martes, 29 de septiembre de 2015

Célula

Célula germinal

Célula germinal
LatínCellula germinativa
THH1.00.01.0.00024
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MeSHGerm+cell

Al contrario de las células somáticas que se dividen por mitosis originando la mayor parte de las células del organismo, esta línea celular es la precursora de los gametos:óvulos y espermatozoides en los organismos que se reproducen sexualmente. Estas células contienen el material genético que se va a pasar a la siguiente generación. - ..........................:https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=C%C3%A9lula_germinal&printable=yes


Origen y migración de las células germinales hacia las gónadas

Los gametos, el óvulo y el espermatozoide, derivan de las células germinales primordiales. Estas células se originan tempranamente en el epiblasto, se alojan en la pared del saco vitelino y migran, a través del mesenterio primitivo, hacia las crestas genitales, lugar de la futura gónada embrionaria. Este proceso ocurre entre la cuarta y la quinta semana de desarrollo embrionario.
Incremento del número de células germinales
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Instaladas allí, las células germinales sufren sucesivas mitosis, dando origen a las ovogonias y espermatogonias, según el sexo del embrión, aumentando de unos pocos miles a varios millones de células. 
Las espermatogonias conservan la capacidad de proliferar durante toda la vida del sujeto. Las ovogonias en cambio alcanzan su número máximo en el periodo prenatal y comienzan luego a sufrir una degeneración natural llamada atresia.
Reducción cromosómica
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Los cambios cromosómicos involucran la reducción a la mitad del número de cromosomas, generándose células haploides con 22 autosomas + 1 cromosoma sexual, lo que se logra mediante la división meiótica o meiosis. Este tipo especial de división celular, exclusiva de los gametos, permite además la segregación del material genético a través del crossing over o entrecruzamiento, proceso que asegura una recombinación constante de genes, lo que se traduce en la gran variabilidad de características presentes en cada sujeto. Además, en el caso de los gametos masculinos, la meiosis permite generar espermatoziodes, con un cromosoma sexual X o Y, los que van determinar el sexo del cigoto durante la fecundación (XX o XY). Las células que ingresan, ovogonia o espermatogonia, a ésta fase de división meiótica reciben el nombre de ovocito o espermatocito primario respectivamente. En el caso del hombre, la diferenciación de los espermatocitos primarios comienza en la pubertad y se extiende a lo largo de toda la vida del sujeto. En cambio, en la mujer, la población de ovocitos primarios se establece al momento del nacimiento y el proceso es frenado en la profase de la primera división meiótica, para ser reactivado en la pubertad. La meiosis presenta dos etapas llamadas primera y segunda división de maduración. Al final de la primera división de maduración, que es 
reduccional, de cada célula (ovo o espermatocito primario) se generan dos células haploides, en el caso del hombre dos espermatocitos secundarios y en la mujer un ovocito secundario y un cuerpo polar. Al final de la segunda división de maduración, que es ecuacional, de cada espermatocito secundario surgen dos espermátides y de cada ovocito secundario surge un ovocito maduro y un cuerpo polar.
Maduración de los gametos
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Los cambios morfológicos que habilitan a los gametos para participar en el proceso de la fecundación, involucran a las modificaciones en la relación núcleo-citoplasma y al desarrollo de especializaciones celulares.

En el hombre
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En el hombre, en la pared de los túbulos seminíferos se reconocen las espermatogonias tipo A, las que mediante divisiones mitóticas se encargan de mantener el número apropiado de células para toda la vida y, las espermatogonias tipo B que abandonan el ciclo mitótico y, diferenciándose en espermatocitos primarios, comienzan la meiosis al momento de la pubertad. Este proceso que permite la reducci�n del n�mero de cromosomas es acompa�ado por cambios morfol�gicos en la esperm�tida, proceso conocido como espermiohistog�nesis.

Fig. 1A: Espermiogénesis

Fig. 1B:Espermatozoide

Los cambios (espermiogénesis) que ocurren en los túbulos seminíferos a partir de la pubertad y hasta la vejez se traducen en: la condensación del núcleo; la eliminación de gran parte del citoplasma; la formación del acrosoma y la formación de una célula alargada, con capacidad de moverse, con cabeza, cuello, pieza intermedia y cola.

El acrosoma es una vesícula ubicada en el extremo apical de la célula, delante del núcleo, que contiene enzimas capaces de disgregar la corona radiante y digerir la zona pelúcida, permitiendo la fertilización del óvulo.


En la mujer
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Para el óvulo, estas modificaciones (ovogénesis) que ocurren en la corteza del ovario comienzan en el período prenatal, con la formación de los ovocitos primarios, para quedar en una etapa de reposo, al inicio de la primera división meiótica, y continuar su desarrollo en la pubertad generando por cada ovocito primario un óvulo y tres cuerpos polares. El óvulo se caracteriza por: 1) ser inmóvil, 2) poseer un tamaño enorme (150 micrómetros de di�metro) comparado con el espermatozoide (3 micrómetros de diámetro en la cabeza), 3) presentar una gran cantidad de citoplasma, 4) estar rodeado de una capa glicoproteica, la zona pelúcida, elemento que confiere la especificidad para fecundación, y de una capa de células foliculares las que formaran la corona radiante.


A partir de la pubertad, la mujer comienza a presentar ciclos sexuales. Estos ciclos, de frecuencia mensual, representan una compleja actividad que involucra al hipotálamo (a través de la hormona liberadora de gonadotrofinas GRH), la hipófisis (a través de las hormonas gonadotróficas: Folículo estimulante FSH y LuteinizanteLH), los ovarios, el útero, la vagina, la trompa uterina y la glándula mamaria Estos ciclos preparan al sistema reproductor para el embarazo.

Fig. 2: Ciclo Hormonal Ovárico
Al inicio de cada ciclo (entre los días 1 al 6 del ciclo menstrual), crecen espont�neamente varios fol�culos primarios. Luego, la hormona FSH comanda el desarrollo de cinco a diez fol�culos ov�ricos los cuales se hacen hormonodependientes; uno de �stos fol�culos se torna dominante y el resto degenera para formar cuerpos atr�sicos.


Fig. 3: Ovulación
El desarrollo del folículo ovárico se caracteriza por:
  1. El crecimiento y maduración del ovocito primario.
  2. Por la proliferación de las células foliculares que rodean al ovocito.
  3. La formación de la zona pelúcida, que separa al ovocito de las células foliculares.
  4. La formación de un espacio, el antro folicular, donde se ubica excéntricamente el ovocito. Con la aparici�n del antro el fol�culo recibe el nombre de fol�culo secundario.
  5. La formación de una cápsula de tejido fibroso, que rodea al folículo, llamada teca folicular la cual ulteriormente dará origen a la teca interna, celular, y a la teca externa, fibrosa.
Las células foliculares y tecales elaboran estrógenos. Esta hormona induce en el endometrio la proliferación de la mucosa, fase proliferativa, estrogénica o folicular del endometrio, lo que permite que la mucosa recupere su altura después de la perdida ocurrida durante la menstruación. En los días previos a la ovulación (días 12 a 13 del ciclo menstrual) el folículo ovárico aumenta de tamaño llegando a medir 15 mm; tomando ahora el nombre de fol�culo terciario, fol�culo vesicular o fol�culo de Graaf. Este crecimiento es estimulado por las hormonas FSH y LH. En esta etapa el ovocito primario completa su primera división meiótica; generándose así el ovocito secundario, que recibe la mayor parte del citoplasma, y el primer cuerpo polar, célula pequeña que pronto degenera. El crecimiento del folículo vesicular se hace evidente en la superficie del ovario, apareciendo en la superficie de la gónada una zona avascular llamada estigma. El día 14 del ciclo se produce la ovulación, al romperse la pared del folículo. En este momento el ovocito secundario comienza su segunda división meiótica y sale rodeado por las células de la corona radiante. Desde la superficie del ovario el ovocito secundario es tomado por la trompa uterina y transportado, mediante movimientos peristálticos y de los cilios, hacia el útero, proceso que tarda cuatro días. La segunda división meiótica será completada sólo si el ovocito secundario es fecundado. En tal caso se expulsa el segundo cuerpo polar, célula pequeña que pronto degenera, quedando el ahora llamado óvulo con la mayor parte del citoplasma. El óvulo presenta un ambiente citoplasmático heterogéneo que al ser fecundado va a interactuar recíprocamente con el programa genético proveniente del núcleo del cigoto, estableciendo la progresiva diferenciación de las células embrionarias en el curso del proceso de desarrollo.

Ecográficamente es posible seguir el desarrollo del folículo ovárico desde el día 10 del ciclo menstrual, cuando éste ha alcanzado un diámetro de 10mm. Hacia el día 14 del ciclo, próximo ya a la ovulación, el folículo maduro adquiere un diámetro de aproximadamente 22 mm., ocupando gran parte del volumen del ovario. Incluso, en algunos casos, es posible ver, en el interior del folículo, una zona ecorefringente que representa al cúmulo proligero.
Ecografía 1
Después de la ovulación, las células foliculares y tecales se transforman, por acción de la hormona LH, en células luteínicas que forman el cuerpo lúteo o amarillo, el cual secreta progesterona. Esta hormona, junto con los estrógenos induce en el endometrio el crecimiento y secreción de las glándulas mucosas y el incremento de la irrigación, fase secretora del endometrio, preparándolo para una posible implantación.


Fig. 4Ciclo Hormonal Endometrial
Si no hay fecundación el cuerpo amarillo involuciona y forma una cicatriz, el cuerpo albicans. Si el óvulo es fecundado, el cuerpo amarillo crece y secreta progesterona, siendo mantenido por la gonadotrofina coriónica, producida por el trofoblasto del embrión. Hacia el cuarto mes de gestación el cuerpo amarillo gravídico involuciona y la secreción de progesterona es realizada ahora por la placenta. La extirpación del cuerpo amarillo antes de cuarto mes de gestación induce el aborto del embrión.



























Célula glial

Célula glial
Gray667.png
Canal central de la médula espinal, en el que se observan células gliales y ependimarias.
LatínNeuroglia
TAA14.0.00.005
THH2.00.06.2.00001
SistemaNervioso
Sinónimos
Glía
Neuroglía
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Las células gliales (conocidas también genéricamente como glía o neuroglía) soncélulas del sistema nervioso que desempeñan, de forma principal, la función de soporte de las neuronas; además intervienen activamente en el procesamientocerebral de la información en el organismo.- ....................................................:https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=C%C3%A9lula_glial&printable=yes

Las neuronas están altamente especializadas para reaccionar ante los estímulos y para transmitir el impulso nervioso desde una región a otra del organismo. Así el tejido nervioso presenta dos propiedades esenciales: irritabilidad y conductibilidad. Las neuronas se comunican entre sí y con las células efectoras por medio de sinapsis.
La neurona es la unidad estructural y funcional del sistema nervioso. Generalmente es alargada y de forma compleja. Consta de un cuerpo celular del que parten varias prolongaciones citoplasmáticas (Fig. 1).
Fig. 1: Neuronas.
Si bien todas las neuronas presentan los mismos componentes antes mencionados, no son todas iguales en cuanto a su forma, básicamente se reconocen tres tipos: neuronas unipolares (Fig. 2 A), neuronas bipolares (Fig. 2 B) y neuronas multipolares (Fig. 2 C).
Fig. 2: A Neurona unipolar; B, neurona bipolar; C, nuerona multipolar.
Aquellas prolongaciones que conducen los impulsos nerviosos hacia el cuerpo celular (de forma centrípeta) son denominadas dendritas y suelen ser múltiples; la prolongación única por la que los impulsos se alejan del cuerpo celular (de forma centrífuga) es el axón o cilindroeje (Fig. 3).
Fig. 3: Esquema de una neurona.

El cuerpo celular varía según la neurona, pero generalmente tiene un núcleo central y esférico con un prominente nucléolo. El citoplasma es rico en organelos, entre los que se destacan los corpúsculos de Nissl. Una de las características más relevantes es que ocasionalmente se observa el centro celular, lo que concuerda con la poca actividad mitótica de las neuronas.
Las dendritas y axones son prolongaciones citoplasmáticas del cuerpo celular. Cada neurona tiene generalmente varias dendritas que se dividen repetidamente formando un amplio sistema de ramificaciones semejantes a un árbol. Las dendritas son las que reciben el impulso nervioso y los conducen hasta el cuerpo celular.
En contraste con las dendritas, el número de axones en una neurona es solamente de uno y es la prolongación que lleva los impulsos nerviosos desde la neurona hasta los órganos efectores u otras neuronas. Los axones terminan dando varias ramificaciones pequeñas, el teledendrón (Fig. 3), las que se comunican con otras neuronas o con órganos efectores.
Los axones suelen estar rodeados por vainas de mielina aisladoras, esta vaina cada tanto presentan estrangulaciones en donde no hay mielina, son los nódulos de Ranvier (Fig. 3 y Fig. 4) y son de gran importancia en la transmisión del impulso nervioso a lo largo del axó, ya que en esos sitios se producirá el ingreso del sodio.
Fig. 4: Fotografía en donde se obsrevan varios axones y en uno de ellos un nódulo de Ranvier.
La neuroglia
Las neuronas forman un porcentaje relativamente pequeño de las células del sistema nervioso central, y el resto de las células son de sostén o soporte, denominadas células de la neuroglia o células gliales (Fig. 5). Dependiendo de su localización en el sistema nervioso central, la neuroglia puede superar en número a las neuronas en una proporción de 10 a 1 o de 50 a Por lo general las células de la neuroglia son mucho más pequeñas que las neuronas.
Fig. 5: Esquema en donde se observan las células gliales.

Se diferencian varios tipos de células de la neuroglia:
• Astrocitos: son células con núcleo grande. Se hallan, salvo excepciones, en la sustancia gris. También se la llama macroglia. Tienen aspecto arborescente (Fig. 5 y Fig. 6). Constituyen un entramado que proporciona apoyo estructural a las neuronas y contribuye a su nutrición y actividad metabólica.
Fig. 6: Astrocitos.

• Oligodendrocito: son células con núcleo de tamaño mediano que se hallan tanto en la sustancia gris como en la sustancia blanca. Estas células son las que producen la mielina en el sistema nervioso central. A diferencia de las células de Schwann (células que producen mielina en el sistema nervioso periférico), un oligodendrocito forma mielina en varios axones adyacentes) (Fig. 5 y Fig. 7).
Fig. 7: Oligodendrocito. Observese como envuelve a los axones.
• Microglia: Son células pequeñas, con núcleos de contorno irregular. Son más frecuentes en la sustancia gris que en la sustancia blanca. La función de estás células es la de fagocitar a las neuronas que se destruyen o desintegran por lesiones o involución (Fig. 5 y Fig. 8)
Fig. 8: Microglia. En B las felchas señalas las células de la microglia.
• Células ependimarias: Son células que tapizan las cavidades que hay en el encéfalo (ventrículos) y en la médula (conducto del epéndimo). Su función es la de participar en la formación del líquido cefalorraquídeo (Fig. 5 y Fig. 9).
Fig. 9: Células ependimarias de la mádula espinal.
Entre las células gliales del sistema nervioso periférico se hallan las células de Schwann. Estas células son las responsables de la producción de la vaina de mielina. Estas vainas son ricas en lípidos, confiriendo a los axones que las presentan un color blanquecino. Cuando la célula de Schwann crece, se envuelve numerosas veces alrededor del axón y gradualmente expulsa su citoplasma entre las capas. La vaina de mielina, que consiste en capas de membranas celulares lipídicas, aisla a la fibra nerviosa (Fig. 10)

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