domingo, 17 de julio de 2022

ANTROPOLOGÍA - TÉRMINOS

 Inis Beag (en irlandés: «Pequeña Isla») es una isla remota de la costa de Connemara, Irlanda, cerca de las Islas Aran. Contiene una pequeña y aislada comunidad católica de habla irlandesa qué el antropólogo cultural John Cowan Messenger observó en los años 1960, dirigiendo varios tratados, incluyendo «Inis Beag: Isle of Ireland» y «Sex and Repression in an Irish Folk Community». Durante el periodo de su estudio entre 1958 y 1966, Inis Beag tenía una población estimada de 350 habitantes, mayoritariamente viviendo de la agricultura de subsistencia y pesca. El nombre «Inis Beag» es un nombre hecho por investigadores para proteger la intimidad de las personas de la isla. Su identidad cierta es Inisheer, una isla del condado de Galway.

Nativismo[editar]

Messenger utilizó su estudio para hablar de las trampas y ventajas de indigenismo cuando se aplica a los habitantes de la isla. Después de siete siglos de ocupación inglesa, un movimiento de patriotas irlandeses promovió lo qué vieron como los elementos esenciales de identidad irlandesa, incluyendo lengua y religión. Esto dirigió a muchos investigadores, turistas, y los autores que alzaban Inis Beag y las áreas circundantes como ejemplos de la certera identidad irlandesa. Según Messenger, la isla era el tema de muchos trabajos que describa como «romantizados», centrando en formas culturales que los forasteros encontraban atractivos. Estos incluían «el atuendo tradicional de los habitantes, su habilidad en remar su famosa canoa, llamada curach, la manera en qué manejan tierras y crecer en ellos una variedad de cultivos, y su habla gaélica.» Messenger era crítico con la actitud de los forasteros hacia la pureza de estas costumbres. Encontró que 11 de los 111 varones adultos y 9 de las 85 mujeres adultas habían dejado el atuendo local tradicional para adoptar los estilos importados del continente. Este comportamiento era especialmente prevalente entre las mujeres más jóvenes, sin partidarios los 18 y 29 años. 3​ Él también encontró que el uso del local curach había declinado en décadas recientes, de 30 a 50 tripulaciones de tres hombres que pescan casi todo año en los tempranos años 1900 a nueve tripulaciones que trabajan de la isla en los años 60.4​ A pesar de la opinión nativista de la región galeica, en su visita a la isla, Messenger encontró que esencialmente todos los isleños mayores de ocho años hablaban inglés hábilmente, mezclando inglés regularmente en sus conversaciones,e incluso confesaban a sus sacerdotes en inglés. Él atribuyó el aumento en el inglés a una visión práctica del lenguaje; muchos jóvenes emigran y estarían en desventaja al hablar solo en gaélico. 5

Sexualidad[editar]

Los estudios de Messenger de esta comunidad han sido usualmente citado por antropólogos y sexologos como un ejemplo de represión sexual extrema. El reportó que Inis Beag no tenía educación sexual oficial, y las relaciones sexuales eran tratadas por ambos sexos y el curato local como un «deber» que debía ser «soportado». 6​ Messenger propuso que el reemplazo temprano del afecto físico por el afecto verbal -en el momento en que el niño puede caminar- condujo a la represión institucionalizada de la conducta sexual. Como el expuso, «cualquier forma de expresión sexual directa o indirecta -como la masturbación, exploración mutua de los cuerpos, el uso de palabras estándar o de jerga relacionadas con el sexo, y micción o defecación pública- era penado severamente de palabra y hecho.»6​ Los niños eran separados por sexo en la mayoría de las actividades. Los isleños tendían a limpiarse únicamente las manos, cara y pies y desarrollaron un «miedo obsesivo» al nudismo. En algunos hogares, «los perros [eran] azotados por lamer sus genitales y pronto [aprendieron] a complacerse en este comportamiento afuera cuando no se les observaba». 67​ La atmósfera represiva, de acuerdo con los investigadores, llevaron a alto niveles de masturbación, alcoholismo, y peleas derivadas al alcohol.7​ Y, por supuesto, la represión de su sexualidad también era manifiesta en el coito. Los más viejos de la isla se jactaban que no tuvieron sexo premaritral, aunque algunos hombres jóvenes admitían que era más un rumor. Cuando parejas decidían tener sexo con el otro, como reportó Messenger, el marido siempre empezaba, ya que la mujer era comúnmente más pasiva, y la ropa era parcialmente removida y únicamente se practicaba el sexo en la postura del misionero, y cuando el llegaba al orgasmo, el caía dormido en la mayoría de las ocasiones inmediatamente. 6

Los habitantes de la isla se comportaban extrañamente debido a que el control social (ya sea formal o informalmente) los dejaban como personas ignorantes. Fenómenos naturales como la menstruación y la menopausia fueron considerados con profundos recelos debido a la extrema ignorancia. Mujeres perplejas preguntaban a la mujer de Messenger sobre el ciclo femenino más que otras preguntas de índole sexual. Las mujeres eran traumatizadas habitualmente con la menarquia, y al menos tres mujeres mayores, en 1960, se confinaron ellas mismas por completo en la cama para evitar una potencial «demencia» inducida por la menopausia.6​ Las mujeres enviaban a sus hijos fuera de la habitación cuando la mujer de Messenger les preguntaba por sus embarazos. Los hombres también eran groseramente ignorantes en lo que respecta al sexo. El orgasmo femenino era desconocido para ellos, no experimentado por ellas, o rechazado y oculto. Messenger reportó que un soltero de mediana edad que se consideraba «sabio del mundo exterior... describió las reacciones corporales intensas de una chica a sus caricias» y cuando Messenger le explicó, el «admitió que no conocía que las mujeres también podían alcanzar el clímax.» 6​ Los hombres de las isla pensaban que las relaciones sexuales los debilitaría, y se abstenían el día antes de una tarea agotadora. A pesar de todo, Messenger no pudo informar de ninguna familia sin hijo debido a la ignorancia, un fenómeno que ocurría también en otras regiones de Irlanda. Cuando Messenger inquirió como recién casados aprendían a copular, el enunció que «tras la boda, la naturaleza toma su curso.»







El instinto —del latín instinctus ‘impulso, motivación’ y este del verbo instingere, a su vez formado por el prefijo in−, ‘desde adentro, interno’ y el verbo stingere, ‘pinchar, impulsar, motivar’— es un complejo de reacciones exteriores, determinadas, hereditarias, comunes a todos los individuos de la misma especie y adaptadas a una finalidad, de la que el sujeto que obra generalmente no tiene conciencia.1​Se define biológicamente como una pauta hereditaria de comportamiento cuyas características son las siguientes:

  • Es común en toda la especie, las excepciones y variabilidad son mínimas, explicándose por el instinto mismo.
  • Posee finalidad adaptativa.
  • Es de carácter complejo, es decir, consta de una serie de pasos para su producción: percepción de la necesidad.

El instinto en los humanos[editar]

Concepciones sostenidas tanto desde la biología como desde las ciencias sociales (antropologíapsicologíasociología),(cuales?) han procurado demostrar que el ser humano carece de estas pautas complejas, aunque sí trae consigo otros tipos de mecanismos más simples como el reflejo. El psiquismo humano surgiría entonces como una forma adaptativa que procura suplir las falencias biológicas incorporando un determinismo que no tiene relación directa con lo biológico, sino que es psíquico, aunque se apoya en aquel[cita requerida].

Desde esta perspectiva, la vida social está entramada con la cultura y las formas de producción y dependencia mutua, y el instinto de supervivencia es nulo dada la prematurez de la cría humana[cita requerida]. y el hecho de que no se han encontrado conductas con las características dadas más arriba. No habría tampoco un instinto de reproducción, porque el ser humano en su conducta sexual no responde a dichos caracteres: la falta de un objeto fijo y determinado y la imposibilidad de cancelación de la necesidad destierran esa posibilidad.[cita requerida].

Teorías biologicistas[editar]

Según algunas posturas biologicistas, en los humanos se distinguen dos instintos, el instinto de supervivencia y el instinto de reproducción, aunque recientemente se han encontrado indicios de que podría existir otro, el instinto religioso, asociado a una zona del cerebro que muestra intensa actividad durante los episodios de epilepsia[cita requerida], aunque dicha zona es estimulada por la meditación y conexión religiosa en cualquier persona, esta parte del cerebro es conocida como lóbulo parietal.

Psicoanálisis[editar]

Según Sigmund Freud, el ser humano carecería de instintos, y en su lugar tendría pulsiones, subdivididas en pulsión de vida y pulsión de muerte.

En el gráfico podemos ver que el líquido que se va acumulando es la energía específica de acción (EEA). La válvula serán los mecanismos desencadenates innatos (MDI), el peso de la válvula representa el estímulo llave. La salida es la pauta fija de acción.

El modelo psicohidráulico (mecanismo desencadenante innato)[editar]

Konrad Lorenz propuso un mecanismo para explicar el instinto.  En este modelo se identifican las pautas fijas de acción (comportamientos que se dan siempre con la misma estructura o muy similar). Dichas pautas responden a ciertos estímulos llamados llave. Estos van a operar sobre determinados tipos de mecanismos llamados mecanismos desencadenantes innatos (MDI), los cuales al activarse serán los responsables de disparar la actividad nerviosa que dará como resultado la pauta fija de acción.2

El modelo agrega un factor: “el disparo al vacío”, que ocurre cuando la pauta lleva mucho tiempo sin realizarse. Pasado un período determinado, el comportamiento será consumado ante un estímulo  de menor intensidad o la falta absoluta de este.

Lorenz, al observar estos disparos al vacío, formuló la existencia de algo que se acumulaba y llegado un punto terminaba produciendo el comportamiento por sí solo. A lo que se acumula le dio el nombre de energía específica de acción (EEA). De acción por disparar el comportamiento, específica porque esa energía que se acumula es para dicho comportamiento instintivo y no otro. El término energía lo utiliza como una analogía ya que es algo que puede acumularse y ser consumido (tiempo después se arrepentirá de haber utilizado la palabra energía).

Encontramos aquí dos factores relacionados que nos permiten identificar un instinto. La energía específica de acción, la misma una vez consumida deberá volver a acumularse para que el comportamiento sea ejecutado ante la presencia del estímulo llave o, en su ausencia, ocurrir el disparo al vacío.

En la imagen se puede observar un gráfico que representa este modelo.

Este modelo, si bien permite explicar el instinto, deja de lado los mecanismos de control superior y no sirve para explicar ciertos tipos de instintos.







En el ámbito de la antropología se denomina intercambio, a una serie de procesos que tienen como partícipes necesarios a dos grupos sociales o culturas.1​ En un proceso de intercambio un grupo cede o transfiere; en algunos casos a sabiendas y en otras en forma inconsciente; algún elemento, persona o conocimiento a otro grupo.2

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Tipos de intercambios[editar]

  • Intercambio de mujeres: esta práctica está relacionada con la prohibición del incesto, y hace referencia a la búsqueda de la pareja fuera del núcleo familiar. El tema fue especialmente analizado por el etnólogo francés Claude Lévi-Strauss, quien hace notar que su sentido se encuentra en mayor medida relacionado con buscar fuera del núcleo familiar inmediato a un compañero sexual, que en el mero intercambio.34
  • Intercambio de bienes: este caso es una situación de trueque en el cual un grupo provee un tipo de bien (por ejemplo: sal, pieles, algún mineral, animales) y a cambio recibe otro tipo de bien.
  • Intercambio de conocimientos: en este caso un grupo transfiere (muchas veces sin apercibirse de ello), a otro grupo, el conocimiento sobre cierta técnica, creencia o culto.
  • Intercambio de elementos de lenguaje: en este caso un grupo adopta y adapta vocablos, expresiones o giros idiomáticos, de la lengua que habla otras cultura o etnia.









La investigación de montaña o montología, tradicionalmente también conocida como orología1​ (del griego oros, ὄρος [montaña] y logos, λόγος [pensamiento]), es un campo de investigación humano-ambiental que se concentra regionalmente en la parte de la superficie de la Tierra cubierta por los paisajes de montaña.

Zonas de montaña[editar]

Se han desarrollado diferentes enfoques para definir las zonas montañosas. Mientras que algunos usan una diferencia de altitud de 300 m dentro de un área para definir esa zona como montañosa,2​ otros consideran diferencias desde 1000 m o más,3​ dependiendo de la latitud de las áreas . Además, algunos incluyen pendientes para definir las regiones montañosas, por lo que se excluyen las altas meseta (por ejemplo, el altiplano andino o el meseta tibetana), zonas que a menudo se consideran montañosas. Una definición más pragmática pero útil ha sido propuesta por la Oficina de Estadística de Italia ISTAT, que clasifica los municipios como montañosos

  • si al menos el 80% de su territorio está situado por encima de ≥ 600 m sobre el nivel del mar, y/o
  • si tienen una diferencia de altitud de 600 m (o más) dentro de sus límites administrativos.4

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente ha producido un mapa56​> de las zonas montañosas de todo el mundo usando una combinación de criterios, incluyendo regiones con

  • elevaciones de 300 a 1000 m y rango de elevación local de 300 m;
  • elevaciones de 1000 a 1500 m y pendiente ≥ 5° o diferencia de elevación local > 300 m;
  • elevaciones de 1500 a 2500 m y pendiente ≥ 2°;
  • elevaciones de 2500 m o más.

Definición[editar]

Definición más amplia[editar]

En un sentido más amplio, cualquier investigación en las regiones montañosas puede ser investigación de montaña: por ejemplo, los estudios disciplinarios sobre plantas en el Himalaya, agricultura andina, ciudades alpinas, o lenguas cárpatas. Es comparable a la investigación que se concentra en el Ártico y el Antártico (investigación polar) o costas (investigación costera).

Definición más estricta[editar]

En un sentido montológico más estricto, la investigación de montaña es sobre las regiones montañosas, concentrándose en la descripción y la explicación de la interacción de los seres humanos con el medio ambiente y en el desarrollo sostenible de estas áreas. La investigación sobre las montañas está situada en el nexo entre las ciencias naturales, las ciencias sociales y las humanidades. Basándose en los trabajos de Alexander von Humboldt en los Andes, la geografía y la ecología se consideran áreas centrales de estudio; no obstante, se reciben importantes contribuciones de la antropologíageologíaeconomíahistoriaagronomía o planificación territorial. En resumen, una investigación sobre las montañas estrechamente definida aplica un enfoque regional interdisciplinario e integrador.

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