utilizando los principios de la mecánica clásica; en otras palabras, si nos sumergimos de verdad en la mecánica de fluidos y preguntamos “¿por qué?” una y otra vez ante cada afirmación que realiza, al final llegamos a los principios básicos de la mecánica.
Sin embargo, el hecho de que la mecánica de fluidos sea teóricamente derivable a partir de la mecánica clásica no quiere decir que, en la realidad, la hayamos derivado de ella. Esta parte de la Física fue desarrollada en paralelo a la mecánica newtoniana, y contiene muchos principios físicos obtenidos de manera empírica, en varios casos siglos antes de que su explicación teórica a partir de las leyes de la dinámica fuera posible, porque esas leyes no eran aún conocidas.
Incluso ahora que nuestra mecánica está bien madura, sigue teniendo sentido utilizar una mecánica específica para los fluidos. Al fin y al cabo, estudiar el movimiento de una partícula utilizando los principios de la mecánica es bastante simple; hacerlo con dos partículas es más complicado, y hacerlo con cien algo más difícil. Pero piensa lo siguiente: un litro de agua contiene unas 3,35·1025moléculas, treinta y tres cuatrillones de moléculas en cada litro. ¿Tiene sentido determinar el movimiento de cada molécula con sus propias ecuaciones para describir el comportamiento de un litro de agua? Desde luego que no, sobre todo porque es posible hacerlo con principios que se aplican al conjunto de todas las moléculas – de ahí la existencia, incluso hoy, de la mecánica de fluidos.
Agua
Ondas formadas por gotas sobre el agua (Brocken Inaglory / CC Attribution-Sharealke 3.0 License).
En ella, en vez de tratar los fluidos como conjuntos de moléculas, se tratan como un continuo. Para comprender el concepto lo mejor, en mi opinión, es alcanzarlo llevando un proceso al límite. Imagina 1 kg de arena de playa, formada por un grano de arena de 1 kg de masa. Ahora imagina que lo partimos en dos, de modo que la arena está formada por dos granos de 0,5 kg cada uno. Si seguimos haciendo esto hasta tener granos de 1 gramo, la arena estará formada por mil granos de 1 g cada uno.
Ahora imagina que los volvemos a partir un millón de veces, y luego un millón de veces más. Tendríamos un número gigantesco de granos tan pequeños que serían invisibles, individualmente, al ojo humano. Bien, ahora imagina que repetimos el proceso hasta el infinito: la “granularidad” de la arena se haría infinitamente fina, como si triturásemos la masa con una trituradora infinitamente poderosa. El resultado es un continuo, en el que no tiene sentido hablar de las partes, sino del conjunto formado por ellas. Evidentemente la materia no es continua y los fluidos, por tanto, tampoco lo son, pero recuerda el número de moléculas de agua en un litro del líquido; la mecánica de fluidos parte de esta premisa para simplificar enormemente las cosas sin perder apenas rigor y precisión en el resultado.

¿Qué es un fluido?

Como sucede tantas otras veces, es muy fácil tener una idea intuitiva bastante razonable sobre qué es un fluido, pero dar una definición rigurosa no lo es tanto porque se trata de una “etiqueta” más o menos arbitraria que damos a ciertos medios. Dicho mal y pronto,
Un fluido es un medio capaz de fluir, es decir, de cambiar de forma y adaptarse al recipiente que lo contiene.
Esta propiedad la cumplen, en su definición ideal, los líquidos, los gases y los plasmas. Es lo que tienen en común, por mucho que se diferencien en otras cosas, y esta propiedad determina gran parte de su comportamiento en contraposición al de los sólidos. De las diferencias entre los distintos tipos de fluidos hablaremos en la próxima entrega pero, por ahora, centrémonos en lo que los une.
¡Ojo! Fluido ≠ líquido
Sí, ya sé que acabo de definir fluido, pero esta confusión está tan extendida que no puedo dejar de dedicarle su propia advertencia. Los líquidos son fluidos, pero no son los fluidos, sino simplemente un subconjunto de ellos. Tan fluidos como los líquidos son los plasmas, y tanto como ellos los gases.
Existen diferencias entre esos estados de agregación (no se comporta igual el agua que el plasma que forma el núcleo del Sol), pero todos tienen en común una propiedad fundamental, que es la que determina el hecho de que sean fluidos. De modo que un líquido siempre es un fluido, pero hay fluidos que no son líquidos. Sí, ya dejo de ser pedantón.
Así, un ladrillo es un sólido y no es capaz de fluir: tendrá siempre forma de ladrillo esté dentro de un barril, sobre tu mano o en el suelo. Sin embargo, el agua de una botella es un fluido, ya que tiene forma de botella mientras está en ella, pero si la viertes sobre tu mano se adapta a su forma; puesto que tu mano tiene huecos entre los dedos, de hecho, la gravedad terrestre hará que el fluido se escape entre ellos y caiga al suelo. Y, una vez en el suelo, se adaptará a su forma y creará un charco más o menos amplio dependiendo de la profundidad que pueda tener por la forma del terreno.
El aire dentro de un globo tiene la misma propiedad: puedes apretar la superficie del globo con un dedo creando una hendidura, y el gas del interior cambiará de forma para adaptarse a la nueva superficie del globo. Si metes el globo dentro de una caja cuadrada y lo fuerzas a tomar la forma de la caja, el aire tomará forma cuadrada como la caja, etc.
¿Y el puré de patatas?
Como he dicho muchas veces anteriormente en El Tamiz, los nombres que damos a las cosas, nuestras definiciones y nuestras ecuaciones están en nuestra cabeza y son herramientas que nos ayudan a predecir el comportamiento de las cosas, pero no forman parte de las propias cosas.
Siempre se nos enseña que hay sólidos, líquidos y gases, y que los primeros no son fluidos pero los segundos sí. Sin embargo, esos nombres idealizan comportamientos. Ningún líquido es realmente un fluido de acuerdo con la definición, y ningún sólido deja de serlo realmente. Se trata de una cuestión de grado. Por ejemplo, ¿qué es el puré de patatas? ¿Un sólido? Si así fuera daría igual la forma del recipiente en el que lo introduces, porque siempre tendría una forma propia, algo que no sucede. ¿Un fluido? No, porque sería imposible tomar puré de patatas con un tenedor, ya que fluiría entre los dientes y caería de nuevo al recipiente.
Ah, puedes pensar, depende de la consistencia del puré de patatas. Si tiene mucha leche o agua, entonces se irá aproximando a un fluido hasta que sea imposible cogerlo con un tenedor, y si tiene muy poca leche o agua, llegará un momento en el que tenga casi una forma propia, independiente del recipiente. Pero si piensas así habrás llegado, creo, a la conclusión que intento hacerte ver: es una cuestión de grado. No hay sólidos y fluidos, sino medios que se parecen más a unos o a otros. Cuando un medio se aproxima muchísimo a un comportamiento, las conclusiones teóricas derivadas de la definición serán casi idénticas a lo que sucede en la realidad y viceversa.
Esto significa, claro, que las sustancias que están “a medio camino”, como muchos plásticos, la plastilina, el puré de patatas, etc., no se definen bien mediante las definiciones de fluido o sólido. A lo largo del tiempo hemos ideado magnitudes y ecuaciones que tienen en cuenta estas desviaciones de los comportamientos ideales, como la viscosidad, y de ellas hablaremos tarde o temprano. Mi objetivo en esta ampliación es simplemente recordarte que no te dejes llevar por las etiquetas que damos a las cosas y pensar así que en la Naturaleza existe tal cosa como un “sólido”.

Hidráulica, hidrodinámica y mecánica de fluidos

La necesidad de comprender el comportamiento de los fluidos ha sido siempre imperiosa para nosotros: al fin y al cabo, nuestra vida depende de dos fluidos, el aire y el agua. Asegurar el suministro de ambos es un requisito indispensable para nuestra supervivencia, y esto significa que mucho antes de que Newton estableciera principio alguno ni supiéramos lo que es una fuerza con el menor rigor ya teníamos cierta idea sobre las características fundamentales de los fluidos y cómo manipularlos.
Esto significa que, en sus comienzos –mucho antes de recibir su nombre actual– la mecánica de fluidos era algo completamente empírico, y no tanto el campo de estudio de los científicos como de los ingenieros civiles: sin un conocimiento, aunque sea rudimentario, de la flotabilidad de los cuerpos, las variaciones de presión del agua y hasta dónde es posible elevarla y cosas parecidas, es muy difícil establecer una civilización tecnológica. Esta versión eminentemente práctica, no demasiado preocupada por principios fundamentales y sí por las aplicaciones técnicas del conocimiento, fue denominada hidráulica por su preocupación central, el agua.
Por poner un ejemplo, los romanos utilizaron sus conocimientos de hidráulica para construir canalizaciones que alimentaban de agua potable lugares alejadísimos de sus fuentes, y disponían de sistemas de tuberías y alcantarillado bastante sofisticados. Durante muchos siglos continuamos avanzando muy lentamente en nuestra comprensión del comportamiento de los fluidos de este modo empírico. El famoso principio de Arquímedes –que destriparemos a conciencia en este bloque– es un buen ejemplo de esto. Se trata de un fenómeno que puede explicarse a partir de leyes más fundamentales, pero durante siglos fue un principio natural sin necesidad de más explicación.
La ausencia de una verdadera teoría unificada sobre el comportamiento de los fluidos y, sobre todo, de las matemáticas y ecuaciones que describieran ese comportamiento, hizo que nuestro conocimiento fuera cualitativo. Por ejemplo, desde el principio fue algo evidente que la forma de la quilla de un barco influye sobre el flujo de agua sobre el casco cuando la nave se mueve por el agua, y es posible ir probando hasta obtener formas razonablemente hidrodinámicas sin utilizar ecuaciones. Por otro lado, es muy difícil alcanzar una perfección enorme en este aspecto sin un aparato teórico más avanzado, de modo que llegó un momento en el que, en casi todo lo relacionado con los fluidos, nos quedamos estancados.
Uno de los primeros en atacar el problema de una manera más científica fue Leonardo da Vinci. El divino italiano realizó multitud de experimentos bastante metódicos sobre el flujo de agua y aire alrededor de objetos, y documentó sus descubrimientos con diagramas maravillosos, como hacía casi siempre. Leonardo llegó a introducir pequeños objetos en el agua para observar su movimiento según fluía el líquido, observó los remolinos que aparecen cuando el agua fluye rápidamente sobre un cuerpo, es decir, la aparición de la turbulencia, y llegó a realizar diseños que minimizaban esa turbulencia.
Flujo de agua por Leonardo
Dibujo de flujo turbulento por Leonardo da Vinci.
Sin embargo, en la época de Leonardo la Física no se había casado aún con las Matemáticas –algo que empezaría a suceder con Galileo Galilei–, con lo que una auténtica teoría de fluidos no podía surgir. El propio Galileo, que yo sepa, no dedicó demasiado esfuerzo a esa tarea, pero dos de sus discípulos, Benedetto Castelli y Evangelista Torricelli, fueron de los primeros en establecer las bases de lo que se llamaría hidrodinámica, la contrapartida teórica de la hidráulica. Fíjate en que el nombre seguía estando derivado del fluido más estudiado de todos, el agua.
El problema era la complejidad del comportamiento de los fluidos: son muy difíciles de describir teóricamente, en parte por las sutiles diferencias entre fluidos y sólidos, en parte por la interacción de unas partes del fluido con otras y con las paredes que lo contienen. Por tanto, durante mucho tiempo la hidrodinámica sólo fue útil en casos muy particulares y para situaciones concretas; fuera de ellas era un desastre como predicción del comportamiento real. Una vez más, nuestras limitaciones matemáticas eran las culpables, ya que haría falta el desarrollo del cálculo infinitesimal para describir acertadamente el movimiento de los fluidos.
En el caso de fluidos en equilibrio, dado que no había movimiento del fluido, la cosa era bastante más sencilla. Su descripción, la hidrostática –un caso partícular de la hidrodinámica–, sí era posible matemáticamente con una precisión muy razonable. Torricelli estableció algunas de sus bases, pero el auténtico padre de la hidrostática y, por tanto, uno de los pioneros de la hidrodinámica, fue el francés Blaise Pascal, del que hablaremos con seguridad en este bloque.
Isaac Newton realizó algunos avances en hidrodinámica, como el estudio del flujo del agua a través de orificios y la descripción de la viscosidad, pero su principal aporte a esta ciencia fue el desarrollo del cálculo infinitesimal –probablemente de manera independiente y casi simultánea a Gottfried Leibniz–. Con esa “madurez” de las matemáticas fue posible atacar el problema de verdad, con una herramienta realmente preparada para el problema.
Otros científicos tras Newton, como Daniel Bernoulli y Jean le Rond d’Alembert, realizaron grandes avances en hidrodinámica. A estas alturas, a mediados del siglo XVIII, los científicos ya no estudiaban casos concretos del comportamiento de los fluidos, sino que trataban de establecer principios generales; por ejemplo, una de las mejores obras de d’Alembert se llama Traité des fluides. Las matemáticas nos proporcionaron, una vez más, las herramientas para dar un salto en nuestro conocimiento de los fluidos cuando el genial Leonhard Euler desarrolló las ecuaciones en derivadas parciales y las empleó para describir, por primera vez, el comportamiento general de un fluido de manera teórica.
El problema era que las ecuaciones de Euler y otras basadas en su trabajo eran desastrosas en la mayor parte de los casos, y sólo funcionaban bien de verdad en algunas situaciones. Por lo tanto, incluso en el siglo XVIII gran parte de la hidrodinámica era considerada una curiosidad teórica. Los ingenieros seguían obteniendo mejores resultados simplemente utilizando métodos puramente empíricos que recurriendo a las ecuaciones de Euler y similares.
Todo cambió en el siglo XIX. Primero, un par de físicos –un inglés, Sir George Stokes, y un francés, Claude-Louis Navier– establecieron en 1822 una ecuación que describía razonablemente bien el comportamiento de los fluidos. Posteriormente, el alemán Gustav Kirchhoff (cuyo nombre puede sonarte por la radiación de cuerpo negro). Kirchhoff refinó las ecuaciones para determinar un coeficiente relacionado con el movimiento turbulento de un fluido a través de un agujero –una de las circunstancias en las que anteriormente los resultados teóricos y los experimentales divergían enormemente–. El coeficiente no es importante ahora mismo, pero sí lo es el hecho de que Kirchhoff predijo un valor de 0,61 utilizando las ecuaciones diferenciales. El resultado experimental resultó ser 0,60. Todo cambiaría desde entonces: ya no estábamos frente a una curiosidad, sino a algo utilísimo en la práctica.
A partir de entonces se diluyó la diferencia entre hidráulica e hidrodinámica y nació una verdaderamecánica de fluidos. El nombre es, desde luego, infinitamente mejor que cualquiera de los otros dos, porque no sugiere nada acerca del agua. Hoy en día hablamos de ella cuando nos referimos al estudio de fluidos en general, pero seguimos usando los términos antiguos de hidrostática ehidrodinámica para el estudio de los líquidos –no cualquier fluido– en equilibrio o no. También utilizamos aerodinámica, por ejemplo, para referirnos al flujo de gases; como en el caso del agua, el aire forma parte del nombre por ser el gas al que más aplicamos esta teoría.
El caso es que desde la segunda mitad del XIX los ingenieros empezaron a utilizar más y más las ecuaciones diferenciales, perfeccionadas por muchos otros científicos. Ya en el siglo XX nos encontramos con un nuevo obstáculo: las matemáticas funcionaban, pero en muchos casos el comportamiento de los fluidos resultó ser caótico, es decir, endiabladamente difícil de calcular con exactitud más allá de cierto tiempo. Las matemáticas estaban preparadas, pero nuestra capacidad de cálculo no.
En este caso quien vino a nuestro rescate fue la informática. Hoy en día, para las aplicaciones prácticas que involucran conjuntos de ecuaciones no lineales son nuestros programas informáticos quienes resuelven las ecuaciones y predicen el comportamiento de los fluidos. Pero, por más complejas que se hayan hecho las matemáticas involucradas, la base teórica sigue siendo la misma: la aplicación de la mecánica newtoniana a medios continuos capaces de fluir.
Si todo esto de ecuaciones diferenciales te ha dejado un poco apabullado, no te preocupes: como Pascal, nosotros empezaremos a estudiar los fluidos en equilibrio –es decir, la estática de fluidos– para luego ir adentrándonos en asuntos más tortuosos. Lo bueno de la mecánica de fluidos es que unas bases sólidas no demasiado extensas permiten ya entender muchas cosas del mundo que nos rodea sin necesidad de meterse en camisas de once varas.