domingo, 17 de julio de 2022

ANTROPOLOGÍA - TÉRMINOS

 Los Ilongotes son una tribu que habita la Sierra Madre y las montañas Caraballo, en la zona este de la isla de Luzón, en las Filipinas. Principalmente viven en las regiones de Nueva Vizcaya y Nueva Écija y en las montañas que hacen frontera entre las provincias de Quirino y Aurora. Actualmente, hay cerca de 2500 Ilongotes. Tienden a asentarse en lugares cercanos a los ríos ya que éstos les proveen de comida y transporte sencillo.

Los Ilogotes son conocidos por el estudio de la antropóloga Michelle Rosaldo de 1980, en el que describió "diferencias de género en la tribu, en relación al valor cultural positivo que ponían en la aventura, el viaje, y el conocimiento del mundo exterior". Los hombres ilogotes, más a menudo que las mujeres, visitaban lugares lejanos, adquiriendo conocimiento de otros lugares y volviendo a la aldea a compartir sus hallazgos. Los hombres que volvían eran reconocidos por el pueblo, mientras que las mujeres en función de su menor conocimiento gozaban de menos prestigio.

En base al estudio de Michelle Rosaldo y sus hallazgos en otras sociedades sin estado, los antropólogos deben distinguir entre sistemas de prestigio y poder real en las sociedades. Solamente porque el macho tenga un alto nivel de prestigio no quiere decir que tenga mucho poder económico o político comparado con otros de menos prestigio dentro de la misma sociedad.

El esposo de Michelle Rosaldo, Renato Rosaldo continuó el estudio de su mujer sobre los Ilongotes, escribiendo el libro "Los Ilongotes cazacabezas, 1883-1974: Estudio sobre sociedad e historia".







En antropometría, el índice cefálico es la relación de la anchura máxima de la cabeza respecto a su longitud máxima, a veces multiplicada por 100 por comodidad. Fue definido por el profesor sueco de anatomía Anders Retzius (1796-1860) e inicialmente usado en antropología física para clasificar restos humanos antiguos encontrados en Europa. Es generalmente objeto de fuertes críticas dadas las implicaciones sociales que tiene asociar inteligencia con determinados grupos sociales y humanos. Los estudios de Franz Boas cuestionaron la utilidad del índice cefálico porque encontró que los rasgos craniofaciales son altamente maleables en una generación (es decir, pueden diferir grandemente entre padres/madres e hijos).1

En 2002 un artículo de Sparks y Jantz volvió a evaluar algunos de los datos originales de Boas usando nuevas técnicas estadísticas y concluyó que había un "componente genético relativamente alto" en la forma de la cabeza.2

En 2003, los antropólogos Clarence C. Gravlee, H. Russell Bernard, y William R. Leonard analizaron nuevamente los datos de Boas y concluyeron que la mayoría de los hallazgos originales de Boas eran correctos. Adicionalmente, aplicaron nuevos métodos estadísticos asistidos por computadoras a los datos de Boas y descubrieron mayor evidencia sobre la plasticidad craneal.3​ En una publicación posterior, Gravlee, Bernard y Leonard revisaron los análisis de Sparks y Jantz y argumentan que estos últimos (Sparks y Jantz) tergiversaron las afirmaciones de Boas, y que los datos de Sparks y Jantz de hecho respaldan la investigación de Boas.

En adultos, el índice ya no se usa excepto para describir apariencias de individuos y no tiene correlación con el comportamiento. No obstante, a veces se sigue usando para estimar la edad de los fetos por razones legales y obstetriciales, en el caso donde las diferencias en las formas del cráneo entre poblaciones diferentes son aún de interés.

Índices cefálicos[editar]

Los índices cefálicos son:

  • < 75% (hembra), < 65% (macho) : dolicocefálico.
  • 75%-80% (hembra), 65%-75% (macho) : mesocefálico.
  • > 80% (hembra), > 75% (macho) : braquicefálico.

Técnicamente los factores medidos están definidos como la anchura máxima de los huesos que rodean la cabeza, por encima de la cresta supramastoidea (detrás de los pómulos), y la máxima longitud desde la parte más fácilmente observable de la glabella (entre las cejas) al punto más fácilmente observable en la parte trasera de la cabeza.

Animales braquicefálicos[editar]

La terminología también se aplica a animales, como perros y gatos. Los perros y gatos braquicefálicos (nariz chata) son muy sensibles a las altas temperaturas haciendo especialmente importante la elección de una superficie para dormir o una jaula para viajes.

Lista de perros braquicefálicos (nariz chata):

Lista de gatos braquicefálicos (nariz chata):

Animales dolicocefálicos[editar]

Lista de caninos dolicocefálicos:











Según la teoría marxista, la base o infraestructura es la base material de la sociedad que determina la estructura social, el desarrollo y el cambio social.1​ Incluye las fuerzas productivas y las relaciones de producción. De ella depende la superestructura, es decir, el conjunto de elementos de la vida social dependientes de la base o infraestructura, como por ejemplo: las formas jurídicas, políticas, artísticas, filosóficas y religiosas de un momento histórico concreto. Los aspectos estructurales se refieren a la organización misma de la sociedad, las reglas que vinculan a sus miembros, y el modo de organizar la producción de bienes.

Diagrama de la distinción entre infraestructura y superestructura.

La superestructura[editar]

La tesis básica del materialismo histórico es que la superestructura (en alemánÜberbau) depende de las condiciones económicas en las que vive cada sociedad, de los medios y fuerzas productivas (infraestructura). La superestructura no tiene una historia propia, independiente, sino que está en función de los intereses de clase de los grupos (clase/s dominante/s) que la han creado. Los cambios en la superestructura son consecuencia de los cambios en la infraestructura. Esta teoría tiene importantes consecuencias:

  • Por un lado, la completa comprensión de cada uno de los elementos de la superestructura sólo se puede realizar con la comprensión de la estructura y cambios económicos que se encuentran a su base.

La infraestructura[editar]

Las tesis marxistas de la infraestructura (en alemánBasis) son las siguientes:

  • Es el factor fundamental del proceso histórico y determina -en última instancia- el desarrollo y cambio social; dicho de otro modo, cuando cambia la infraestructura, cambia el conjunto de la sociedad (las relaciones sociales, el poder, las instituciones y el resto de elementos de la superestructura). Por cierto, esto no es automático, ni mecánico, ni instantáneo, sino que es un factor que tiende a establecer paulatinamente condiciones de irreversibilidad en cada tiempo histórico.
  • La componen los medios de producción (recursos naturales más medios técnicos) y la fuerza del trabajo (los trabajadores). Juntos constituyen las fuerzas productivas, que estarán controladas -a veces frenadas- por las relaciones de producción (los vínculos sociales que se establecen entre las personas a partir del modo en que éstas se vinculan con las fuerzas productivas, como por ejemplo las clases sociales).
  • Hay periodos históricos en los que la estructura social (las relaciones de producción) frena el desarrollo de las fuerzas productivas. La prolongación de esos periodos no significa una estabilización, ni siquiera un estancamiento, de las condiciones de existencia social; por el contrario, se verifican retrocesos más o menos severos, y tienden a reaparecer contradicciones y limitaciones que al inicio de período se consideraban definitivamente superadas (por ejemplo, en los inicios del siglo XXI se verifican crecientes casos de esclavitud y tráfico de seres humanos, males que a fines del s. XIX estaban superados en casi todo el mundo).







Ingestión

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Víbora de jardín (Thamnophis sirtalis) ingiriendo un sapo (Bufo americanus).
Ingestión de sangre por un mosquito, Phlebotomus pappatasi (obsérvese el abdomen, que se va tiñendo de rojo con la entrada de sangre ingerida)

La ingestión es la introducción de la comida en el aparato digestivo al servicio de la alimentación o de la hidratación, y en la forma que nos es más familiar se realiza a través de la boca. El "bocado" o pieza alimentaria que se incorpora debe tener dimensiones mayores a las moléculas para denominarse ingestión. En caso contrario, constituiría una de las formas de absorción, que en último término se puede reducir al paso de barreras celulares; o bien de vacuolización, que es la manera de ingerir partículas o volúmenes líquidos muy chicos pero mayores que las moléculas. Todas esas formas se relacionan con el balance energético del organismo, y a través de ello trascienden la biomedicina de la nutrición y pasan también a ser estudiadas por la ecología.

La ingestión microfágica (término que significa ingestión de piezas alimentarias muy pequeñas, o microscópicas) es practicada por los animales que no seleccionan los alimentos, como son aquellos que se nutren de líquidos (por ejemplo, muchos parásitos, entre ellos los mesozoos que viven en la orina), y por los animales filtradores de microorganismos, que solo seleccionan la parte más nutritiva del flujo de líquido ambiental. Para este último tipo de alimentación, o sea para la ingestión de microorganismos filtrados tras dirigir convenientemente el agua que los contiene y retenerlos descartando el exceso de líquido, también se necesitan estructuras adecuadas. Si quien ingiere es un microorganismo unicelular tendrá formas anatómicas adaptadas en su topografía, ubicación, disposición y relación de sus partes entre sí (por ejemplo, el aparato oral en Vorticella); y si es pluricelular habrá de poseer piezas bucales especiales para la succión, o quizá barbas filtradoras.

s) se produce en los animales que realizan de forma activa la selección del alimento. Los animales herbívoros (más generalmente expresado, fitófagos) de gran talla poseen poderosos dientes que ablandan la abundante masa vegetal. Además pueden tener modificaciones en su aparato digestivo, allende la boca, para aprovechar mejor estos tipos de alimento. Los carroñeros seleccionan pero no capturan. La ingestión macrofágica con captura es típica de depredadores. Para este tipo de alimentación se necesita alguna clase de estructura especial, como dientes o pico, acompañada de otras adaptaciones que permiten la caza, carrera, etc.

Por fuera de la ingestión, existen otras maneras fisiológicas de introducir en el cuerpo materiales externos, que generalmente que no constituyen piezas alimentarias. Ello se realiza por ejemplo en la inhalación, a través de las mucosas respiratorias (mucosa nasaltraqueal y bronquial); o a través de la piel (introducción dermal) o de las mucosas que revisten el interior de los órganos urológicos (uretravejigauréteres) y genitales femeninos (parte de la vulva y vagina). Las diversas absorciones que se producen a través de las mucosas de los órganos digestivos (la misma boca, faringeesófagoestómagointestino delgadocolon y recto) tampoco permiten el paso de alimentos en forma de piezas alimentarias, y por ende esas introducciones no constituyen ingestión. También existen maneras no fisiológicas de introducir materiales externos que no son piezas alimentarias, por ejemplo por inyección, que puede ser endovenosaintramuscular o intraperitoneal. Fisiológicas o no, todas esas maneras de introducir materiales en el cuerpo son distintas de la ingestión, y en su forma más general se denominan incorporación.


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