domingo, 25 de junio de 2017

Ordenes religiosas católicas

orden de los canónigos regulares

Una orden de canónigos regulares (o Ordo Canonicorum Regularium en latín) es una orden religiosa católica formada por canónigos (es decir, sacerdotes) de una comunidad (una canonjía, una catedral, etc.) que observan la vida en común, según una regla, y la combinan con el oficio clerical y la vida apostólica. Las ramas femeninas son las llamados canónigas.
Su origen está en los capítulos catedralicios, donde los canónigos formaron comunidades viviendo juntos. Mayoritariamente, siguieron la Regla de San Agustín. Fueron el origen de algunas órdenes monásticas, que imitaron su manera de vivir.
No son comunidades monásticas, ya que el objetivo no es la vida contemplativa ni el «alejamiento del mundo», sino el ministerio público de los sacramentos y el apostolado. Tampoco son clérigos regulares, ya que al contrario de éstos, los canónigos regulares están vinculados a un lugar y una comunidad determinada y rezan la liturgia de las horas en comunidad. Los canónigos seculares, por el contrario, pertenecen a una comunidad de sacerdotes vinculada a una iglesia, pero no han hecho voto de vivir en comunidad.

Los orígenes de las comunidades canónicas han sido discutidos. Algunos autores, como Joachin Marquez, sostienen que se originan hacia 1100.[cita requerida] Se sabe que el año 763Crodegangoobispo de Metz, reunió a los clérigos de la catedral a su alrededor, viviendo en comunidad y bajo una regla y una disciplina que quedaron recogidas en los concilios de Aquisgrán de 789 y de Maguncia de 813. Las primeras comunidades canónicas remontaban sus orígenes a san Agustín de Hipona, que en algunos escritos expone este tipo de comunidad como modelo de vida.

Precedentes[editar]

En los primeros siglos de la Iglesia, se daban dos maneras de vida consagrada:el ordo canonicus y el ordo monasticus. Entre los siglos III e IV aparecieron los eremitas o anacoretas y, poco después, los monjes, dedicados, unos en solitario y otros en comunidad, pero apartados del mundo, a la plegaria y al cultivo de la perfección de la vida espiritual. En el otro extremo, los sacerdotes, inmersos de pleno a la sociedad, se dedicaban al cuidado de las almas de sus parroquias y a las tareas pastorales, en más de colaborar en las actividades del obispo de su diócesis.
También hay constancia de comunidades de clérigos establecidas en diversos lugares, como la de san Marcos en Alejandríasan Crescencio en la Galia, san Saturnino de Tolosa en España o san Materno en Alemania. Igualmente, san Eusebio en Vercelli y san Ambrosio en Milán animaron estas comunidades canónicas en los capítulos de las catedrales respectivas. Según eso, san Agustín sólo dejó constancia de la existencia de las comunidades y contribuyó a restaurarlas y a promoverlas.
Agustín valoraba positivamente el estilo de vida en común de los monjes y las posibilidades de enriquecimiento espiritual que comportaba; propuso a sus escritos que los sacerdotes de una diócesis se reunieran y vivieran en comunidad secundum regulam sub sanctis Apostolis constitutam ("según la regla establecida por los santos apóstoles"), siguiendo una regla de vida, combinando y conciliando la plegaria y la vida monástica con la vida apostólica: era el que llamaba "un monasterio de clérigos", que llevaría en la práctica el proyecto de vida comunitaria de los primeros cristianos de Jerusalén, descrito en los Hechos de los ApóstolesCasiodoro de ReinaCipriano de Valera (1909). «42-44»Biblia versión Reina-Valera (Wikisource)..
Generalmente, durante la Edad Media se remontaba el origen de las comunidades a estos precedentes apostólicos y, en cuestiones de precedencia, se daba la primacía a los canónigos regulares por encima de los benedictinos, considerada como la primera orden monástica vigente como tal.

Consolidación y división en el siglo XI[editar]

Las comunidades de canónigos regulares estaban compuestas por canónigos que seguían una regla de vida en común. Vivían juntos en una domus canonica o residencia y estaban inscritos al elenco o lista (canon) de una iglesia local, donde hacían su servicio.
Ivo, obispo de Chartres promovió la orden en Italia mediante la Congregación del Beato Pedro de Honestis y la Congregación de San Rufo. A partir del Sínodo Lateranense de 1059 se separaron los canónigos seculares (canonici saeculares, de la diócesis, que vivían cada uno separado de los otros) y los regulares (canonici regulaste, que vivían en comunidad y seguían una regla). Los canónigos regulares, mediante diversas reformas, adquirieron una identidad diferenciada, con un carisma propio: ajustarse a las normas y costumbres de vida de los Santos Padres siguiendo la Regla de San Agustín.
En tiempo de la reforma gregoriana recibió su estatuto canónico de manos del papa Urbano II (1088-99), recogiendo las experiencias de los canónigos de san Rufo de Aviñón, fundados en 1039.
Los siglos XI y XII son el periodo de mayor florecimiento de las comunidades canónicas, que disfrutaban de un grado de autonomía considerable. Las principales congregaciones seránn:
La Regla tenía en el siglo XI diversas redacciones que dio lugar a congregaciones diversas. La primera habla del ordo monasterii y dio origen al llamado ordo novus (ya que fue el último que se aplicó), de una gran austeridad monástica, donde se integran los premonstratenses, los Canónigos de San Rufo o los Canónigos de Arrouaise. La segunda sólo incluía la regla y no era tan rigurosa y dio lugar a ordo antiquus, que habían seguido los canónigos lateranenses o los de San Mauricio.
Pronto surgieron polémicas en torno a la interpretación de la regla. Los canónigos del ordo antiquus vivían en una austeridad moderada, mientras que los del ordo novus promovían una severidad mayor siguiendo al modelo cisterciense: abstinencia perpetua, ayuno continuado, etc. El ordo antiquus se impuso en el sur de Europa, mientras que ordo novus se difundió más a las zonas rurales del norte de Europa. Después de diversos intentos de otros papas, Inocencio II impuso en 1137 que se abandonara el ordo novus y se adoptara por todas partes la regla menos rígida.

Actualidad[editar]

Los canónigos regulares son, hoy, orden religiosa católica con menos miembros. Aunque, en el siglo XX, un sector de los sacerdotes han clamado por la necesidad de una vida comunitaria, eso no ha implicado el retorno a las comunidades canónicas. Las que hay tienen una naturaleza a medio camino entre las comunidades monásticas y las sociedades de vida apostólica e incluyen no sólo sacerdotes, sino también laicos coadjutores.
Las órdenes de canónigos regulares existentes hoy son:
Muchas de estas ramas tuvieron la correspondiente rama femenina. Hoy sobreviven las congregaciones: Lateranenses de san Agustín (con dos federaciones la española y la italiana), del Santo Sepulcro, de San Víctor, de Windesheim-Letrán, a las cuales hay que añadir las Hospitalarias de la Misericordia de Jesús (con una rama francesa y otra canadiense autónomas) y de la congregación del Santo Espíritu de Sajonia (Polonia).


Los Canónigos regulares de San Agustín, son los sucesores de los clérigos de las iglesias locales, que en torno a sus obispos vivían en común, siendo San Agustín el verdadero promotor, tanto por su ejemplo como por sus escritos. Pero la Orden Canonical no hace su aparición en la historia de un modo jurídico y organizado hasta el siglo XI. El sínodo romano de 1059, presidido por el cardenal Hildebrando, futuro Papa Gregorio VII, desencadenó en la Iglesia de Occidente un movimiento de reforma en la Institución Canonical y entre el clero en general, inspirándose sobre todo en estos dos principios fundamentales: la vuelta a la tradición apostólica y la renuncia a toda propiedad privada. Y como consecuencia de su clericatura, reivindicaron muy pronto el ministerio sacerdotal adoptando la regla de San Agustín. En el s. XII alcanza la Orden su máximo esplendor; es su siglo de oro. Este movimiento de reforma del clero dentro del cuadro de la vida común, no penetró por igual en todo el territorio vasco, pues ni Álava, ni Guipúzcoa, ni Vizcaya, llegaron a formar un reino independiente como Navarra, ni jugaron un papel tan importante en el aspecto político y religioso dentro del País.

La Comunidad de Santa Mª Magdalena, de Palma, pertenece a la Orden de las Canonesas Regulares Lateranenses de San Agustín.
Las raíces de la vida canonical se hunden en los tiempos patrísticos.
Las Canonesas Regulares de San Agustín tienen su origen en las vírgenes y viudas de la primitiva Iglesia que, consagradas públicamente por el Obispo, se entregaban totalmente al Señor en la continencia y servicio a la Iglesia.
Los grandes Padres de la Iglesia, especialmente San Agustín, promovieron la vida común de estas mujeres consagradas a Dios, al mismo tiempo que fomentaban la vida común y canónica de los clérigos; con ello pretendieron restaurar la "Vida Apostólica" de la primitiva comunidad cristiana de Jerusalén con el ideal de vivir todas unidas " con un solo corazón y una sola alma ", teniendo todas las cosas en común.
Así fueron surgiendo, cada vez más, en las Iglesias Locales, comunidades de vírgenes consagradas a Dios, quienes, observando los cánones de los Concilios sobre la vida comunitaria - de ahí el nombre de Canonesas - vivían la alabanza orante y eran testimonio de amor eclesial y de amor al sacerdocio ayudando a su misión.
Entre sus obligaciones figuraba la asistencia a las funciones litúrgicas de la Iglesia a la que pertenecían. La oración y el rezo coral constituyó desde sus orígenes una de sus ocupaciones principales así como la educación de la juventud.
En el siglo VIII ya se distinguía claramente entre "moniales" en un sentido de mayor soledad y con una regla como la de San Benito, y "canonesas" dedicadas al servicio litúrgico y eclesial.
Durante la Edad Media estas comunidades femeninas tuvieron un intenso desarrollo y florecimiento. Al igual que los clérigos de vida común -Canónigos Regulares- adoptaron la Regla de San Agustín y, a partir del Sínodo Romano de Letrán en 1059, bajo el Pontificado de Nicolás II, la antigua Orden Canonical se rehízo con vitalidad evangélica renovada bajo la creciente influencia de la Regla Agustiniana.














La Cándida y Canónica Orden Premonstratense (oficialmente en latínCandidus et Canonicus Ordo Praemonstratensis), o también Orden de Canónigos Premostratenses, es una orden religiosa católica de canónigos regulares de derecho pontificio, fundada por Norberto de Xanten1 en 1120. Su nombre se debe al lugar donde se originó, en la abadía de Prémontré (Francia). Su vida se basa en la Regla de San Agustín.Los religiosos de este instituto son conocidos el nombre de «canónigos blancos», debido al color de su hábito, o «norbertinos», derivado de su fundador. En España se les conoce como mostenses, aunque suele usar también otros apelativos como premostratenses o norbertinos.

Cándida y Canónica Orden Premostratense
Blason fr ville Lahonce PA.svg
Nombre latinoCandidus et Canonicus Ordo Praemonstratensis
SiglasO. Praem.
Nombre comúnOrden de Canónigos Premostratenses
GentilicioPremonstratenses, mostenses o norbertinos
TipoOrden religiosa católica de canónigos regulares
ReglaRegla de San Agustín
HábitoHábito blanco
FundadorSan Norberto
Fundación1120
Lugar de fundaciónAbadía de PrémontréPrémontréFlag of France.svg Francia
Aprobación16 de febrero de 1126 por el PapaHonorio II
Superior GeneralAbad general y de Premonté Thomas Anton Handgrätinger O. Praem.
LemaAd omne opus bonum parati «Preparados para cualquier buena obra»
Religiosos1289
Sacerdotes940
CuriaViale Giotto, 27 Roma-Italia
PresenciaAlemaniaAustraliaAustriaBélgicaBrasilCanadáChileDinamarcaEslovaquiaEspañaEstados UnidosFranciaHungríaIndiaIrlandaPaíses BajosPerúPoloniaReino UnidoRepública Democrática del CongoRepública ChecaRumanía y Sudáfrica
ActividadesVida contemplativa, culto litúrgico y pastoral parroquial.
Personas destacadasWerenfried van StraatenSebastian Sailer

Norberto de Xanten (ca. 1080-1134), fundador de la Orden Premostratense.
Habiendo tomado Norberto de Xanten posesión de este desierto o soledad que le cedió el obispo tuvo allí más de cuarenta eclesiásticos y gran número de seglares que querían vivir bajo su dirección. Todos profesaron la regla de San Agustín el día de Navidad de 1121. Tal incremento tomó esta naciente Orden que treinta años después contaba ya con cien monasterios y antes de acabarse el siglo pasaban de mil. En 1126, pasó Norberto a Roma a solicitar la confirmación de su instituto, aprobado antes por dos legados del papa. Honorio II aprueba la Orden el 16 de febrero de 1126.3
Después de haber sido el fundador elevado a la sede episcopal de Magdeburgo y condecorado por el papa Inocencio IV con el título y derechos de primado de Alemania murió en la octava de Pentecostés del año 1134. Eligió la regla de San Agustín para imitar el tenor de vida que observó con su clero. Dispuso que sobre el hábito blanco de lana usasen los canónigos el sobrepelliz de lino para mayor decencia de las funciones de la iglesia. Sin embargo de que el mayor número de casas premonstratenses se fundaron en Alemania y en Francia no hubo provincia en Europa en que no hubiese muchas y en España, donde esta orden fue menos conocida, se contaron hasta cuarenta abadías.4
En la Edad Media, unas 400 casas de la orden se repartían desde las nórdicas tierras de Noruega hasta Palestina, ejerciendo una considerable influencia en la cultura occidental de la época.5
La orden tuvo gran presencia en España con numerosas congregaciones que desaparecieron tras la supresión de monasterios producida por la desamortización de Juan Álvarez Mendizábal en 1835 y 1836. Monasterios importantes de esta orden religiosa fueron el de RetuertaAguilar de Campoo y Santa María de La Vid.3

Organización[editar]

Monje premonstratense
La Orden de Canónigos Premostratenses es un instituto religioso de derecho pontificio centralizado, cuyo gobierno recae el Superior general, que en el instituto adquiere el título de Abad general y Abad de Premontré. En la actualidad (2015) en cargo lo ostenta Thomas Anton Handgrätinger. La curia general se encuentra en Roma.2
Los premostratenses se dedican a la vida contemplativa, sus monasterios son llamados canónicas y a sus religiosos canónigos, por su dedicación a la vida litúrgica y pastoral parroquial. También se han abierto a la educación en algunos colegios propios.3
En 2015, la Orden contaba con unos 1289 canónigos, de los cuales 940 eran sacerdotes, y unas 78 canónicas,2 presentes en AlemaniaAustraliaAustriaBélgicaBrasilCanadáChileDinamarcaEslovaquiaEspañaEstados UnidosFranciaHungríaIndiaIrlandaPaíses BajosPerúPoloniaReino UnidoRepública Democrática del CongoRepública ChecaRumanía y Sudáfrica.

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