domingo, 22 de junio de 2014

MAPAS ANTÍGUOS - CARTOGRAFÍA DE LA VUELTA AL MUNDO


CARTOGRAFÍA DE LA VUELTA AL MUNDO .-

El hallazgo de una ruta de regreso a Nueva España efectiva y segura, no se produjo hasta la década de los sesenta, y corrió a cargo del experto navegante Andrés de Urdaneta. Para conseguirlo, zarpó desde las Filipinas en Junio de 1565, impulsado por el monzón del verano, y viajó rápidamente hacia el norte hasta encontrar primero la corriente del Japón y después, más arriba, la corriente del pacífico norte, que vira hacia el este y regresa al continente americano. El viaje de Urdaneta, fue larguísimo; se recorrieron cerca de 18.000 kilómetros e invirtieron en recorrerlos algo más de cuatro meses, pero estableció una ruta viable y, a pesar de que algunos cartógrafos siguieron empeñados en acercar más de lo justificable ambos continentes, dejó prácticamente zanjado el tema de la enorme extensión del océano Pacífico por encima del ecuador.
-Más al Sur-
A La conquista del Pacífico le faltaba aún un importante paso: viajar hacia el sur para encontrar el enorme continente austral desconocido y todos los misterios y prodigios que presumiblemente contenía. En 1567 el gobernador de Perú dio orden a Alvaro de Mendaña, su sobrino, de que descubriese la parte incógnita y encontrase los tesoros improbables que allí existieran. Zarpó la expedición del puerto del Callao navegando hacia el sur por un océano del que no existían cartas de marinar ni demasiados conocimientos de rutas y navegación. Los portugueses ya habían descubierto Nueva Guinea y se hablaba de islas tan ricas en oro que en ellas estaban las verdaderas minas del rey Salomón. Pasaba el tiempo y escaseaban el agua y los alimentos; cuando ya parecía que la misión iba a fracasar, llegaron al archipiélago situado al sur de Nueva Guinea. La cosa no resultó, no había minas de oro ni recursos extraordinarios y además los indígenas resultaron violentos y belicosos. Incluso se dio por hecho que eran caníbales. Además, no iba la expedición dotada de instrumentos fiables para fijar la latitud y la longitud, de tal manera que abandonaron las islas y en los siguientes veinticinco años no volvieron a encontrarlas. A pesar de ello les dieron el nombre de islas Salomón y quedó la conciencia general de que albergaban grandes tesoros.


1593, Cornelius de Jode, Lámina del este de Australia, Nueva Guinea y las Islas Salomón. Esta lámina manifiesta que al fin se había aceptado la inmensidad del océano y por primera vez se representa esta parte del mundo en una lámina independiente, separada de las Islas asiáticas.


A principio del siglo XVII, la expedición capitaneada por Pedro Fernández de Quirós, visto que las Islas Salomón se mostraron manifiestamente esquivas, decidió viajar más al sur con el objetivo de encontrar la Terra Australis, un gran continente de cuya existencia no se dudaba, pues resultaba imprescindible para equilibrar las masas continentales de ambos hemisferios. NO encontraron el enorme continente austral, pero en 1606 llegaron a una isla mucho más grande que cualquiera de las descubiertas hasta el momento, a la que llamaron Australia.
No es sin embargo descartable que los portugueses hubieran llegado a las costas australianas antes de esta fecha. En una nota manuscrita al pie de la siguiente lámina del Atlas Vallard, de 1547, aparece escrito “Primer mapa de Australia procedente del Atlas de Nicholas Vallard”.
Claro que ahí no pone cuándo ni quién escribió esa nota.

No hay comentarios:

Publicar un comentario