viernes, 6 de mayo de 2016

Monasterios por países - Alemania


La abadía de Remiremont fue una abadía benedictina situada en el departamento de los Vosgos, posteriormente convertida en hogar de canonesas seculares o damas nobles. Desde 1983, la iglesia –incluyendo suscripta– está clasificada comomonumento histórico de Francia.

Origen

La abadía fue fundada hacia 620 por San Romarico,2 señor de la corte de Clotario II, sobre un antiguo oppidum romano.
Romarico estableció en principio dos comunidades en su territorio del Condado de Habend: monjes en el valle y monjas en el palacio del monte Habend, el actual Saint-Mont, que domina la ciudad de Remiremont. Dedicó este doble monasterio a San Pedro.3 Los primeros abades fueron San Amado y San Romarico, siguiendo la austera regla de San Columbano. Entre las abadesas del monasterio de monjas se cuentan las santas Mactefelda, Clara y Gebetruda. El obispo Arnulfo de Metz, progenitor de las dinastías pipínida y carolingia, murió en su área de influencia y estuvo enterrado en el monasterio hasta que sus restos fueron trasladados a la catedral de Metz.
Tras las invasiones de los hunos y los godos, en 818 se edificó un convento fortificado en la confluencia de los ríos Mosela y Moselotte. En910, las religiosas, amenazadas por las incursiones magiares, se refugiaron en Remiremont, que se desarrolló alrededor de una ciudad de los reyes francos, y en el siglo XI se instalaron en dicho lugar definitivamente, adoptando la regla de San Benito, menos severa. En 1057, un violento incendio destruyó el monasterio. En ese mismo siglo, la abadía recibió del papa el privilegio de exención, que la ponía bajo jurisdicción espiritual directa de la Santa Sede, mientras que el emperador le concedió el de inmediación imperial, que la hacía dependiente temporal y espiritual directa del emperador germánico. De esta forma, la abadía adquirió el prestigioso título de abadía imperial y real del Santo Imperio.
Hacia finales del siglo XIII las religiosas abandonaron la regla de San Benito y obtuvieron del papa su secularización según el derecho canónico, convirtiéndose en canonesas de un capítulo de damas nobles.
El 12 de mayo de 1682, un temblor de tierra hace caer la bóveda del crucero. El rey Luis XIV, cuyo ejército ocupa en ese momento el ducado de Lorena, realiza un donativo de 6000 libras para la reconstrucción de la abadía.4
Abadía de Remiremont (interior)
Nuestra Señora del Tesoro
Cripta

Las abadesas

Las abadesas eran elegidas por la comunidad entre las damas canonesas, y recibían su consagración únicamente de manos del papa.
Pasados los tiempos en los que primaba la santidad en el comportamiento, las abadesas pertenecían a la más alta nobleza de la región, familias cortesanas o incluso la propia familia real. Así, gracias a la intervención de su hermano, Félicité Laure de Dombasle recibió en 1290 del emperador Rodolfo I una carta que convertía a la abadesa de Remiremont en princesa imperial.
En el siglo XVII, Catalina de Lorena no consiguió reformar la comunidad ni recuperar la observancia de la regla: fue la última abadesa que pronunció votos monásticos.

Las damas canonesas

Colmadas de privilegios por los duques de Lorena, los emperadores germánicos y los reyes de Francia, las damas de Remiremont adquirieron un gran poder.
Las cincuenta canonesas eran elegidas entre las que podían demostrar su ascendencia noble con cuatro líneas de nobleza por parte de madre y otras tantas por parte de padre, es decir, 16 cuartos de nobleza que sumaban 64 en total. Para las familias nobles era un honor tener una hija canonesa (una hija del rey Enrique IV de Francia fue rechazada por falta de nobleza, ya que su madre, María de Médicis, descendía de una familia plebeya).

Secularización

A finales del siglo XI comenzó la secularización de la abadía, que se completa en el siglo XII. Solo la abadesa pronuncia votos, las canonesas no toman más que votos temporales, y llevan ropa secular. Dejan los hábitos por «un fastuoso vestido gris perla, guarnecido de piel blanca, con una mantilla blanca en la cabeza».5 Las damas siguen teniendo derecho a elegir entre su privilegio y la vida libre, y están autorizadas a dejar el capítulo para casarse. Ya no viven en clausura, sino en casas particulares con abundante servicio doméstico. Cada dama elige una «sobrina» que la sustituirá en su momento.
El número de damas no sobrepasará nunca las 72 canonesas, y en el momento de comenzar laRevolución francesa, la abadía contaba con 32 damas y 21 sobrinas.
La guerra de los escudos de 15666 entre el duque de Lorena y la abadesa terminó a favor del duque: Carlos III impone la autoridad del estado loreno a la abadía de Remiremont, y la abadesa pierde su soberanía de facto.
Una de las abadesas fue Catalina de Lorena, que intentó reformar el monasterio y defendió con éxito sus tierras y a sus habitantes durante la Guerra de los Treinta Años. El puesto debía pasar a su sobrina, Margarita, pero se casó con Gastón, duque de Orleans. La segunda hija de la pareja, Isabel Margarita de Orleans, se convirtió en abadesa in commendam, al igual que la princesa Isabel Carlota de Lorena. También ocuparon el puesto Beatriz Jerónima de LorenaMaría Cristina de Sajonia, hermana de la delfina María Josefa de Sajonia, y Ana Carlota de Lorena, tía de María Antonieta.
La última abadesa, bajo el Antiguo Régimen, fue Luisa Adelaida de Borbón, hija de Luis José, Príncipe de Condé. Fue priora del Monasterio del Temple hasta su muerte en 1824.
El 7 de diciembre de 1790 se votó la supresión del capítulo de Remiremont, en contra de algunas opiniones.

Remiremont StPierre.jpg






La basílica de Saint-Denis (en español, san Dionisio) es una iglesia, célebre por ser la primera que se erigió en el estilo gótico, así como por ser el lugar de sepultura de la mayor parte de los reyes de Francia. Está situada en Saint-Denis, cerca de París. Tiene el estatuto de catedral (de la diócesis de Saint-Denis) desde 1966, aunque sigue funcionando como abadía. Aunque es conocida universalmente como "Basílica de Saint-Denis", en realidad el templo no tiene oficialmente el título de Basílica menorotorgado por el Vaticano.

Historia

Ya desde el Bajo Imperio existía un cementerio en Saint-Denis. En el siglo IV se erigió un mausoleo en el mismo lugar en el que se encuentra hoy el altar mayor. En elsiglo VSanta Genoveva adquirió las tierras colindantes e hizo construir una iglesia, que fue ampliada por dos veces durante la época merovingia, especialmente durante el reinado de Dagoberto I. Hacia el año 630 fue enterrado en ella San Dionisio (primer obispo de París) junto con dos de sus compañeros: el sacerdote Rusticus y el diáconoEleuthère. Hacia 750 se empezó a construir un nuevo santuario por orden de Pipino el Breve. Durante la época carolingia se construyó una iglesia en forma de basílica, con tres naves y un transepto. La misma fue renovándose con el transcurso de los años hasta el siglo XIV. Durante la primera mitad del siglo XII, el abad Suger, consejero deLuis VI el Gordo y de Luis el Joven, hizo derribar el deambulatorio carolingio y erigirla primera obra gótica. Las obras arquitectónicas fueron emprendidas entre 1140 y1144.2 Con Suger la abadía adquirió más importancia; en ella se guardaban lasregalías y se convirtió en una necrópolis real y dinástica.
Desde la muerte de Hugo Capeto, la basílica contiene las tumbas de los reyes de Francia, excepto la deFelipe I que fue enterrado en el monasterio de Saint-Benoît-sur-Loire.
El primero de los reyes capetianos, Hugo Capeto, fue abad laico de Saint-Denis, quien se aprovechó del potencial de la abadía para reforzar su poder.
El 22 de agosto de 1291, una bula del papa Nicolás IV, firmada en Orvieto, ratificó la bula de Celestino III que otorgaba a los religiosos de Saint-Denis el privilegio de no estar sometidos a ninguna sanción canónica viniera de quien viniere (excepto las de sus abades), sin que la misma tuviera una licencia especial del soberano pontífice.
Los reyes de Francia acudían a la abadía de Saint-Denis a orar y tomar la oriflama antes de ir a la guerra o a las cruzadas.
Durante las guerras de religión, los protestantes y los católicos se enfrentaron en 1576 en una violenta batalla, y en 1593 Enrique IV abjuró del protestantismo.

Saint-Denis y su patrimonio

Dagoberto I fue el primer rey que quiso ser enterrado en Saint-Denis. De hecho, y dada su condición de necrópolis de los reyes de Francia, la basílica ha jugado un importante papel en la historia del patrimonio de Francia.
En 1793 las sepulturas fueron profanadas, y los despojos se enterraron en un túmulo. Napoleón Bonaparte ordenó las primeras restauraciones en 1805. Durante la Revolución los reyes fueron enterrados en un osario situado en la cripta. En 1816 Luis XVIII ordenó la reconstrucción de la necrópolis real. Los restos de los Borbones fueron devueltos a la cripta.
La basílica de Saint-Denis es la primera de la lista de los Monumentos históricos de 1840.
Lista de los arquitectos que participaron en la restauración de la basílica:
  • 1819 – 1813Jacques Célerier
  • 1813 – 1846François Debret. Fue bajo la dirección de este arquitecto cuando se detectaron las grietas que aparecieron en la torre norte obligando a demolerla. Se pensó entonces que la escuela de Bellas artes no preparaba a arquitectos capaces de intervenir en la restauración de los edificios antiguos. A partir de ahí surgió la idea de la preparación específica para aquellos arquitectos que se dedicaran a la restauración de los monumentos históricos construidos en esa época.
  • 1846 – 1879Eugène Viollet-le-Duc. Se hizo cargo de la restauración del edificio salvándolo, sin duda alguna, de la ruina. Acabó la restauración rectificando gran parte de lo realizado por Debret y reorganizó las tumbas reales que todavía subsisten.
Otra de las numerosas obras de arte que se encuentran en la basílica es el primer órgano construido por Aristide Cavaillé-Coll. Este instrumento, construido en 1840 por Aristide cuando sólo tenía 23 años, conlleva un número considerable de innovaciones, convirtiéndolo en un prototipo único en el mundo, con el que se inicia la era del órgano romántico (aunque sea considerado, asimismo, como el órgano clásico francés). Dotado de sesenta y nueve juegos repartidos en tres teclados y pedalero (más cuatro teclados manuales) se conserva, casi íntegramente, en su estado original y es, sin duda alguna, uno de los más hermosos instrumentos de Francia.
El historiador Georges Duby describió la basílica como un prototipo de la Teología de la luz, definida por el abad Suger, que tomó como modelo las doctrinas de pseudo Dionisio Areopagita. Esta teología fue utilizada para la construcción de las catedrales de Europa durante los siglos XII y XIII, dando origen a la arquitectura religiosa gótica.
La basílica fue declarada catedral después de la creación de la diócesis de Saint-Denis-en-France, en 1966.
A pesar de la reparación del presbiterio, el alcalde de Saint-Denis echó en falta que, aprovechando las Jornadas del Patrimonio de 2006, no se presentaran proyectos para la restauración de la fachada sur (14 millones de euros), de la piedra y los pórticos románicos de la fachada oeste, así como de los vitrales que fueron reemplazados por unos de plástico.

Basílica y museo

Interior de la basílica de Saint-Denis.
La nave noroeste de Saint-Denis en la puesta del sol.
La primera construcción era realmente de estilo románico. La abadía benedictina de Saint-Denis era un edificio prestigioso y rico, gracias a la intervención de Suger, abad de la misma de 1122 a 1151. Suger quería renovar la antigua iglesia carolingia para poner de relieve las reliquias de San Dionisio, situándolas en un nuevo coro: para ello era necesario una importante elevación de los ventanales que dejaban pasar la luz.
Suger, decidió acabar la construcción de la iglesia principal de su obispado y se inspiró para ello en el nuevo estilo (que ya se percibía) en la catedral de Saint-Étienne de Sens.
En 1140 hizo construir un nuevo edificio occidental, inspirándose en los modelos normandos de la época romana, como la abadía de Saint-Étienne de Caen. En 1144, la consagración del coro de la basílica representó el advenimiento de una nueva arquitectura. Retomando el principio del deambulatorio a la capilla absidal y duplicándola, decidió yuxtaponer las capillas, antes aisladas, separándolas por un simple contrafuerte. Cada una de las capillas recibiría la luz a través de unos grandes ventanales gemelos decorados con vidrieras. El abovedado adoptó la técnica de la cruz de ojiva que permite repartir mejor la fuerza de las columnas.
Actualmente el monumento está abierto al público y está dividido en dos espacios:
  • La nave y los laterales que sirven de iglesia en la que tienen lugar las ceremonias religiosas.
  • El transepto, el coro, el deambulatorio y la cripta albergan un museo en el que hallan expuestas las tumbas de los reyes y reinas de Francia, así como las de muchos de sus servidores. El museo permanece cerrado durante las ceremonias religiosas. Son verdaderamente destacables los mausoleos de Luis XIIAna de Bretaña,Francisco I y Enrique II.

Reyes

La nave y algunos sepulcros.
Lugar donde descansa el corazón de Luis XVII.
Mausoleo de Luis XII y Ana de Bretaña en la Basílica de Saint Denis, acuarela de 1867, de Emil Pierre Joseph de Cauwer.
Cenotafio de Luis XVI y de María Antonieta, basílica de Saint-Denis.

Reinas

San Luis se negó a la inhumación de Isambur de DinamarcaIsabel de Hainaut, esposa deFelipe Augusto, fue enterrada en Notre Dame de París.

Otros personajes inhumados

Además de estos personajes que se citan, también están inhumados todos los demás Hijos de Francia (Fils de France) y Nietos de Francia (Petit-fils de France) muertos en la infancia o que no contrajeron matrimonio con nobles o príncipes extranjeros, a excepción de Isabel de Francia, muerta durante la Revolución, enterrada en las Catacumbas de París y no trasladada a Saint-Denis.

La profanación de las tumbas de la basílica durante la Revolución (1793)

Para la celebrar la toma de las Tullerías del 10 de agosto, tras la sesión del 31 de julio de 1793, un convencionalBarère, propuso la destrucción de las tumbas. Dom Poirier, anciano benedictino de la abadía de Saint-Denis, fue nombrado comisario del Instituto y, en razón de su cargo, tuvo que asistir a la exhumación. En el mes de agosto tenía que llevarse a cabo la misma.
Dom Poirier fue el primer testimonio ocular de la primera exhumación y profanación de las tumbas reales (así como Alexandre Lenoir). En el mes de agosto se profanaron las tumbas de:
Litografía del cadáver de Enrique IV, expuesto en 1793.
Pero fue realmente en octubre de 1793 cuando se procedió a la verdadera profanación de las tumbas reales según el testimonio de Dom Poirier que, durante el levantamiento del acta, sólo citó a los principales personajes:
Monumento funerario para el corazón de Francisco I, en la Basílica.
Sepultura de Luis XIV en Saint-Denis.
Dom Poirier no pudo encontrar los restos de algunos personajes como el del cardenal de Retz (muerto en 1679) o el de Alfonso de Brienne. Muchos cuerpos fueron encontrados en estado de putrefacción o reducidos a polvo. El cuerpo de Enrique IV se encontró en buen estado de conservación, debido a la momificación a la italiana que se le practicó,3 y fue expuesto en la entrada de la basílica para que lo contemplaran los que pasaran por allí.
Tras la subida al trono de Luis XVIII, en 1817 fueron exhumados los restos que habían sido enterrados en 1794 en una fosa común, apareciendo tres de los cuerpos decapitados; entre ellos se encontraba el de Enrique IV.
En 2008, un anciano que guardaba la cabeza del Rey desde 1955, la sacó a la luz, siendo analizada por un grupo multidisciplinar de científicos, que, por medio de rasgos distintivos, la edad, el sexo y superposiciones del rostro del mismo comprobaron que realmente correspondía a Enrique IV. La cabeza será enterrada de nuevo junto al cuerpo en la Basílica.
Saint-Denis - Façade.jpg

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