Retrato de hombre con guante es un cuadro del pintor Frans Hals, realizado en 1650, que se encuentra en el Museo del Hermitage de San Petersburgo, Rusia. Es un retrato famoso por haber pertenecido al rey de Prusia, Federico II el Grande. Para condonar algunas deudas con Rusia, la emperatriz Catalina II de Rusia se quedó un lote de cuadros entre los que estaba este.
Se retrata a un personaje consciente de su posición superior, que mira desde arriba al espectador. En el arte de plasmar la psicología del personaje, Hals tenía grandes capacidades.2
Su brazo derecho esta flexionado, mientras la mano izquierda sujeta un guante quitado. La alternancia de la dirección de la mirada y los brazos (fuera-dentro-fuera) da dinamismo a la obra. El autor a veces sólo esboza los trazos, típico de su obra.

Retrato de hombre joven fue pintado por Velázquez en fecha indeterminada que una parte de la crítica sitúa antes del primer viaje a Italia, entre 1623 y 1629, y López-Rey retrasa a 1630-1631. Fue adquirido en Madrid en 1694 para el príncipe elector Johann Wilhelm, formando parte de su colección en Düsseldorf. En 1806 pasó a la Hofgartengalerie de Múnich y desde 1836 a su actual ubicación en la Alte Pinakothek de Múnich.
Descripción del cuadro
El lienzo, inacabado, representa a un hombre joven en media figura con traje negro y golilla blanca. La mano derecha se apoya escorzada en la cintura mientras que la izquierda sólo indicada mediante gruesos trazos negros sobre la preparación rojiza parece reposar en el pomo de una espada. A pesar de haberse dejado sólo esbozadas las manos, José López-Rey sostiene que el cuadro podría considerarse acabado según los criterios de Velázquez, quien ocasionalmente dejaba fragmentos inacabados voluntariamente para subrayar la propia esencia del cuadro.1 Para Fernando Marías, que adelanta la fecha de su ejecución a 1626-1630, pudiera haber servido para estudiar nuevas fórmulas de composición e iluminación para ser aprovechadas más tarde en los retratos oficiales, que por su naturaleza se prestan menos a ese género de ensayos.2
Los intentos de identificar al personaje representado -incluida la presunción de que pudiera tratarse de un autorretrato de juventud- han resultado vanos.3 Jonathan Brown sugiere que podría tratarse de un gentilhombre por la posición del brazo en jarras y la mano esbozada sobre la espada, que tiene por signos aristocráticos.4
Técnica
Lo inacabado del cuadro permite apreciar el método de trabajo de Velázquez, con el esbozo de la figura mediante trazos rápidos y gruesos, visibles en la mano, sobre los que encaja el vestido en forma de amplia mancha negra y la cabeza, que será lo primero en acabar. Luego aplica los toques de luz, con los que introduce los pliegues y dibuja las formas y el volumen, a la vez que rectifica los contornos. Por último dibuja el fondo, de modo que entre él y la figura queda una línea de contorno más o menos continua en la que aflora la base pictórica, responsable en última instancia de la apariencia que consigue en algunos de sus retratos de una luz interior. También se hacen perfectamente visibles a la derecha las manchas casuales que se encuentran en algunos otros de sus cuadros, y que parecen restos dejados por Velázquez al limpiar el pincel o probar los colores.

Retrato de Isabella Brant es uno de los primeros retratos del pintor holandés Anton van Dyck. Está realizado en óleo sobre tela, y fue pintado en el año 1621. Mide 153 cm de alto y 120 cm de ancho. Se exhibe actualmente en la Galería Nacional de Arte de Washington D. C.
Antes de hacerse famoso como retratista en la corte de Londres, a donde marchó en 1632, Van Dyck ya había realizado otros retratos en su país natal, entre ellos este retrato de Isabella Brant, primera esposa de su maestro Pedro Pablo Rubens. Lo hizo en Amberes. Puede verse, al modo veneciano, un cortinón rojo en la esquina superior izquierda. Sobre el fondo, el patio de la casa de Rubens, que el artista había hecho construir en estilo barroco; en particular, es diseño propio de Rubens.

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