lunes, 3 de octubre de 2016

Arte de paisajes


Paisaje con Tobías y el Arcángel Rafael es un cuadro realizado por el pintor francésdel Barroco Claudio de Lorena. Mide 211 cm. de alto y 145 cm. de ancho, y está pintado al óleo sobre lienzo. Data de los años 1639-1640.
Fue un encargo del rey de España Felipe IV para decorar el Palacio del Buen Retiro (en concreto para la Galería de Paisajes), formando parte de una serie pictórica en la que también participaron otros grandes pintores de la época, como Nicolas PoussinHerman van SwaneveltJan BothGaspard Dughet y Jean Lemaire. De la colección real pasó alMuseo del Prado de Madrid, donde se expone actualmente (nº de catálogo 2255).
Lorena realizó ocho cuadros monumentales para el Buen Retiro, en dos grupos: cuatro de formato longitudinal (1635-38: Paisaje con las tentaciones de San AntonioPaisaje con San OnofrePaisaje con Santa María de Cervelló y un cuarto desconocido) y cuatro de formato vertical (1639-41: Paisaje con Tobías y el Arcángel RafaelPaisaje con el embarque en Ostia de Santa Paula RomanaPaisaje con Moisés salvado de las aguas del NiloPaisaje con el entierro de Santa Serapia). El programa iconográfico, tomado de la Biblia e Historias de los Santos, fue elegido por el conde-duque de Olivares, que dirigía las obras.

Se trata de una escena religiosa, extraída del Libro de Tobías (VI, 1-5): el arcángel Rafael se aparece a Tobías junto al río Tigris, y le recomienda utilizar las entrañas de un pez para curar la ceguera de su padre; poco después, le acompaña a casa de Raquel, donde conocerá a su esposa Sara.
Lorrain despliega una composición en forma de coulisse, donde diversos elementos (en este caso unos árboles) se colocan a los costados como los bastidores de un teatro, para conducir la mirada hacia el fondo y crear así un efecto de perspectiva. En lontananza se ditinguen una atalaya en ruinas, un puente y varias cabañas, que evocan el pasado clásico que Claude solía recrear en sus cuadros. El artista lorenés muestra nuevamente su ingenio con los efectos cromáticos y la representación de la luz, que tiene un papel protagonista en la obra de este autor afincado en Roma.
Este cuadro formaba pareja (pendant) con Paisaje con el embarque en Ostia de Santa Paula Romana, también en el Prado: mientrasSanta Paula representa el amanecer, Tobías está situado al atardecer, simbolizando el paso del tiempo.
Esta obra figura en el Liber Veritatis (cuaderno de dibujos donde Claudio dejaba constancia de todas sus obras, para evitar las falsificaciones) con el número 50.
En el Institute of Arts de Detroit existe una versión de esta obra ejecutada por el pintor norteamericano Washington Allston.









Paisaje con tres hombres (en francésPaysage aux trois hommes) es un cuadro del pintor francés Nicolas Poussin. Está realizado al óleo sobre lienzo. Mide 100 cmde alto y 130 cm de ancho. Fue pintado hacia 1645-1650. Se encuentra en el Museo del PradoMadridEspaña.
Este cuadro representa un paisaje, siendo de mínima importancia las tres figuras humanas que en él aparecen. Poussin abordó este género tardíamente en su carrera, a partir de 1648, pues no era muy valorado dentro de la jerarquía académicani formaban parte de los modelos clásicos. Puede verse en este cuadro los logros de la pintura del siglo XVII en cuanto al logro de un paisaje en el que la atmósfera «es una especie de sustancia del espacio, que puede llenar todo el cuadro haciendo de él una unidad».











Paisaje con un puente es una pintura al óleo sobre lienzo realizada por Albrecht Altdorfer, cerca a 1518 y se conserva en la National Gallery de Londres.

El trabajo es quizás el ejemplo más antiguo de paisaje como asignatura independiente de la pintura, el dibujo y ejecutado después de las pruebas sobre acuarela de Leonardo da Vinci y Alberto Durero. Esto no es una visión realizada al aire libre, sino una combinación de elementos tomados de la realidad y luego revisada en el taller. Esto se hace evidente en los elementos de la composición, tales como la perspectiva lejana de la montaña por debajo de la banda oscura representada por el puente, algo frecuente en Altdorfer.
La naturaleza, protagonista de la escena se ve vibrante y misteriosa, con una combinación de rocas afiladas, árboles altos y el agua que son características del curso del Danubio, que se desarrolló a lo largo de la llamada escuela del Danubio, de la que fue la figura central junto con Wolf Huber.1 En el centro del grupo de árboles, se percibe el denso follaje obtenido con un efecto particular de capas superpuestas de color.


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