MAPAS MUNDI CIRCULARES .-
La exploración del mundo tuvo un fuerte componente espiritual y simbólico. En medio de aquel trajín el hombre medieval aprendía a interpretarse a sí mismo y observaba que su papel en la obra de la creación era, por naturaleza y por elección, el de un “homo viator”, un hombre en el camino. Pensando que el mundo es el libro que Dios ha escrito para significarse al hombre, salieron multitud de viajeros a explorarlo.
La tierra esférica de Gautier de Metz en su obra "L'image du monde" ca. 1246
Buena parte de la gente que se hacía a los caminos eran viajeros de Dios: religiosos, peregrinos y cruzados recorrían las rutas que conducían a Santiago de Compostela, a Roma o a Tierra Santa. Para todos ellos, muy ligados a la iglesia y cohesionados y justificados por la fe, los caminos de la tierra conducían al cielo. Recorrerlos formaba parte de su universo místico y de la exposición completa de una doctrina teológica.


No hay comentarios:
Publicar un comentario