La historia escrita de Qatar comienza con una mención del historiador griego del s. V Herodoto, que identifica a los marineros cananeos como los primeros habitantes de Qatar. Sin embargo, a partir de entonces, la historia de Qatar se basa sobre todo en hipótesis. Aunque existen evidencias, como lanzas de sílex y fragmentos de cerámica -expuestos en el Museo Nacional-, túmulos funerarios cerca de Umm Salal Mohammed y grabados sobre roca en Jebel Jassassiyeh que confirman la temprana existencia de población en Qatar (a partir del 4000 a.C.), la Península tiene poco que mostrar de su antigua estirpe. Como ejemplo, el caso de Al-Zubara: Ptolomeo, el famoso geógrafo de la antigua Grecia, incluye de forma sugerente “Qatara” en su mapa del mundo árabe. Se cree que se refería a Al-Zubara, el principal puerto comercial de Qatar hasta bien entrado el s. XIX. Sin embargo, al visitante de la pequeña y moderna ciudad no le será fácil imaginarse un dhow (embarcación a vela) esquivando los bancos de arena durante la marea baja, y mucho menos una flota de cargueros amarrados en el puerto. Incluso el fuerte de Al-Zubara, uno de los pocos que hay en Qatar, no fue construido hasta 1938 y, aunque algunas excavaciones a lo largo de la costa han revelado restos del s. IX de una ciudad de gran tamaño, con dos mezquitas y un fuerte, además de indicios de vida en siglos anteriores, en el desierto circundante no hay vestigios históricos.
En efecto, lo más notable de la historia de Qatar no es lo que ha quedado atrás, sino la eliminación casi mágica de cualquier signo visible de los 6000 años de evolución humana. Su historia es, en muchos sentidos, la historia de los beduinos, nómadas que “llevan solo recuerdos y dejan solo huellas”, huellas que son barridas por las frecuentes tormentas de arena. Por ello, su historia se percibe más en los vivos que en los muertos; por ejemplo, en las carreras de camellos de Al-Shahaniya, el comercio de halcones en los zocos de Doha, la hospitalidad con los invitados en las cafeterías de la ciudad y la construcción de campamentos -aunque con antenas de televisión y todoterrenos- en las dunas arenosas de Khor al-Adaid.
Los documentos indican que Qatar jugó un importante papel en la expansión del islam gracias a la flota naval que reunió para transportar a los guerreros de la yihad (guerra santa). Pero el islam se transmite de forma bastante más resuelta en el conservadurismo de la vida moderna que en los monumentos de esa época. Incluso los portugueses, que dejaron fortines en todos los países del Golfo como los empresarios modernos dejan su tarjeta de visita, tan solo legaron testimonios indirectos en la línea costera de Qatar. Los turcos contribuyeron a expulsar a los portugueses en el s. XVI y Qatar continuó bajo el dominio nominal del Imperio otomano -y en la práctica bajo el gobierno de los jeques locales- durante más de cuatro siglos. Sin embargo, incluso los avatares de ese gran imperio han dejado poca huella en las arenas del tiempo, tanto metafórica como físicamente.
LA DINASTÍA AL-THANI
Y llegó la familia Al-Thani. Al-Khalifa, la actual dinastía reinante en Bahréin, controlaba gran parte de la Península hasta la llegada, a mediados del s. XVIII, de la carismática familia Al-Thani, que aún hoy permanece en el poder. Al-Thani es una rama de la antigua tribu Tamim de Arabia central, que debió llegar a Qatar procedente del oasis de Gibrin, al sur de Najd. Nómadas beduinos en origen, la escasa vegetación de la región les condujo a instalarse en las zonas costeras de la Península alrededor de Al-Zubara, donde pescaban y buceaban en busca de perlas. El primer emir Al-Thani, el jeque Mohammed bin Thani, estableció su capital en Al-Bida a mediados del s. XIX y sentó los fundamentos de la moderna Doha. Reforzó su posición frente a otras tribus locales al firmar un tratado con los británicos en 1867. En 1872, el segundo emir Al-Thani, Jasim, firmó un acuerdo con los turcos que permitía a los otomanos crear una guarnición en Doha (el fuerte de Doha). Los turcos fueron expulsados en tiempos del tercer emir Al-Thani, el jeque Abdullah (el emir que vivió en el palacio que hoy alberga el Museo Nacional), después de que los turcos intervinieran en la Primera Guerra Mundial contra Gran Bretaña. A partir de entonces, los británicos garantizaron la protección de Qatar a cambio de la promesa de que el gobernante no haría tratos con otras potencias extranjeras sin permiso británico, un acuerdo que se prolongó hasta la proclamación de la independencia el 1 de septiembre de 1971.
DE MENDIGOS A MAGNATES DEL PETRÓLEO
La historia de Qatar desde la Primera Guerra Mundial hasta finales del s. XX tiene muchas similitudes con un cuento de hadas. La vida en este país, incluso antes de la caída del mercado de la perla en la década de 1930, estuvo marcada por la pobreza, la malnutrición y la enfermedad. La llegada de las prospecciones petrolíferas y el establecimiento en 1935 de la Petroleum Development Qatar, precursora de la actual compañía estatal Qatar General Petroleum Corporation (QGPC), señaló el comienzo de un mundo feliz, aunque la Segunda Guerra Mundial retrasó la producción de petróleo durante otros diez años. A pesar de que los ingresos procedentes del petróleo no eran en términos comparativos muy elevados, enseguida Qatar pasó de tener una escasa y pobre población a ser uno de los países con mayor renta per cápita del mundo. La primera escuela de Qatar abrió sus puertas en 1952 y, en 1959, lo hizo un hospital completamente equipado; significó el punto de partida de las inversiones a largo plazo para la modernización del país. La mayoría de estas mejoras no tuvo lugar durante el liderazgo del hijo del jeque Abdullah Ali, ni de su nieto Ahmed, sino de su sobrino, Khalifa bin Hamad al-Thani, que dirigió durante más de quince años muchos de los ministerios del país, como el de Asuntos Exteriores, el del Petróleo y el de Interior. El 22 de febrero de 1972, Khalifa derrocó a sus familiares políticamente poco activos en un golpe maestro. Con gran astucia, uno de sus primeros actos fue tomar medidas enérgicas contra las extravagancias de la familia real. Para celebrar la estabilidad que su reinado y los pujantes precios del petróleo, el jeque Khalifa transformó Qatar en uno de los mayores estados del bienestar del mundo.
QATAR EN LA ACTUALIDAD
En junio de 1995 el jeque Khalifa fue sustituido como emir por su hijo Hamad. Desde que asumió el poder, el popular y nuevo emir ha acelerado la modernización del país con reformas políticas e institucionales. Entre ellas, el permitir a las mujeres conducir y votar, fomentar la educación y la formación, y abrir el país al turismo.
En el 2001 Qatar acogió la Cumbre de la Organización Mundial del Comercio y, en el 2006, con motivo de la decimoquinta edición de los Juegos Asiáticos, se acometió un desarrollo urbanístico en profundidad, con hoteles e infraestructuras. Es miembro de la ONU, de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), de la Liga Árabe, del Fondo Monetario Internacional (FMI), del Banco Mundial y del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG). Así, en 70 años, Qatar ha emergido del casi absoluto anonimato de su pasado para convertirse en un importante actor de la región. Los monumentos a este logro se hallan simbólicamente representados en la moderna infraestructura del país y sus programas de bienestar social. Pero también, quizá por primera vez en su historia, pueden hallarse en un sentido tangible, físico, en el creciente anillo de magníficos edificios que embellecen Al-Corniche en Doha, y en los importantes eventos que acoge el país.
Al igual que la vecina isla de Bahrain, la península de Qatar participó desde la antigüedad en el activo comercio del golfo entre Mesopotamia y la India. Islamizada en el siglo VII d.C. (ver historia de Arabia Saudita), en la época del califato de Bagdad Qatar ya había obtenido su autonomía, que mantuvo hasta 1076, cuando fue conquistada por el emir de Bahrain. A partir del siglo XVI, tras una breve ocupación portuguesa, el país vivió una etapa de gran prosperidad debida al desarrollo de la pesca de perlas, que atrajo a varias tribus procedentes de Arabia. Instaladas en las costas, bajo la jefatura de la familia Al-Thani, éstas consiguieron unificar políticamente el país en el siglo XVIII, aunque como tributario de Bahrain. El proceso de independencia, iniciado en 1851 por el shaij (jeque) Mohamed y su hijo Jassim, culminó en 1868 con la mediación inglesa, que obtuvo de los Al-Thani la renuncia a la guerra a cambio de garantizar su integridad territorial.
Los sultanes turcos –soberanos nominales de la península árabe desde el siglo XVI–, temiendo la penetración británica, nombraron al shaij reinante (Jassim Al-Thani) gobernador de la «provincia» de Qatar y, con ese pretexto, instalaron una pequeña guarnición militar en Dawhah (Doha). Ni Qatar ni Inglaterra se preocuparon mucho con esa formal afirmación de soberanía: la guarnición se mantuvo hasta la Primera Guerra Mundial, sin afectar la influencia británica en la región.
En 1930 el precio internacional de las perlas descendió, cuando los japoneses inundaron el mercado mundial con las de cultivo, mucho más baratas. Esto obligó al gobierno del shaij Abdullah a vender los derechos de prospección y explotación de petróleo en todo el país y sus aguas territoriales, durante 75 años, por 400 mil libras. La Anglo-Iranian Oil Co. encontró petróleo en 1939, pero la producción recién comenzó después de la Segunda Guerra Mundial, atrayendo a otras compañías que compraron partes de la concesión original. El jeque Ahmad ibn Alí al-Thani logró para su cuenta personal, por concepto de rentas petroleras y aduaneras, unos 15 millones de libras.
Al poco tiempo Ahmad fue derrocado por su propia familia, que impuso como nuevo monarca a su primo Khalifa, encomendándole «remover los elementos que se oponen al progreso y la modernización».
El jeque Khalifa creó un Consejo de Ministros y un Consejo Asesor para compartir la responsabilidad de su poder absoluto y prometió justicia social y estabilidad. Redistribuyendo la renta petrolera, suprimió los impuestos y estableció la gratuidad de la atención médica y la enseñanza. Su mayor logro fue la subvención y promoción de actividades productivas no petroleras, expresadas simbólicamente en una primera exportación de tomates al iniciar su mandato.
Para reducir la dependencia de un solo producto, se impulsó además la pesca, se aceleró la industrialización y se aprovechó la posición estratégica para brindar servicios comerciales y financieros a la región. Además, gran parte de los excedentes financieros se invirtieron en Europa y EE.UU. En 1980 se estimaba que los ingresos provenientes de esta «exportación de capital» igualarían a los obtenidos del crudo. Se buscaba con ello asegurar el futuro de Qatar cuando el petróleo se agotara.
En 1972 se creó una empresa petrolera estatal, la Qatar Petroleum Producing Authority (QPPA) y en febrero de 1977 se completó la expropiación de las instalaciones petroleras extranjeras.
La expansión económica requirió una intensa inmigración de técnicos y trabajadores extranjeros (europeos y estadounidenses los primeros; iraníes, pakistaníes, indios orientales y palestinos los segundos). Se estima que alrededor de 60% de la población activa total es extranjera. Para evitar una transformación profunda de la cultura local, el gobierno promovió con preferencia la inmigración desde países árabes.
Desde 1981, junto con Bahrain, Kuwait, Omán, los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, Qatar forma parte del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), que coordina las actividades del área en materia política, económica, social, cultural y militar.
En 1982, siguiendo los lineamientos de la OPEP, el país redujo su producción petrolera en un 25%, con lo que disminuyeron las exportaciones y se frenó la expansión industrial. No obstante, Qatar poseía una fábrica de acero en el centro industrial de Umm Said, que a comienzos de la década producía más de 450 mil toneladas por año, así como una planta procesadora de gas líquido. El gobierno también decidió continuar con un proyecto –de 6 mil millones de dólares de inversión– para la obtención de gas con fines energéticos y de desalinización.
En abril de 1986 estalló un conflicto entre Bahrain y Qatar por la isla artificial de Fasht ad-Dibal. El CCG debió mediar para su solución. Decenas de militares franceses fueron reclutados y bajo el uniforme de Qatar participan desde entonces de la defensa del emirato. En noviembre de 1987 el gobierno restableció las relaciones diplomáticas con Egipto, que se habían roto cuando ese país firmara los Acuerdos de Camp David con Israel.
En marzo de 1991, tras la invasión iraquí a Kuwait, el CCG suspendió la ayuda a Jordania y a la OLP. Ese mes, Egipto, Siria y los seis estados árabes miembros del CCG firmaron en Arabia Saudita un acuerdo con Estados Unidos que proyectaba una estrategia militar común, mecanismos para evitar la proliferación de armas, la aceptación de un territorio de paz por parte de Israel, y un nuevo programa económico de desarrollo para la región.
En setiembre de 1991 Qatar inauguró el yacimiento de gas natural offshore de North Field. Se convirtió así en gran productor de esa fuente de energía, con unas reservas estimadas en 10 billones de metros cúbicos (5% del total mundial).
A fines de 1991 Qatar y Bahrain se vieron nuevamente enfrentados, esta vez por la posesión de la Isla Hawar y, particularmente, los subsuelos de Dibval y Qitat, potencialmente ricos en petróleo.
En junio de 1995, el príncipe heredero Hamad ibn Khalifah al-Thani derrocó a su padre, se convirtió en emir de Qatar y prometió intensificar los esfuerzos para resolver las disputas territoriales con Arabia Saudita y Bahrain.
Una iniciativa personal del emir creó en 1996 la cadena televisiva Al-Jazeera; fue un éxito inmediato de audiencia en los países del Cercano Oriente por su sesgo pro-árabe y pro-musulmán, y por la difusión de hechos ignorados por las grandes cadenas occidentales y las amordazadas televisiones estatales.
En 1997, Qatar congeló sus relaciones con Israel pero, como parte del proceso de paz, ofreció su capital como sede de la Conferencia Económica de Medio Oriente y de África del Norte, a realizarse en noviembre. En octubre el jeque Abdullah ibn Khalifa al-Thani fue designado primer ministro, cargo ocupado hasta entonces por el emir Hamad.
En noviembre de 1998 se dio a conocer un proyecto de reforma constitucional que preveía la creación de un Parlamento electo por voto directo. En las elecciones de marzo de 1999 se permitió, por primera vez, el voto a las mujeres. Ninguna de las seis candidatas a cargos locales resultó electa.
El emir estimuló la crítica a la actitud estadounidense respecto a Irak y medió en la querella de los Emiratos Árabes Unidos, que reprochaban a Arabia Saudita y otros países del CCG el progreso de sus relaciones con Irán mientras ellos mantenían disputas territoriales con ese país.
Los responsables de un intento de golpe de Estado de 1996 fueron condenados a cadena perpetua en febrero de 2000. Entre ellos se encontraba el primo del emir, el jeque Hamad ibn Jassem al-Thani.
En marzo de 2001 Qatar solucionó sus problemas fronterizos con Bahrain y Arabia Saudita. La Corte Internacional de Justicia de la Haya dio a Bahrain la posesión de las islas Hawar y a Qatar la ciudad de Zubarah. Arabia Saudita y Qatar firmaron un acuerdo que delimitaba su frontera de 60 km de mar y tierra.
La Corte de Apelaciones impuso en mayo de 2001 condenas a muerte para Hamad Ibn Jassem al-Thani y otros 18 acusados del intento de golpe de 1995. Qatar llevaba una década sin aplicar penas de muerte.
Durante el bombardeo estadounidense a Afganistán en 2002, mientras Estados Unidos instalaba en Qatar su mayor centro de operaciones del Golfo, Al-Jazeera era, la única cadena autorizada por el talibán para emitir en las zonas bajo su control, y divulgaba mensajes de propaganda y amenaza del propio Osama bin Laden.
Si bien la cumbre de la Organización de la Conferencia Islámica (OCI), celebrada en Doha el 5 de marzo de 2003, condenó la inminente invasión a Irak, el emir permitió que Estados Unidos utilizara su base militar en Qatar como centro neurálgico de ataque. Al-Jazeera, mientras tanto, denunciaba la invasión y difundía grabaciones del presidente iraquí Saddam Hussein –en paradero desconocido– llamando a la resistencia.
La nueva Constitución fue aprobada el 29 de abril de 2003, con el 96% de los votos. Las reformas, menores de lo esperado, no creaban un Parlamento sino un nuevo Majlis al-Shura (Asamblea Consultiva). Se garantizaba a las mujeres derecho al voto y a cargos públicos, y a los ciudadanos libertades de información y culto religioso, pero los partidos políticos siguieron prohibidos.
En febrero de 2004 el ex presidente y líder separatista checheno Zelimkhan Yanderbiyev murió en una explosión en Doha, donde vivía hacía tres años. Qatar acusó a los servicios secretos de Rusia, que habían pedido su extradición. Moscú negó las acusaciones.
Más de 12 personas resultaron heridas y un ciudadano británico murió a raíz de un ataque suicida con coche bomba en marzo de 2005 en Doha. El ministerio del Interior identificó al atacante como Abdullah Ahmad Ali, de nacionalidad egipcia, pero no mencionó a la organización responsable del atentado.
En junio de 2005 entró en vigor la nueva Constitución.
En abril de 2006 se anunció que las primeras elecciones legislativas en la historia del emirato –para elegir a los integrantes de la Asamblea Consultiva– se celebrarían a comienzos de 2007. Al hacer el anuncio, el ministro de Relaciones Exteriores, jeque Hamad Bin Jassem Bin Jabr Al-Thani, aprovechó la ocasión para criticar a Washington por intentar «imponer» la democracia en Medio Oriente.
Hamad Bin Jassem Bin Jabr Al-Thani fue designado primer ministro, en abril de 2007, sustituyendo a Abdullah ibn Khalifa al-Thani. El nuveo premier era considerado la figura política más fuerte del gobierno.
En 1868, Gran Bretaña intervino en nombre de los nobles de Qatar y negoció la tregua marítima perpetua, firmado por Mohamed Bin Thani, un acuerdo que puso fin al reclamo de Bahrein a Qatar a cambio de un pago del tributo. En 1872, sin embargo, Qatar cayeron bajo la ocupación otomana, y Jasim bin Muhammad bin Thani se convirtió en Turquía vicegobernador de Qatar. Turquía dominio se mantuvo hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial y la posterior retirada de los turcos de la Península Arábiga. Qatar luego estableció su independencia y, en 1916, el Jeque 'Abdallah bin Jasim al-Thani firmó un tratado con el Reino Unido la concesión de la protección británica a cambio de un papel central en el Reino Unido en los asuntos exteriores de Qatar. Un tratado de 1934 fortalecerse aún más esta relación. Cantidades comerciales de petróleo de alta calidad fueron descubiertos en Dukhan en 1940, pero a gran escala la explotación no se inició hasta 1949.
En 1960, el jeque Ahmad bin Ali al-Thani sucedió a su padre, quien se había vuelto demasiado viejo para gobernar con eficacia. Desarrollo social y económico en la década siguiente fue decepcionante, especialmente en vista de la creciente disponibilidad de los ingresos del petróleo. En enero de 1968, el Reino Unido anunció su intención de retirar sus fuerzas de los Estados del Golfo Pérsico antes de finales de 1971. Las discusiones tuvieron lugar entre los Estados de la Tregua, Bahrein y Qatar, con el fin de formar una federación. Los Estados de la Tregua formaron los Emiratos Árabes Unidos, Qatar, pero no estaba de acuerdo con los términos de la unión. El 3 de septiembre de 1971, el Estado independiente de Qatar fue declarado. Un nuevo tratado de amistad y cooperación se firmó con el Reino Unido, y Qatar fue admitido antes como miembro de la Liga Árabe y la ONU.
El 22 de febrero de 1972, el Jeque Khalifa bin Hamad al-Thani, el emir y el primer ministro adjunto, asumió el poder en un golpe de Estado pacífico, deponiendo a su primo, el jeque Ahmad. Desde su llegada, el Jeque Khalifa seguido un intenso programa de reformas económicas y sociales, incluida la transferencia de los ingresos reales para el estado. El 31 de mayo de 1977, el jeque Jalifa nombrado Sheikh Hamad bin Khalifa al-Thani, su hijo, como heredero y ministro de Defensa.
En 1981, Qatar, junto con los otros estados del Golfo Pérsico de Bahrein, Kuwait, Omán, Arabia saudí, y los Emiratos Árabes Unidos, estableció el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG). El CCG intentó mediar en la guerra entre Irán e Irak, que había estallado en septiembre de 1980, pero al mismo tiempo, dio su apoyo a Irak. Las disputas de límites con Qatar Bahrein interrumpido las relaciones entre los dos países en la década de 1980. En 1991, se acordó remitir la controversia sobre las Islas Hawar a la Corte Internacional de Justicia de La Haya. En 1992, hubo un pequeño enfrentamiento entre Qatar y las tropas saudí por una disputa fronteriza. Esa disputa se resolvió con un acuerdo de límites firmado en El Cairo en diciembre de 1992.
Qatar fuerzas, aunque pequeño en tamaño, son activas en la defensa colectiva de los países del CCG y desempeñó un papel útil en el bando aliado en la Guerra del Golfo contra Irak.
En 1995, el jeque Hamad hizo con el poder de su padre en medio de un golpe de estado turbulento y secreta intentó en febrero de ese año por fuerzas desconocidas. Sheikh Khalifa, príncipe de envejecimiento, había pasado gran parte de su tiempo antes de ser expulsado de vela del Mediterráneo en el yate real. También es un problema era el método excéntrico el emir el envejecimiento de la financiación del gobierno, que consistía en desviar la mitad de los ingresos generados por el petróleo del país en sus cuentas bancarias personales, y pagar por los servicios del gobierno de los fondos. A finales de 1980 y principios de 1990, el emir se sentían menos inclinados a retirar el dinero que a depósito, y la fuga de ingresos resultante fue paralizando la economía. Cuando el jeque Hamad tomó el control del gobierno, mientras su padre estaba de viaje de negocios, el ahora ex emir congeló sus cuentas bancarias personales, que celebró, en esencia, la tesorería de Qatar. Las estimaciones de las cuentas personales Sheikh Khalifa van desde $ 4 - $ 30 mil millones.
En 1996, el ex emir estableció un gobierno en el exilio en los Emiratos Árabes Unidos. La transferencia hostil del poder llevó a la fricción entre los miembros normalmente libre de contención de los países del CCG. También ese año, el jeque Hamad dictó las órdenes exigiendo que su padre a su vez por el control de sus activos al Estado. Inicialmente, el emir se había resignado a la pérdida de ingresos, pero graves restricciones presupuestarias le llevó a recortar el gasto público y, con el fin de desarrollar el enorme off-shore reservas de gas natural del país se basará en el futuro, los enormes gastos de infraestructura necesarios a realizar.
En 1999, el ex emir aún afirmaba ser el legítimo gobernante de Qatar, y sus aliados dentro de la élite gobernante todavía una fuente de problemas para el jeque Hamad. Sin embargo, el jeque Hamad ha continuó gobernando e implementar el cambio, a pesar de las amenazas externas.
En 1999, Qatar apoyó a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), los esfuerzos para aumentar los precios del petróleo mediante la reducción de la producción de petróleo crudo entre marzo de 1999 abril de 2000. Qatar fue también la práctica de la disciplina fiscal y la creación de bajo costo eficiencia. El Gobierno está elaborando una estructura de tarifas con un límite mensual de los servicios de agua y electricidad, con anterioridad de forma gratuita. Además, los planes estaban en marcha para poner en práctica un código de inversión extranjera en la agricultura, las empresas de la industria, el turismo y la educación.
Quizá lo más llamativo, el jeque Hamad fue fomentar la apertura política. En 1999, las mujeres votaron y se postuló para el cargo en las elecciones municipales por primera vez. Una comisión constitucional encargada de redactar una Constitución permanente en la que Qatar tiene un parlamento electo. Apertura política se extendió incluso a los medios de comunicación como el canal de noticias por satélite de Qatar, Al Jazeera, rompió un tabú anterior con una discusión abierta y crítica de la financiación estatal de la familia gobernante.
El 16 de marzo de 2001, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) resolvió una disputa territorial entre Bahrein y Qatar sobre el potencial de petróleo y gas rico en Islas Hawar. Las islas fueron controladas por Bahrein desde la década de 1930, pero fueron reivindicados por Qatar. Bahrein también se cobró la ciudad de Zubarah, que se encuentra en la parte continental de Qatar. La disputa ha durado décadas y casi llevó a los dos países al borde de la guerra en 1986. En su sentencia, la CIJ estableció una frontera marítima única en el Golfo de Bahrein, Bahrein y delimitar las aguas territoriales de Qatar y la soberanía sobre las islas en disputa dentro. La Corte Internacional de Justicia concedió la mayor Bahrein islas en disputa, las Islas Hawar y Qit'at Jaradah Island. Qatar se le dio la soberanía sobre la Isla de Janan y la elevación en bajamar de Fasht ad Dibal. La Corte reafirmó la soberanía de Qatar sobre la Franja de Zubarah.
Durante el año 2002 y en 2003, Qatar, junto con los demás países del Golfo Pérsico, se enfrentaron a la situación de un potencial liderada por Estados Unidos la guerra contra Irak. El 8 de noviembre de 2002, el Consejo de Seguridad aprobó por unanimidad la Resolución 1441, pidiendo a Irak a desarmarse de inmediato de las armas de destrucción masiva (ADM) y la capacidad de armas de destrucción masiva de armas, para permitir el retorno inmediato de la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA) y las armas de la ONU los inspectores, y para cumplir con todas las resoluciones anteriores de la ONU sobre el país desde el final de la Guerra del Golfo en 1991. Si Irak se encontró que en la "violación grave" de la resolución, "graves consecuencias", fueron el resultado. Los Estados Unidos y el Reino Unido comenzó a acumular tropas en la región, y para finales de febrero de 2003, el número de tropas en el Golfo Pérsico era de aproximadamente 200.000. A partir del 1 de febrero, había aproximadamente 3.500 efectivos militares de EE.UU. en Qatar. En diciembre de 2002, un ejercicio asistido por ordenador titulada "mirada interna", se llevó a cabo en Qatar, con la participación de aproximadamente 1000 los planificadores militares y un centro de mando móvil, que finalmente estará integrada por 1.600 soldados de EE.UU. y Reino Unido. En marzo de 2003, una antena de comando y centro de control se estaba construyendo en Al Udeid, en caso de que las fuerzas de EE.UU. no podía utilizar su centro de control en Arabia saudí. La base aérea de Al Udeid tiene la pista más larga en la región del Golfo (aproximadamente 5.000 m/15, 000 pies), y tiene capacidad para cerca de 100 aviones. Que operan en Al Udeid a principios de 2003 era el aire-aire de aviones cisterna de reabastecimiento en apoyo de las fuerzas lideradas en Afganistán y para patrullar el sur de Irak no es zona de exclusión aérea en el 1991 después de la Guerra del Golfo Pérsico. En diciembre de 2002, los Estados Unidos y Qatar firmaron un acuerdo bilateral de defensa que EE.UU. Secretario de Defensa Donald Rumsfeld declaró no estaba conectado a Irak.
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