miércoles, 26 de marzo de 2014

LOS TEMPLARIOS - HISTORIA Y ORÍGEN




TEMPLARIOS EN LA CORONA DE ARAGÓN :

La orden comienza su implantación en la zona oriental de la Península Ibérica en la década de 1130. En 1131, el conde de BarcelonaRamón Berenguer III pide su entrada en la orden, y en 1134, el testamento de Alfonso I de Aragón les cede su reino a los templarios, junto a otras órdenes, como los hospitalarios o la del Santo Sepulcro. Este testamento sería revocado, y los nobles aragoneses, disconformes, entregaron la corona a Ramiro II, aunque hicieron numerosas concesiones, tanto de tierras como de derechos comerciales a las órdenes para que renunciaran. Este rey buscaba la unión con Barcelona de la que nacería la Corona de Aragón.
Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona y príncipe de Aragón pronto llegaría a un acuerdo con los templarios para que colaboraran en la Reconquista, la concordia de Gerona, en 1143, por la que recibieron los castillos de Monzón, Mongay, Chalamera, Barberá, Remolins y Corbins, junto con la Orden militar de Belchite de Lope Sanz, favoreciéndoles con donaciones de tierras, así como con derechos sobre las conquistas (un quinto de las tierras conquistadas, el diezmo eclesiástico, parte de las parias cobradas a los reinostaifas). También, según estas condiciones, cualquier paz o tregua tendría que ser consentida por los templarios, y no sólo por el rey.
Como en toda Europa, numerosas donaciones de padres que no podían dar un título nobiliario más que al hijo mayor, y buscaban cargos eclesiásticos, militares, cortesanos o en órdenes religiosas, enriquecieron a la orden.
En 1148, por su colaboración en las conquistas del sur del Patrimonio del Casal de Aragón, los templarios recibieron tierras en Tortosa (de la que tras comprar las partes del príncipe de Aragón y conde de Barcelona y los genoveses quedaron como señores) y de Lérida (donde se quedaron en Gardeny y Corbins). Tras una resistencia que se prolongaría hasta 1153, cayeron las últimas plazas de la región, recibiendo los templarios Miravet, en una importante situación en el Ebro.




Tras la derrota de Muret, que supuso la pérdida del imperio transpirenaico aragonés, los templarios se convirtieron en custodios del heredero a la corona en el castillo de Monzón. Este, Jaime I el Conquistador, contaría con apoyo templario en sus campañas en Mallorca(donde recibirían un tercio de la ciudad, así como otras concesiones en ella), y en Valencia(donde de nuevo recibieron un tercio de la ciudad).
Los templarios se mantuvieron fieles al rey Pedro III de Aragón, permaneciendo a su lado durante la excomunión que sufrió a raíz de su lucha contra los angevinos de Francia en Italia.
Finalmente los Templarios se asentarán en Aragón gracias a la absorción de la Orden del Santo Redentor, de Teruel, en 1196, que a su vez se había beneficiado de la disolución de la Orden de Monte Gaudio en 1188, fundada en Alfambra.

TEMPLARIO EN CASTILLA Y LEÓN :
Los templarios ayudaron a la repoblación de zonas conquistadas por los cristianos, creando asentamientos en los que edificabanermitas bajo la advocación de mártires cristianos, como es el caso de Hervás, población del Señorío de Béjar.
Ante la invasión almohade, los templarios lucharon en el ejército cristiano, venciendo junto a los ejércitos de Alfonso VIII de Castilla,Sancho VII de Navarra y Pedro II de Aragón en la batalla de Las Navas de Tolosa (1212).
En 1265, colaboraron en la conquista de Murcia, que se había levantado en armas, recibiendo en recompensa Jerez de los Caballeros,Fregenal de la Sierra, el castillo de Murcia y Caravaca.



Un viernes 13 del año 1307, hace exactamente 700 años, en toda Francia los soldados del rey ingresaron en las viviendas de los poderosísimos caballeros Templarios y comenzaron a arrestarlos. De las consecuencias de ese proceso para la corona francesa, se dice, se deriva la creencia de que el viernes 13 trae mala suerte.
La legendaria orden de caballería fue juzgada y exterminada por el rey Felipe IV, llamado El Hermoso, nieto de San Luis, bajo la imputación de herejía, a pesar de que habían resultado absueltos de ese cargo por el Papa Clemente V.
La Orden del Temple fue fundada en 1118 en Jerusalén por Hugo de Payens, Gottfried de St. Omer y otros siete caballeros franceses que pretendían defender los “Santos Lugares” y garantizar la seguridad a los peregrinos cristianos que acudían a ellos. Su nombre procede de su instalación en el antiguo templo de Salomón, la conquistada mezquita de Al Aqsa en el Monte del Templo.
Con el tiempo, los caballeros Templarios, cuya seña de identidad era una capa blanca con una cruz roja, se convirtieron en la orden más rica y poderosa del mundo cristiano. Pero con Felipe el Hermoso se acercó su final.

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