Cabeza : La articulación temporomandibular (también llamada complejo articular craneomandibular) es la articulación que existe entre el hueso temporal y la mandíbula. En realidad se trata dos articulaciones, una a cada lado de la cabeza, que funcionan sincronizadamente. Es una de las pocas articulaciones móviles que hay en la cabeza, junto con la cabeza del atlantooccipital.- .................:http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Especial:Libro&bookcmd=download&collection_id=12f2e4dc5ef5505b1b77b545dcf54819d42a36cf&writer=rdf2latex&return_to=Articulaci%C3%B3n+temporomandibular
En iBalance clinic, fisioterapia y osteopatía en Las Arenas os vamos a hablar de alteración del menisco articular o del cóndilo mandibular Es la gran desconocida, más del 30% de la población la padece y la gran mayoría lo desconocen. Esta alteración del menisco articular o del cóndilo mandibular ( trastornos de la Articulación temporomandular) para algunas personas no origina ningún malestar, sin embargo, en otros casos el tragar, comer y hablar puede convertirse en un auténtico suplicio por el dolor que ocasiona.
La articulación temporomandibular (ATM) tiene como funciones la masticación, la deglución y la fonación. Es la articulación más utilizada del cuerpo, responsable de abrir y cerrar la boca. Gracias a ella, la mandíbula se articula con el hueso temporal del cráneo, delante del oído y bilateralmente.
Las superficies articulares están representadas por el cóndilo de la mandíbula, por la cavidad glenoidea y el cóndilo del temporal. Entre ambas superficies articulares se emerge en la cara superior un disco articular entre el cóndilo de la mandíbula y la fosa mandibular, se denomina menisco articular. Esta articulación al igual que el resto también posee un sistema ligamentoso que la refuerza. A su vez posee un sistema muscular potente que permite realizar movimientos de apertura, cierre, protrusión, retropulsión y diducciones laterales.
Son muchas las causas que pueden provocar una disfunción en la ATM, a continuación os presentamos algunas de ellas:
▪Tensión excesiva de la musculatura mandibular y craneal.
▪ Malas oclusiones dentales.
▪ Alineación defectuosa de los dientes superiores e inferiores.
▪ Posición o desplazamiento anormal del cóndilo mandibular o bien del menisco articular.
▪ Desplazamiento del cóndilo mandibular por traumatismos.
▪ Procesos degenerativos de la articulación.
▪Tensión emocional y estrés.
▪Bruxismo
▪ Contracturas musculares prolongadas por malas posturas
▪Tratamientos dentales: empastes, extracciones, ortodoncias, implantes, colocación de fundas…
▪Procesos de artrosis de la articulación temporomandibular.
Esta disfunción puede provocar una gran variedad de síntomas que van desde un dolor agudo y crónico dentro o delante de los dos oídos que se irradia a la cabeza, cara, piezas dentales, mandíbula, boca, garganta, nuca, cuello, hombros y brazos. El paciente también puede sentir ruidos articulares tales como chasquidos y crujidos así como zumbidos o pitidos en los oídos.
Por otro lado, la alteración de esta articulación puede generar problemas funcionales como articulares, musculares (no poder masticar, contracturas); oclusales (apretar o rechinar los dientes) y óticos (taponamiento, vértigo y acúfenos). Es habitual que altere el posicionamiento de la lengua, provocando incluso una deglución atípica.
En ocasiones el cóndilo mandibular o bien el menisco articular se pueden luxar, lo cual generaría espasmos de la musculatura craneal e intrabucal, así como adaptaciones del resto de los huesos craneales o del macizo facial. Estas adaptaciones pueden continuarse con la columna cervical, las estructuras supra e infrahioideas, los hombros, la columna torácica y lumbar o incluso la pelvis.
Por lo tanto podemos encontrarnos con una cadena lesional descendente, partiendo del mal posicionamiento temporomandibular y pudiendo generar lesiones adaptativas en todas las estructuras del cuerpo humano situadas por debajo de esta. O igualmente podemos tener un problema podal o de una pierna corta que nos genere una cadena lesional ascendente provocando adaptaciones en las estructuras anatómicas situadas por encima, incluyendo la mandíbula.
Tal y como hemos explicado a lo largo del artículo, un problema en la articulación temporomandibular va a influir en cualquier aspecto de nuestra estática, pudiendo acarrearnos problemas como los que hemos mencionado anteriormente.
No lo dude, es importante que acuda a su odontólogo con el fin de subsanar caries, extracción de piezas dentales, problemas de encías, entre otras muchas cosas. Pero igual de importante será acudir a su osteópata para que valore el estado de su ATM, y pueda dar solución a esos problemas de mala oclusión, alteraciones de la musculatura mandibular y craneal o incluso trastornos que se presentan con dificultad o dolor en la apertura de la boca entre otros.
Una vez más destacar la importancia del trabajo multidisciplinar del odontólogo y el osteópata e incluso de los logopedas, conociendo cada uno cuál es su labor y sabiendo hasta donde pueden llegar.
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