CARTOGRAFÍA RENACIMIENTO .-
En 1415 los portugueses ya tenían asentamientos estables en las Azores y en Madeira. En 1434 se animaron a doblar el Cabo Bojador y en 1444 alcanzaron las bocas del Senegal, descubrieron las islas de Cabo Verde y llegaron hasta el Golfo de Guinea, adentrándose en el Imperio del Malí, el más rico y poderoso que jamás haya existido en el África negra. El negocio cubrió todas las expectativas. El Malí controlaba el monopolio del oro sudanés proporcionando la mitad de todo el oro que circulaba en el viejo mundo, por esta razón recibió de los portugueses el nombre de "La Mina de Oro". En la costa establecieron el enclave fortificado de Sao Jorge da Mina, o Castello da Mina, desde donde se canalizó el tráfico de productos africanos hacia Lisboa.
Aún hubo algunos altercados menores con Castilla por el dominio en el Atlántico que se resolvieron cuando tras la guerra de sucesión castellana de 1474 entre los partidarios de la infanta Isabel de castilla y los de Juana la Beltraneja ,entre los que se encontraba el rey de Portugal, se firmó el tratado de Alcaçovas, en el que se confirmaba a Isabel como reina de Castilla pero ratificando para Portugal el derecho al monopolio comercial al sur del cabo Bojador, con lo cual se cerraba el paso a cualquier intento de expansión africana de Castilla más allá de las Islas Canarias.
Castilla terminó la unificación territorial de España y se lanzó luego a la aventura transoceánica. Como sabemos, la expedición castellana comandada por Don Cristóbal Colón, partió hacia Occidente con la intención de llegar a Oriente y por el camino tropezó con América. A partir de ahí la expansión territorial de ambos reinos se realizó en buena avenencia y en 1494 se firmó el tratado de Tordesillas para delimitar, a 360 leguas al O de Cabo Verde, las esferas de acción castellana y lusa.
Portulano del atlas de Joao Freire, 1546, lámina del golfo de Guinea. "Esta mina de oro gran riqueza y honra ha producido a los reyes de Portugal, y de allí cada día procede mucho provecho a todo el reino. Estas riquezas no se deben a que ellos sean señores de la producción del oro, ni señores de la tierra donde se coge; sino que lo obtienen por comercio, en una fortaleza que allá en la costa tienen, (...), y adonde los negros de todas aquellas comarcas, (...), se lo traen a vender y a cambiar por las cosas que de aquí les llevan de cobre, latón, peltre, ropas y otras muchas cosas, bisutería que no son de mucho provecho o valor, y conchas de Canaria que los negros tienen en gran estima y precio".
Portugal siguió avanzando hacia el Sur. Junto a ingentes cantidades de oro, trajeron los portugueses de aquellas tierras otras mercancías que causaron furor en Europa: pimienta africana, azúcar, algodón, marfil, pescado y, sobre todo, gran número de esclavos.
En 1480 llegaban a Angola y en 1488 Bartolomé Dias alcanzó y dobló el Cabo de Buena Esperanza. Siguieron estableciendo factorías a lo largo de la costa africana del océano Índico y al fin, el 20 de mayo de 1498, llegaron a Calicut, abriendo la ruta de las Indias para la corona portuguesa.
El portulano atlántico de Bastian Lopes realizado en 1558, representando la línea costera de Europa, África y América. Este mapa es un destacado exponente del estilo cartográfico portugués y una de las más interesantes joyas de la cartografía mundial.


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