martes, 25 de febrero de 2014

EDUCACIÓN PLÁSTICA Y VISUAL

La luz en el espacio tridimensional.

La luz nos permite percibir los volúmenes, las forma, el tamaño, el color y la textura de los objetos. Por ello, cuando cambia el tipo de luz, también cambia la percepción que tenemos de ellos y se genera un ambiente diferente. En todos los géneros artísticos, la luz es un elemento expresivo fundamental, ya que contribuye a potenciar la expresividad de la obra.
1. POSICIONES DEL FOCO LUMINOSO.
Según la posición o la naturaleza del foco luminoso, el objeto iluminado puede adoptar apariencias muy diferentes. Bajo una luz natural, dependiendo de la hora del día, la época del año o la climatología, los objetos pueden verse más contrastados o con un ambiente lumínico más suave. En el caso de la luz artificial, ocurre el mismo fenómeno, si el foco de luz está más próximo o más lejos del objeto, el cambio entre las zonas iluminadas y las sombras está más recortado o matizado. Las posiciones habituales del foco luminoso son :
  • 1.1 Luz frontal
Produce un aplanamiento de las formas, ya que elimina gran parte de las sombras que el relieve del propio volumen proyecta.
Luz
  • Luz lateral
Aumenta la sensación de volumen en las zonas de mayor resalto y produce grandes contrastes entre las zonas de luz y las de sombra.
Luz
  • Luz inferior
Genera el mismo efecto de contraste que el caso anterior con la diferencia de que las sombras se proyectan hacia arriba.
Luz
  • Luz cenital
Deforma el aspecto habitual de los objetos ya que proyecta las sombras hacia abajo.
Luz
  • Luz posterior
Produce el efecto conocido como contraluz y deja la zona visible de los objetos en sombra, aplanando de este modo su aspecto y lanza la sombra proyectada hacia el primer plano.
Luz

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