lunes, 31 de octubre de 2016

Historia - Edad media

alta edad media

La Alta Edad Media o Temprana Edad Media es cronológicamente la primera parte del medioevo, seguida de la Baja Edad Media. Es el período de la historia de Europa y Oriente Medio que se extiende desde la caída del Imperio romano de Occidente en el año 476 hasta aproximadamente el año 1000, época de resurgimiento económico y cultural del continente. Fue un período en el que tres imperios coetáneos lucharon por la supremacía: el bizantino, el islámico y el carolingio.

Primeras invasiones germánicas

En el siglo IV, considerado por la historiografía clásica como perteneciente todavía a la Edad Antigua, el Imperio romano entró en una crisis económica, política y social. Varios pueblos germánicos empezaron entonces a acosar las fronteras del Imperio. Su acción e influencia en el sur de Europa hicieron que más tarde el continente entrara en la categoría historiográfica comúnmente denominada como Edad Media. Los cinco primeros siglos de la Edad Media (más o menos del año 476 al año 1000) han sido denominados como Alta Edad Media y los cinco siglos siguientes (más o menos del año 1000 al año 1492) han sido denominados como Baja Edad Media.
En el momento de las primeras invasiones germánicas, en la Antigüedad tardía, el emperador Teodosio I logró la paz mediante un pacto de amistad con el jefe visigodo (siendo los visigodos la rama occidental del pueblo godo). Pero Teodosio I murió en 395 dejando el imperio a sus dos hijos. Honorio en el Occidente y Arcadio en el Oriente. La muerte de Teodosio I significó para los visigodos la ruptura de los acuerdos realizados con el Imperio. Su jefe, Alarico I, comenzó una campaña de depredaciones en la península balcánica. Arcadio, con el pretexto de que existía una disputa por Iliria, lanzó a los visigodos sobre el Imperio occidental, en el que se instalaron definitivamente. Poco después, en el año 406, el Imperio romano fue invadido por pueblos germánicos que buscaban dónde instalarse.
En el 423Valentiniano III sucedió en el trono a Honorio, asimilando a los invasores a sus tropas mercenarias. Durante su reinado, el imperio sufrió un importante avance de los hunos, al mando de su rey Atila; pero fueron detenidos en los Campos Cataláunicos en una alianza romano-germánica. El Imperio estaba en franca disolución y en el 476 Rómulo Augústulo, último emperador de Occidente, fue depuesto por Odoacro. El Imperio romano de Occidente llegaba, así, a su fin. A partir de entonces, el territorio se disgregó en diferentes reinos, llamados reinos romano-germánicos.

Las nuevas invasiones

Entre los siglos IX y X, Europa occidental se vio sacudida por los ataques de pueblos normandossarracenoshúngaros y eslavos. Las nuevas invasiones eran fundamentalmente expediciones y saqueo. Ocasionaron inestabilidad y temor durante largo tiempo.
Las invasiones cambiaron el mapa político de Europa y arruinaron por completo el comercio. Ante el clima de desamparo e inseguridad, se consolidaron los poderes locales: los señores se organizaron para defender sus tierras y dar protección a los más débiles, sentando las bases del futuro feudalismo.

Los vikingos

Vikingos daneses invadiendo Inglaterra. Ilustración del siglo XII.
Los vikingos y luego los normandos, provenientes de Escandinavia, fueron los primeros en invadir el Imperio carolingio. Cuando comenzó el desplazamiento invasor de los nórdicosCarlomagno ordenó defender las costas construyendo torres vigías. A su muerte, la situación empeoró, puesto que los vikingos establecieron asentamientos y más tarde formaron el Ducado de Normandía al norte de Francia.
Ocuparon las islas británicasIslandia y Groenlandia. Penetraron en Europa oriental, dando origen a Rusia —los pobladores de la estepa los llamaban «rus»— y desde allí llegaron a Asia a través del mar Negro y el mar Caspio. También se desplazaron hasta la península ibérica donde combatieron contra los musulmanes. Llegaron a las costas de Marruecos, penetraron en el Mediterráneo y ocuparon el sur de Italia,

Los húngaros

Los húngaros eran un pueblo de jinetes nómadas emparentado con los hunos. Atacaron violentamente las fronteras del Este del Imperio germánico, luego de haberse establecido en Panonia en el 896, siendo guiados por el Gran Príncipe Árpad. En 915robaron y quemaron varias ciudades del Imperio germánico como Fulda y Bremen. Llevarían a cabo aventuramientos en la península ibéricala itálica y en el Oeste de Francia. Le harían pagar un impuesto casi por una década al emperador germánico Enrique I el Pajarero, el cual les propinaría una derrota en el 933 cerca de Merseburg. Los húngaros serían nuevamente derrotados en 955 en la batalla de Lechfeld por Otón I el Grande. En el 973, Otón I volvería a vencer a los húngaros en Quedlinburg y en esa oportunidad firmaría la paz con el príncipe Géza de Hungría, el cual permitiría la llegada de misioneros cristianos y bautizaría a su hijo Vajk, bajo el nombre de Esteban. Esteban sería el primer rey húngaro en el 1000 y conduciría un estricto proceso de cristianización durante todo su reinado.

Los sarracenos

Los sarracenos eran piratas musulmanes que desde la península ibérica y el norte de África, atacaron las Costas de Francia e Italia. Sus expediciones llegaron hasta Roma. Aunque su principal objetivo era obtener botín, se instalaron en Sicilia.

Los eslavos

Desde la región comprendida entre los ríos Elba y Dnieper, los eslavos se expandieron y ocuparon parcialmente, todo el Este de Europa.
Una rama de los Eslavos atravesó el territorio de la actual Rusia. Allí se unieron con los normandos procedentes de Suecia y fundaron la Rus de Kiev, considerado el primer Estado ruso, desde donde establecieron relaciones comerciales con Bizancio y el Islam.
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El primer gran ascenso de las actividades comerciales y profesionales en las tierras checas se puede registrar durante el gobierno de Premysl Otakar II (Otocar II) y luego más adelante, durante el gobierno de Juan de Luxemburgo y en particular de su hijo, rey checo y emperador del Santo Imperio Romano, Carlos IV; después de una caída moderada como resultado de la extinción de la descendencia masculina de los Premislidas. Los artesanos, que ejercían su actividad como trabajadores independientes, primeramente se agruparon en una especie de hermandad, de lo que, con el transcurso del tiempo se transformaron en gremios (organización estamental de maestros y oficiales del mismo oficio). El  motivo original para el surgimiento de los gremios, era la protección del mercado con los productos dados ante artesanos extraños, los que, por una parte podían representar una competencia desagradable para los locales, pero, por otro lado sin control gremial hubieran podido entregar al mercado mercancía de mala calidad, en desmedro de los clientes.  
El sistema gremial alcanzó tal importancia, que los gremios incluso tenían poder legal limitado sobre sus miembros, en forma independiente, por ejemplo, solucionaban conflictos entre sus miembros, en gran medida estaban interesados en la administración de las diferentes ciudades y sus maestros gozaban de gran estimación.  El auge de los oficios y sus especializaciones alcanzaron la cima durante el gobierno de Carlos IV, cuando solamente en Praga se contaron 225 oficios diferentes. Los gremios tenían sus puestos de actividad en lugares limitados de la ciudad, de esto se han derivado y conservado hasta nuestros días, las denominaciones de zonas y calles; así pues, en la Ciudad Vieja y en la Ciudad Nueva de Praga, fundados por Carlos IV, podemos encontrar la calle Celetná (derivado de calt, es decir panaderos), Zelezná (de herrero), V Jirchárích, Kožná y otras. Entre los oficios teníamos el llamado, corriente, y también oficios artísticos, que se caracterizaban por su alta calidad excepcional y era muy apreciado fuera de las fronteras del Reinado Checo.
De aquella época (exactamente, el año 1490) proviene también el reloj astronómico singular de la Ciudad Vieja, obra del legendario maestro Hanus, natural de Hradec Králové, cuya historia fue reflejada en muchas leyendas. 
Asimismo durante el gobierno de Carlos IV el comercio exterior tuvo un desarrollo excepcional. El emperador se dió perfecta cuenta acerca de la importancia del comercio, para el progreso del bienestar en los territorios de los países hereditarios y no dudó en invertir significantes medios para el mantenimiento de una, relativamente, red de caminos de buena calidad y el aseguramiento de los trayectos principales comerciales ante las hordas de asaltantes. Luego, la comunidad local (praguense) de artesanos, habiendo invitado a maestros italianos y comerciantes alemanes, quienes por supuesto traían consigo sus habilidades artesanales, aportó a que Praga se convirtiera, en el siglo XV, en una ciudad europea sobresaliente, que podía ser comparada con las metrópolis italianas o francesas.  

Alta Edad Media en Europa occidental

La Alta Edad Media: época carolingia y el desarrollo del feudalismo

La dinastía carolingia se mostró capaz de extender su influencia a la mayor parte de Europa occidental.
El rey Pipino el Breve se dedicó a ampliar los límites de su reino y desde entonces la Galia constituyó una unidad territorial en manos de una sola corona. Sin embargo, fue su hijo Carlomagno, sucesor del trono, quien llevó el reino de los francos a su mayor desarrollo. A lo largo de sus campañas militares derrotó a los lombardos y anexó Italia a la esfera política de los francos. Del mismo modo, sometió a sajones, frisones, bávaros y ávaros. Estableció un sistema de control y tributación sobre los pueblos eslavos residentes en las fronteras de su reino y detuvo la expansión del Islam al sur de los Pirineos. Así, Carlomagno fue proclamado como defensor de la cristiandad europea y de la Iglesia. Durante su reinado Europa experimentó un notable desarrollo cultural, conocido con el nombre de Renacimiento carolingio, en que se construyeron escuelas de enseñanza en catedrales y monasterios e incluso en su propia corte.
Cuando falleció Carlomagno, lo reemplazó en el poder su hijo Luis I (Ludovico Pío); pero la creciente influencia de la nobleza y el aumento de las relaciones feudales fueron propiciando el debilitamiento de la monarquía y la unidad política. Posteriormente, las luchas por la igualdad de herencia y reparto territorial entre los hijos de Luis I precipitaron la separación del imperio fundado por Carlomagno.
En el año 843, el Tratado de Verdún definió las fronteras de los reinos asignados a los hijos de Luis I, surgiendo tres entidades: el reino de Lotario I, a quien también correspondió el título imperial, el de Luis el Germánico y el de Carlos el Calvo. Esta división se mantuvo entre los distintos sucesores de origen carolingio y se disgregó con la abdicación de Carlos III el Gordo en 887, rey que había conseguido la unificación de casi todos los territorios del imperio franco. Tras su desaparición se crearon seis reinos independientes, que fueron Francia, Italia, el reino franco oriental (Alemania), Provenza, Borgoña y Lorena.

Nueva oleada invasora

En España, los musulmanes constituyeron durante el siglo IX una fuerza política unitaria y expansiva. Sin embargo, aunque se fundaron reinos cristianos, la tolerancia entre estos y los musulmanes prevaleció por varios siglos. En este período de dominación árabe, la vida económica, las artes y las ciencias alcanzaron un gran esplendor.
Budapest
Panorámica de Budapest (Hungría), lugar ocupado por los húngaros o magiares a fines del siglo IX.
Asimismo, se produjo una segunda oleada invasora de los pueblos bárbaros procedentes del norte, tales como noruegossuecos y daneses, conocidos con el nombre de vikingos o normandos. Ellos efectuaron una serie de ataques e invasiones especialmente dirigidos a las costas de Europa occidental.
Los ataques de los daneses se sucedieron a lo largo de la costa, provocando graves daños en el imperio carolingio y también en España, donde fueron detenidos tanto por los musulmanes como por los reyes católicos del norte de la península.
Los vikingos lograron igualmente penetrar el interior de Europa, alcanzando París y otras ciudades del continente.
A fines del siglo IX, un pueblo conocido como húngaros o magiares atacaron las fronteras orientales de Europa y ocuparon la zona del Danubio, desde donde realizaron incursiones a Italia, Francia y Alemania.
La desintegración del imperio carolingio y las nuevas oleadas invasoras dejaron al occidente europeo en una situación de grave deterioro político y económico. Dicha situación duró hasta el siglo X, cuando se estableció el Sacro Imperio Romano Germánico, que determinó la restauración del orden de la Europa central.
En el siglo X (987) se reemplazó para siempre la dinastía carolingia. En esta misma época los reinos cristianos de la península ibérica iniciaron una lenta recuperación y un avance frente al Islam.
Fue en el transcurso del siglo XI cuando las continuas guerras, las sucesivas oleadas de invasores y otros hechos que incidían en la seguridad de las poblaciones, determinó el establecimiento del feudalismo, cuyas raíces se remontaban a los últimos tiempos del Imperio Romano.

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