domingo, 22 de junio de 2014

MAPAS ANTÍGUOS - EL MAPA DE AMÉRICA


EL MAPA DE AMÉRICA .-


El racionalismo renacentista preconizaba la representación unitaria y coherente del espacio y de las proporciones, de tal manera que lo representado fuera abarcable en toda su complejidad como un único motivo bien trabado e inteligible. La cartografía no podía ser ajena a esta pretensión de concordancia lógica entre las partes y el todo. En adelante serán la ciencia, el cálculo y la composición matemática las que marcará el ritmo de las nuevas producciones cartográficas.
Colón, convencido como estaba de que la circunferencia de la tierra medía aproximadamente los 30.000 km que Ptolomeo preconizaba, y no los 40.000 que medía en realidad, consiguió, no sin dificultad, convencer a los Reyes Católicos de acometer la empresa de llegar a las Indias orientales navegando hacia occidente. Sus intentos por lograr la financiación necesaria para esta empresa habían sido infructíferos en otras cortes, sin embargo, como los navegantes españoles, en virtud del tratado de Alcaçovas, no podían navegar por debajo de las Islas Canarias, la única posibilidad para la monarquía hispánica de comerciar con Oriente era la que el Almirante proponía. Isabel de Castilla, que poco tenía que perder y mucho que ganar, tomó personalmente la decisión de patrocinar parte de la expedición. Comerciantes privados financiaron el resto. Se habilitaron tres pequeños navíos y con este bagaje y una tripulación experta de unos noventa hombres, la expedición se hizo a la mar.
En aquel momento, estaban sucediendo en todos los ámbitos de la vida y del conocimiento cambios vertiginosos que afectarían radicalente a las ciencias, a la tecnología, al conocimiento de la tierra y, lógicamente, a la cartografía.
Durante la primera mitad del siglo XVI, la tierra dobló literalmente de tamaño. El descubrimiento de América, la circunvalación de la tierra, las largas expediciones de los navegantes portugueses, la necesidad de representar las nuevas rutas y dar a conocer las peculiaridades de las tierras descubiertas, la generalización del uso de la imprenta y las nuevas técnicas de grabación de imágenes -que permitiría reimprimir los mapas incorporando continuamente las últimas modificaciones-, condujeron a un auténtico estallido cartográfico.
Podemos deducir de lo que ya sabemos, que el primer paso para la gran revolución geográfica y cartográfica, fue la conquista de los mares. El éxito de las empresas castellanas y portuguesas en la era de la navegación y los descubrimientos se debió en parte a la favorable disposición de los Vientos Alisios, que soplan siempre en la misma dirección, desde los trópicos hacia el ecuador siguiendo un patrón regular. Esta regularidad favoreció la navegación atlántica en latitudes tropicales, desde el extremo noroeste de África hasta el Caribe para regresar de allí con la ayuda de los Vientos del Oeste, que soplan en esta dirección entre la latitud 20º y 40 º en el hemisferio Norte. El mismo patrón se reproduce en el hemisferio sur, donde los Vientos Alisios soplan por debajo del golfo de Guinea, desde África hasta Brasil.La expansión geográfica y cartográfica del descubrimiento del continente americano, se desarrolló en dos fases claras. En la primera de ellas predominó la navegación litoral y el descubrimiento de las costas; en la otra se desarrolló una rapidísima expansión y conquista del interior.

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