miércoles, 18 de febrero de 2015

RENACIMIENTO - ARQUITECTURA EN ESPAÑA

 LA ARQUITECTURA DEL RENACIMIENTO EN ESPAÑA
3.1. La aparición del Renacimiento en España: cronología y contexto histórico
- Las intensas relaciones que España mantenía con Italia, como consecuencia de las múltiples campañas impulsadas por Fernando el Católico por el dominio que la corona de Cataluña-Aragón ejercía sobre Nápoles ySicilia y por el continuo intercambio de artistas y materiales entre los distintos estados italianos y la monarquía hispánica, permitieron que la esencia del Renacimiento fuera asimilada ya a finales del siglo XV y se extendiera a lo largo del siglo XVI.
- Las características sociales de la España del momento distaban bastante de las que se habían observado en Italia en el período de gestación del Renacimiento: mientras en Italia el resurgimiento de la actividad comercial y del mundo urbano marcaron el contexto en que se desarrolló el Renacimiento naciente, en España, en cambió, en los albores del siglo XVI el fenómeno mercantil sólo se daba con fuerza en Cataluña y Valencia; al mismo tiempo, si en Italia la aparición de la burguesía y su  enriquecimiento hicieron posible que dicha clase social se convirtiera en uno de los principales clientes de los artistas renacentistas, en España eran la iglesia, la nobleza y la monarquía absolutista las que seguían ostentando el poderío económico; sin embargo las circunstancias políticas del momento, profundamente marcadas por la consecución de la unidad nacional y por el descubrimiento del Nuevo Continente a finales del siglo XV, hacían de España un reino con grandes perspectivas, lo cual también facilitó la penetración de Renacimiento.
- Todo esto explica que el Renacimiento en España se mantenga bajo la tutela de la nobleza, la Corte y la Iglesia, quienes establecerán cuáles son las necesidades que debe satisfacer el arte.
3.2. La arquitectura del Renacimiento Español
- La arquitectura del Renacimiento español se puede estructurar en tres fases o períodos: Estilo Plateresco, Estilo Purista o Clasicista y Estilo Herreriano. No obstante, es preciso hablar previamente de la evolución que sufren las formas arquitectónicas a lo largo del siglo XV para llegar a lo que se considera propiamente arquitectura renacentista y comprender cómo se ha ido gestando el lenguaje artístico del nuevo estilo.
A) La evolución de las formas arquitectónicas a finales del siglo XV
- A principios del siglo XV las formas arquitectónicas presentan una claridad absoluta y una decoración suave y moderada que irá evolucionando hacia una decoración excesiva, cuya máxima expresión se dará durante el reinado de los Reyes Católicos. Los artistas trabajan, en la mayoría de los casos, al servicio de una clase noble adinerada o de los propios reyes y ponen de manifiesto a través de sus obras sus deseos de grandeza.
- Así, paulatinamente, las líneas arquitectónicas se irán recargando de ornamentación hasta ver totalmente desdibujadas sus formas; éste es el estilo que caracteriza la construcción de San Juan de los Reyes en Toledo, de Juan Guas, probablemente la obra más representativa del período, que ha recibido el nombre de Estilo Isabelino. Como ejemplo de transición de este final del Gótico al Primer Renacimiento podemos citar otra construcción de este mismo arquitecto, Juan Guas, el Palacio del Duque del Infantado de Guadalajara, en cuya fachada podemos apreciar una mezcla de características de ambos estilos.
          
B) El Primer Renacimiento: El Estilo Plateresco
- Este estilo arquitectónico se desarrolla cronológicamente en la primera mitad del siglo XVI, correspondiendo con el reinado de Carlos I de España y V de Alemania, y geográficamente se ubica principalmente en Castilla, concretamente en las ciudades de Burgos, Toledo, Guadalajara, Salamanca y Valladolid; posteriormente, la primacía artística pasará  sobre todo a Sevilla, aunque otras ciudades españolas contarán también con obras pertenecientes a este estilo.
- Se trata de un estilo ornamental que abarca desde las últimas obras del Gótico Flamígero hasta la consolidación de las formas  plenamente renacentistas libres de pervivencias góticas y platerescas, es decir, hasta lo que se denomina Estilo Clasicista por su clara influencia italiana.
- La característica fundamental que define el Estilo Plateresco es la profusión decorativa, que combina simultáneamente elementos de influencia italiana con otros hispanos: medallones, escudos, balaustradas y figuras humanas, animales o vegetales entrelazadas, los denominados grutescos, se conjugan con habilidad y cubren las superficies de los edificios hasta desdibujar sus originarias líneas puras. Esta característica le valió la denominación de “plateresco”, al comparar su minuciosa decoración con la tarea propia de  los plateros y orfebres. 
- Se incluyen también en el Plateresco obras arquitectónicas del denominado Estilo Cisneros, construidas en Toledo bajo el influjo de dicho cardenal, la mayoría obra del arquitecto Pedro Gumiel y se caracterizan por la fuerte influencia del Estilo Mudéjar.
- Las obras arquitectónicas y los artistas más significativos del Estilo Plateresco son los siguientes:
La Puerta de la Pellejería  de la Catedral de Burgos, de Francisco de Colonia: a modo de un retablo de tres cuerpos, en el primero destaca la arquivolta de medio punto, esculturada; en el segundo el martirio de S. Juan Bautista y el de S. Juan Evangelista; y en el tercero la imagen de Virgen; otras estatuas en las calles laterales, así como los escudos del Cabildo y de Fonseca; los entablamentos, columnas y arcos están primorosamente recamados con ornamentación plateresca.
     
La Escalera Dorada de la Catedral de Burgos, de Diego de Siloé: esculpida con una gran riqueza iconográfica, motivos vegetales, animales fantásticos, esfinges, bichas y otros animales que se distribuyen a lo largo de los muros y arcos de la escalera; destaca también por su clasicismo y el aprovechamiento de tan escaso espacio.
El Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, de Pedro Gumiel: cubierto el techo con exquisito artesonado mudéjar y sus muros con yeserías platerescas.
+ De Lorenzo Vázquez destacan: El Colegio de la Santa Cruz de Valladolid, que tiene la fachada decorada con sillares almohadillados, arcos de medio punto, entablamento, motivos heráldicos y remate en balaustrada; y el Palacio de Medinaceli en Cogolludo, que en su fachada lleva sillares almohadillados pero hay una clara reminiscencia de lo gótico.
          
La Fachada de la Universidad de Salamanca, de autor anónimo: esculpida en el primer tercio del siglo XVI, se divide en tres cuerpos por encima de dos arcadas, en el primero aparece un medallón con los Reyes Católicos y una inscripción en griego, en el central se encuentra el escudo imperial de Carlos V, y en el superior se halla la figura del Papa con dos cardenales; se trata de una fachada muy decorada, que recuerda a un retablo, con calles y cuerpos, con medallones, escudos, motivos heráldicos, remates en crestería, decoración calada imitando a una cresta, con elementos ornamentales que imitan candelabros u otros elementos constructivos, arquitectónicos o simplemente abstractos, con grutescos, etc.
     
Fachada de la Iglesia de San Esteban de Salamanca, de Juan de Álava: uno de los más bellos ejemplos de plateresco, está concebida como portada-retablo formando un arco de triunfo bajo cuya bóveda de medio cañón se despliega la abundante decoración característica del estilo; en su centro se representa el martirio de San Esteban y por encima un Calvario.
     
El Palacio de Monterrey de Salamanca, de Rodrigo Gil de Hontañón: prototipo del palacio con torres y decoración rica y suntuosa, erigido por la gran nobleza; consta de tres pisos con molduras y rematado por una típica galería de crestería y arcadas renacentistas con medallones en las enjutas; los balcones y ventanas tienen ornamentación plateresca; en las esquinas leones y animales fantásticos sostienen escudos de armas.

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