viernes, 11 de enero de 2019

OBRAS LITERARIAS


La casa de enfrente, es una novela de género policíaco escrita por Esteban Navarro en 2010.

Citas[editar]

  • —Vete acostumbrando a ver caras nuevas por la urbanización —le previno—. Roquesas de Mar está creciendo y dentro de unos años ya no será el idílico pueblecito de la costa donde todo el mundo se conoce.
  • —Más trabajo para ti —apuntó al hilo de su conversación.
  • —Más trabajo para todos —dijo el agente—. Ya no se dormirá con las puertas abiertas, como hasta hace unos años. Con la gente vendrá más delincuencia. Más delincuencia menos seguridad... Y la inseguridad nos hace infelices.
  • —No pintas un futuro muy halagüeño —observó Álvaro.
  • —Es el precio de la prosperidad. Más trabajo, más dinero, pero también más dolores de cabeza.



Victoria junto con su madre y hermano,llegan a un humilde barrio tras quedar en la ruina absoluta al morir su padre,fueron despojados de su fortuna .
En el vecindario vive Juan Augusto, junto con sus padres y hermanos y su tía. Juan Augusto, es un microbusero al conocer a victoria, surgirá un amor a primera vista ella;se hace pasar por una humilde sirvienta .
Aunque no todo sera fácil para la pareja, pues el tiene novia .
Victoria se aleja al descubrir la verdad y acepta casarse con el malvado Mario un hombre ruin que asesino al padre de Victoria y le robo su fortuna
Juan Augusto no se da por vencido y luchara por recuperar el amor de victoria. Mario, enceguecido por los celos quiere acabar con la vida de Juan Augusto .
Finalmente el malvado Mario,logra matar a Juan Augusto, Victoria abandona a Mario para comenzar una nueva vida sola .









El castillo[editar]

Novela de Franz Kafka

Citas[editar]

  • "Esta aldea es propiedad del castillo; quien ella vive o duerma, en cierto modo vive o duerme en el castillo. Nadie puede hacerlo sin permiso del conde. Pero usted no tiene tal permiso, o por lo menos no lo ha presentado."
    • Fuente: Capítulo I p. 8
    • Notas: Shwarzer, increpando a k. por dormir en el castillo.
  • "… pues dicho en confianza, yo realmente, no soy poderoso. Y, por consiguiente, es probable que tú; sólo que no soy tan sincero como tú, y no siempre me gusta confesarlo"
    • Fuente: Capítulo I. p 14.
    • Notas: respuesta que le dio el Tabernero a K. hablando sobre Shwarzer.
  • "… El castillo, allá arriba, ya extrañamente oscurecido, que K. esperaba alcanzar todavía ese mismo día, volvió a alejarse. Pero como si, con motivo de esa provisora despedida, aún hubiera de darle una señal resonó allí una alegre campanada; fue el sonido de una campana que, aunque sólo por un instante, le estremeció el corazón, tal como si se cerniese sobre él la amenaza — por que ese toque también doloroso— de la consumación de aquello que incertamente anhelaba. Pero pronto enmudeció esta campana grande, para ser relevada por una monótona campanita, que asimismo replicaba acaso allá arriba, o que tal vez ya sonaba en la aldea.
    • Fuente: Capítulo I. p 25
    • Notas: Después que K. hubiera intentado ir hacia el castillo sin éxito, y hubiera sido apeado para regresar a la posada en un trineo.




Proceso de edición[editar]

Kafka murió antes de terminar El castillo y no se sabe si tenía pensado terminar la obra si superaba su tuberculosis. En distintas ocasiones, Kafka le contó a su amigo Max Brod de dos diferentes condiciones: K., el protagonista del libro, continuaría residiendo y moriría en el pueblo. El castillo le notificaría, en su lecho de muerte, que su «demanda judicial para vivir en el pueblo no era válida, todavía, tomando ciertas circunstancias auxiliares en consideración, se le permitía vivir y trabajar ahí»,2​ pero el 11 de septiembre de 1922 en una carta a Max Brod, declaró que renunciaba al libro y que nunca volvería a él.3​ De hecho, el libro termina con una oración inconclusa.
Aunque Kafka le pidió a Brod que destruyera todos sus trabajos tras su muerte, Brod publicó las obras de Kafka. El castillo fue publicado originalmente en Alemania en 1926 por el publicista Kurt Wolff Verlag de Múnich. Se vendieron mucho menos de las 1.500 copias que se imprimieron de esta edición.4​ Fue republicado en 1935 por Schocken Verlag en Berlín, y en 1946 por Schocken Books de Nueva York.5
Brod debió editar drásticamente la obra para su publicación. Su idea fue ganar aceptación del trabajo y del autor, no mantener la estructura de las obras de Kafka. Lo que sería de vital importancia en el futuro de las traducciones y continúa siendo el centro de discusión sobre el texto.6​ Brod puso suma importancia religiosa al simbolismo del castillo.71​ Esta es una posible interpretación de la obra basándose en numerosas referencias judeocristianas como lo indican muchos, incluyendo a Arnold Heidsieck.8

Argumento[editar]

El protagonista, conocido solamente como K., lucha para poder acceder a las misteriosas autoridades de un castillo que gobierna el pueblo al cual K. ha llegado a trabajar como agrimensor. Oscura y a ratos surrealista, El castillo trata sobre la alienación, la burocracia, y la frustración, aparentemente interminable, de los intentos de un hombre de oponerse al sistema.
Narra la historia del agrimensor K. en su intento imposible de acceder a un castillo cuyos propietarios le han contratado para realizar un trabajo del que ni siquiera sabe su naturaleza. K. se aloja en el pueblo vecino, a la espera de poder contactar con sus patrones, encontrándose en un microcosmos del que no entiende las normas legales ni de comportamiento. A lo largo de la obra uno puede percibir la irracionalidad que reina dentro de este microcosmos, una psicología desesperante, que trata de acercarnos a la realidad de la época en que fue escrita; donde un individuo, menos aún uno desconocido y odiado, nada puede hacer frente a un sistema que, habiendo sido creado por hombres, no tiene nada de humano.
En el epílogo del libro escrito por Max Brod y firmado en octubre de 1957, éste explicita la relación existente entre este libro y El proceso, otra novela inacabada de Kafka, donde se tratan temas semejantes. Mientras que en El proceso el protagonista, Josef K., intenta huir de los funcionarios y la burocracia, en El castillo el protagonista, por el contrario, intenta acercarse a ellos. En ambos casos, no obstante, la sensación de opresión es análoga, y el protagonista jamás logra alcanzar su objetivo. Brod también relaciona la paradoja de la existencia humana presente en la obra de Kafka con la obra del filósofo existencialista Søren Kierkegaard, en particular su escrito Temor y temblor, y con los trabajos filosóficos de Blaise Pascal.9

Técnicas narrativas[editar]

La historia de El castillo está contada por un narrador omnisciente cuya perspectiva coincide prácticamente con la del protagonista; se trata, por tanto, de un caso de omnisciencia selectiva o de narrador equisciente.
Aunque los hechos estrictamente protagonizados por el protagonista se plasman en un orden lineal, el tiempo narrativo de El castillo «está estructurado de una manera que no puede ser calificada de lineal».10​ La continua presencia de las voces de los otros personajes a través de los diálogos que entablan con K. introduce continuamente analepsis y prolepsis que irregularizan el ritmo de la narración y lo ralentizan e, incluso, paralizan, reflejando con ello las propias dificultades del protagonista para conseguir sus propósitos. Así ocurre con los fragmentos que refieren las historia de la familia de Barnabás o el pasado de varios personajes.
Este tratamiento del tiempo por parte de Kafka se inscribe en la corriente cultural de su época liderada por BergsonHusserl y Heidegger, según la cual el tiempo se sitúa en la conciencia de las personas, por lo que no es posible objetivarlo. La obra de Kafka participa en este aspecto, por parte, de características también presentes en las de Joyce y Proust, por ejemplo.
En cuanto al espacio en que se desarrolla la historia, está conformado por un conjunto arquitectónico formado por un castillo en lo alto de una colina y un pueblo a sus pies. El castillo, que simboliza el poder de las autoridades, refleja en su inaccesibilidad para el protagonista la correspondiente imposibilidad de acceder a aquellas. Además, en su primer capítulo la novela incide en el hecho de que dependiendo de a qué distancia sea contemplado, la fisonomía del castillo cambia: de lejos, parece mucho más cuidado e impreciso, mientras que de cerca se nota bastante deteriorado por el paso del tiempo. Por lo demás, precisamente al admirarse más de cerca, es posible advertir que no se trata de un castillo propiamente dicho, al estilo de los de la Edad Media, sino de una amplia construcción compuesta por varios edificios adosados.
Con todo, el espacio en el que se desarrolla la acción es el pueblo, especialmente en espacios cerrados como son las dos posadas (la conocida con el nombre El Puente y la Posada Señorial). Otros espacios son la casa del alcalde, la de la familia de Barnabás y la escuela del pueblo. Se trata, todos ellos, de espacios sórdidos, de dimensiones reducidas y en la semi-oscuridad.

Personajes[editar]

El protagonista de la novela es K., pues sobre él recae el peso de la acción. El personaje se caracteriza por su anonimato casi total, reflejado tanto en la referencia a él a lo largo de la novela solo con una letra (en un momento dado se le llama Josef, por lo que K. es la inicial del apellido), como en la falta de precisiones acerca de su pasado; solo al principio rememora un hecho de su infancia con valor simbólico (consiguió trepar a un muro que parecía inexpugnable) y más adelante una vaga comparación entre su pueblo y algún elemento del complejo arquitectónico del castillo. Respecto de su condición social, se sabe que está casado y tiene un hijo, y que su llegada al pueblo tiene como objetivo mejorar su situación.










Cazadores de sombras



Ciudad de Hueso[editar]

  • -Por lo pronto quería decirte que últimamente he estado haciendo travestismo. También me estoy acostando con tu madre. Creo que deberías saberlo. (Simon)
  • -la ley es dura pero es la ley.(Jace)
  • -¿Qué es esto? (Alec)
-Es una chica. Seguramente habrás visto chicas antes, Alec. Tu hermana Isabelle es una. (Jace)

  • -¿Qué ha pasado con mi ropa? (Clary)
-Estaba cubierta de sangre y veneno. Jace la quemó. (Isabelle)
-¿Ah, sí? Dime, ¿es siempre tan grosero, o guarda eso para los mundanos? (Clary)
-Bueno, es grosero con todo el mundo. Es lo que lo hace tan condenadamente sexy. Eso, y que a su edad es quien más demonios ha matado. (Isabelle)

  • -Si alguien llama a una anguila eléctrica «patito de goma», eso no convierte a la anguila en patito, ¿no es cierto? Por tanto, que Dios se apiade del pobre desgraciado que decide que quiere darse un baño con el «patito». (Jace)

  • -Esas chicas del otro extremo del vagón te están mirando. (Clary)
-Por supuesto que lo hacen. Soy increíblemente atractivo. (Jace)
-¿No has oído nunca que la modestia es una característica atrayente? (Clary)
-Sólo de personas feas. Puede que los mansos hereden la tierra, pero por el momento, pertenece a los presuntuosos. Como yo. (Jace)

  • -Imaginaba que sus clases eran cosas como Carnicería 101 y Decapitación para principiantes. (Clary)

  • -Mantente alejada de mis cuchillos. De hecho, no toques ninguna de mis armas sin mi permiso. (Jace)
-Vaya, adiós a mi plan para venderlas en e-Bay. (Clary)
-¿Venderlos dónde? (Jace)
-Un lugar mítico de gran poder mágico. (Clary)

  • -Si fueras la mitad de gracioso de lo que crees que eres, muchacho, serías el doble de gracioso de lo que eres. (Dorothea)
-No estoy muy seguro de qué ha querido decir con eso. (Jace)
-¿De verdad? Yo lo he entendido perfectamente. (Clary)

  • -Sí, bueno, y también era demasiado pedir que te molestaras en llamarme y decirme que te habías liado con un rubio teñido medio gótico que probablemente conociste en el Pandemónium. (Simon)
-No me he liado con nadie. (Clary)
-Y soy rubio natural. Sólo para que conste. (Jace)

  • -¿Vais a regresar? ¿Queréis algo de sopa? (Isabelle)
-Nadie quiere sopa. (Jace)
-Yo quiero un poco de sopa. (Simon)
-No, no quieres. Sólo quieres acostarte con Isabelle. (Jace)
-Eso no es cierto. (Simon)
-Qué halagador. (Isabelle)
-Ah, sí que lo es. Anda, pídeselo; entonces ella podrá rechazarte y el resto de nosotros podrá seguir con sus vidas mientras tú superas miserable humillación. (Jace)

  • -Jace. ¿Es realmente un terrible mentiroso? (Clary)
-En absoluto. No cuando se trata de cosas importantes. Te contará cosas horribles, pero no mentirá. Es por eso que es mejor no preguntarle nada, a menos que sepas que puedes soportar oír la respuesta. (Isabelle)

  • -No sería lo que yo haría. Primero los dulces y las flores, luego las cartas de disculpa y a continuación las hordas de demonios rapiñadores. En ese orden. (Jace)

  • -¿Qué significa? (Clary)
-Significa: Cazadores de sombras. Les sienta mejor el negro que a las viudas de sus enemigos desde 1234. (Jace)
-Jace... (Clary)
«Significa: El descenso al infierno es fácil» (Hermano Jeremiah)
-Bonito y optimista. (Clary)

  • -¿Es ahora cuando empiezas a romper tiras de tela de tu camiseta para vendarme la herida? (Clary)
-Si lo que quieres es que me arranque la ropa, deberías habérmelo pedido. Habría sido menos doloroso. (Jace)

  • Amar es destruir, y ser amado es ser destruido. (Jace)

  • Incluso medio vestido de cazador de demonios, se dijo Clary, Simon parecía la clase de chico que iría a recogerte a casa para salir y sería educado con tus padres y simpático con tus mascotas. Jace, por otra parte, parecía la clase de chico que pasaría por tu casa y la quemaría hasta los cimientos por diversión. (Clary)

  • -Mantenlo en tus pantalones, cazador de sombras. (Magnus)

  • -¿Te gusta la fiesta? (Magnus)
-¿Es en honor de algo? (Clary)
-El cumpleaños de mi gato. (Magnus)
-Ah. ¿Dónde está tu gato? (Clary)
-No lo sé. Se escapó. (Magnus)

  • -Estaba tan orgulloso del trabajo realizado contigo. Tan limpio. Tan perfecto. Lo que vieras lo olvidarías, incluso mientras lo veías. Ninguna imagen de duendecillo o trasgo o animalito de patas largas permanecería para inquietar tu intachable sueño mortal. Era tal y como lo quería ella. (Magnus)
-¿Como lo quería quién? (Clary)
-Tu madre. (Magnus)

  • -El Libro Gris tiene runas que ni siquiera yo conozco. (Jace)
-Figúrate. (Magnus)

  • -Id desfilando, adolescentes. La única persona que puede achucharse lote en mi dormitorio es mi magnífica persona. (Magnus)
-¿Achucharse? (Clary)
-¿Magnífica? (Jace)

  • -...Y ten cuidado con el Pooka. (Alec a Isabelle)
-¿Cuidado con el Pooka? (Jace)
-Me pellizcó cuando pasé antes por su lado. En una zona sumamente personal. (Alec)
-Odio darte la noticia, pero si está interesado en tus zonas sumamente personales, probablemente no esté interesado en las de tu hermana. (Jace)

  • -Y una última cosa. Ten en cuenta que cuando tu madre huyó del Mundo de las Sombras, no era de los monstruos de quienes se ocultaba. Ni de los brujos, los hombres lobo, los seres fantásticos, ni siquiera los mismos demonios. Era de ellos. Era de los cazadores de sombras. (Magnus)

  • -Frascos de agua bendita, cuchillos bendecidos, hojas de acero y plata. Cable de oro argentífero..., aunque no nos sirve de gran cosa en este momento, pero siempre es bueno tener una reserva..., balas de plata, amuletos de protección, crucifijos, estrellas de David. (Jace)
-Jesús. (Clary)
-Dudo que él cupiera aquí. (Jace)

  • -¿Recuerdas allí en el hotel cuando me prometiste que si vivíamos, te vestirías de enfermera y me darías un baño con esponja? (Jace)
-En realidad, creo que oíste mal. Fue Simon quien te prometió el baño con esponja. (Clary)
-En cuanto vuelva a estar en pie, guapo. (Simon)

  • Tú nunca has parecido necesitar realmente a nadie, Clary. Siempre has sido tan... contenida. Todo lo que has necesitado han sido tus lápices y tus mundos imaginarios. Tantísimas veces he tenido que decir las cosas seis, siete veces antes de que me respondieras, de tan lejos como estabas. Y entonces te volvías a mí y me dedicabas esa curiosa sonrisa tuya, y yo sabía que te habías olvidado completamente de mí y acababas de acordarte..., pero nunca me enfadé contigo. La mitad de tu atención es mejor que toda la de cualquier otra persona. (Simon)

  • - En el futuro, Clarissa, podría ser prudente mencionar que ya tienes a un hombre en tu cama, para evitar situaciones fastidiosas como ésta. (Jace)
-¿Le has invitado a tu cama? (Simon a Clary)
-Ridículo, ¿verdad? No habríamos cabido todos. (Jace)

  • -¿Realmente quieres saber qué más fue lo que mi madre dijo sobre ti? Dijo que me romperías el corazón. (Simon)

  • -¿Recoge a sus citas en su camioneta? No me sorprende que tenga tanto éxito con las damas. (Jace)
-Es un coche. Simplemente te enfurece que Simon tenga algo que tú no tienes. (Clary)
-Él tiene muchas cosas que yo no tengo. Como miopía, mala postura y una sorprendente falta de coordinación. (Jace)
-Sabes, la mayoría de los psicólogos están de acuerdo en que la hostilidad es en realidad simple atracción sexual contenida. (Clary)
-Vaya, eso explica por qué me tropiezo tan a menudo con gente a la que parece que le desagrado. (Jace)

  • -¿Te has enamorado ya de la persona equivocada? (Dorothea)
-Por desgracia, Señora del Refugio, mi único amor verdadero sigo siendo yo mismo. (Jace)
-Al menos, no tienes que preocuparte del rechazo, Jace Wayland. (Dorothea)
-No necesariamente. Me rechazo a mí mismo de vez en cuando, para mantener el interés. (Jace)

  • -Es la Copa Mortal, Jace, no la Taza de Inodoro Mortal. (Isabelle)

  • -Me pregunto qué pensará de ti cuando despierte. La traición nunca es algo bonito, pero traicionar a un niño..., eso es una doble traición, ¿no te parece? (Valentine)

  • -Eres joven. El pasado no es nada para ti, ni siquiera otro país como lo es para los viejos, o una pesadilla como lo es para los culpables. (Hodge)

  • -¿Por qué no piensas nunca? (Jace)
-Estaba pensando. Pensaba en ti. (Clary)

  • -No le hables así a mi padre. (Jace)
-¡Él no es tu padre! (Clary)
-¿Por qué estás tan decidida a no creernos? (Jace)
-Porque te ama. (Valentine)

  • «Eso suena genial. Sólo tú, tu esposa comatosa, tu hijo traumatizado y tu hija que te odia a muerte. Por no mencionar que tus dos hijos tal vez estén enamorados uno del otro. Vaya, eso suena a una perfecta reunión familiar.» (Clary)

  • -La única cosa que la pone en peligro eres tú. La única cosa que jamás la puso en peligro fuiste tú. Se ha pasado la vida corriendo para huir de ti. (Luke)

  • -Cerrar los ojos y pretender que algo no sucede no hace que deje de ser verdad, Jace. (Clary)

  • -Me abandonaste cuando era un niño. Dejaste que pensara que estabas muerto y me enviste lejos a vivir con desconocidos. Jamás me dijiste que tenía una madre, una hermana. Me dejaste solo. (Jace)

  • -No todo lo que es cierto necesita ser dicho. (Clary)

  • -Cuando miré a través del Portal y vi Idris, supe exactamente lo que Valentine intentaba hacer; quería ver si yo me vendría abajo. Y no me importaba..., yo seguía queriendo ir a casa con más ganas de lo que podría haber imaginado. (Jace)

  • -De no ser por ti, me habría marchado con mi padre a través del Portal. De no ser por ti, iría tras él ahora mismo. (Jace)
-Pensaba que yo te hacía sentir inquieto. (Clary)
-He pasado tanto tiempo solo, que creo que me angustiaba la idea de sentir que pertenecía a alguna parte. Pero contigo siento que pertenezco aquí. (Jace)

  • -El sarcasmo es el último refugio de los que tienen la imaginación en bancarrota. (Clary)

Ciudad de Ceniza[editar]

  • -Sólo porque dijeras que los demonios dragones estaban extintos... (Alec)
-Dije que estaban extintos en su mayoría. (Jace)
-Extintos en su mayoría es NO LO BASTANTE EXTINTOS. (Alec)
-Entiendo, pues haré que cambien lo que aparece en el libro de texto de demonología, de «casi extintos» a «no lo bastante extintos para Alec. Él prefiere a sus monstruos realmente, realmente extintos». ¿Contento? (Jace)

  • - Mientras exista café en el mundo ¿hasta que punto podrían llegar a ser las cosas malas? (Clary)

  • -¿Cómo te las arreglas para no mancharte nunca? (Alec)

-Soy pura de corazón. Repelo la suciedad. (Isabelle)

  • -¿Recuerdas aquella canción que les cantabas a Isabelle y a Alec... cuando eran pequeños y tenían miedo de la oscuridad, para que se durmieran? (Jace)
-¿De qué estás hablando? (Maryse)
-Solía escucharte a través de las paredes. El cuarto de Alec estaba junto al mío. Era en francés. La canción. (Jace)
-No sé por qué recuerdas algo así. (Maryse)
-A mí nunca me la cantaste. (Jace)
-Ah, tú. Tú nunca tuviste miedo a la oscuridad. (Maryse)
-¿Qué clase de niño de diez años no le tiene nunca miedo a la oscuridad? (Jace)

  • -¿Tienes que ser tan...? (Clary)
-¿Desagradable? Únicamente los días en los que mi madre adoptiva me echa de la casa con instrucciones de no volver a ensombrecer su puerta otra vez. Por lo general, soy extraordinariamente bonachón. Ponme a prueba cualquier día que no esté entre el lunes y el domingo. (Jace)

  • -No quiero ser un hombre, quiero ser un adolescente dominado por la angustia que no puede enfrentarse a sus demonios interiores y por eso ataca verbalmente a otras personas. (Jace)
-Bueno, pues lo estás haciendo de maravilla. (Luke)

  • -Si dices que los Hijos de la Noche no están involucrados en estos asesinatos, entonces aceptaré tu palabra. Estoy obligada a hacerlo, a menos que otras pruebas salgan a la luz. (Maryse)
-¿A la luz? Ésa no es una frase que me guste. (Raphael)

  • -No obstante, hay algo que deberías tener. Algo que todo cazador de sombras debería tener. (Luke)
-¿Una detestable actitud arrogante? (Simon)
-Una estela. Todo cazador de sombras debe tener una. (Luke)

  • -¿Sabes lo que hace el cuclillo, Jonathan Morgenstern? (Imogen)
-¿El qué? (Jace)
-El cuclillo. Ya sabes, los cuclillos son parásitos. Ponen sus huevos en los nidos de otros pájaros. Cuando la cría nace, el bebé cuclillo tira a todas las otras crías fuera del nido. Los pobres padres pájaro se matan trabajando intentando encontrar comida suficiente para alimentar a la enorme cría del cuclillo que asesinó a sus pequeños y ocupa su lugar. (Imogen)
-¿Enorme? ¿Me acaba de llamar gordo? (Jace)
-Era una analogía. (Imogen)
-No estoy gordo. (Jace)

  • -No defiendas a tu padre ante mi. Le conocí. Fue el más vil de los hombres. (Imogen)
-¿Vil? ¿Quién dice «vil»? ¿Qué significa eso siquiera? (Jace)
-Eres realmente arrogante. E intolerante. ¿Te enseñó tu padre a comportarte así? (Imogen)
-No con él. (Jace)
-Le estás imitando[...] Supongo que te educó para ser igual que él. (Imogen)
-Sí, se me entrenó para ser un genio malvado desde una edad temprana. Arrancando las alas de las moscas, envenenando el suministro de agua de la tierra..., me dedicaba a estas cosas en el jardín de niños. Supongo que tenemos suerte de que mi padre fingiera su propia muerte antes de que llegara a la parte de mi educación dedicada a la violación y el saqueo, o nadie habría estado a salvo. (Jace)

  • —Jace... (Alec)
—Estoy bien. Puedo aguantarme en pie. (Jace)
—A mí me parece que estás usando la pared para sostenerte. Ésa no es mi definición de "aguantarme en pie". (Alec)
—Es estar apoyado. Estar apoyado viene justo antes de aguantarme en pie. (Jace)

  • -No sé nada sobre eso. Pero fue Valentine. Lo vi. De hecho, llevaba la Espada cuando bajó a las celdas y se burló de mí a través de los barrotes. Era como una película mala, sólo le faltó retorcerse el bigote. (Jace)

  • -Qué terriblemente conveniente para ti, no obstante. Y para él. No tendrá que preocuparse de que cuentes sus secretos. (Imogen sobre Valentine)
-Claro, le aterra que le cuente a todo el mundo que en realidad siempre ha querido ser una bailarina de ballet. (Jace)

  • -¿Está muerto? Parece muerto. (Magnus)
-No. No está muerto. (Maryse)
-¿Lo habéis comprobado? Puedo patearlo si queréis. (Magnus)

  • -¿Sabe tu brujo que Jonathan es un testigo de la mayor importancia para la Clave? (Imogen)
-Él no es mi brujo. (Alec)

  • -Venimos a ver a Jace. ¿Está bien? (Clary)
-No lo sé. ¿Es normal en él permanecer tumbado así en el suelo sin moverse? (Magnus)

  • -¡Ah! Moccachino. ¿Lo has pagado? (Simon)
-Desde luego. Hago aparecer billetes de dólar mágicamente en sus cajas registradoras. (Magnus)
-¿De verdad? (Simon)
-No, pero puedes fingir que lo he hecho si así te sientes mejor. (Magnus)

  • -Sangre. Tuve un sueño hace dos noches. Vi una ciudad toda de sangre, con torres hechas de hueso, y la sangre corría por las calles como agua. (Magnus)
-¿Se pasa todo el tiempo junto a la ventana hablando sobre sangre? (Simon)
-No, a veces se sienta en el sofá a hacerlo. (Jace)

  • -Isabelle dice que la reina de la corte Seelie solicitó una audiencia con nosotros. (Alec)
-Sí, claro. Y Madonna me quiere a mí como bailarín de refuerzo en su siguiente gira mundial. (Magnus)
-¿Quién es Madonna? (Alec)

  • -Mamá y papá no estarán nada contentos si lo descubren. (Isabelle)
-¿Que liberaste a un posible criminal intercambiándolo por tu hermano a un brujo que parece una especie de Sonic el Erizo en versión gay y se viste como el Roba Niños de Chitty Chitty Bang Bang? No, probablemente no. (Simon)

  • -Oh, eso ha sido divertido. (Isabelle)
-Este año para Navidad voy a regalarte un diccionario. (Jace)
-¿Por qué?(Isabelle)
-Para que puedas buscar "divertido". No estoy seguro de que sepas lo que significa. (Jace)

  • -Se me había olvidado. Las hadas carecen de sentido del humor. (Isabelle)
-Bueno, yo no diría eso. Hay un club nocturno de duendecillos en el centro, llamado Alitas Picantes... Tampoco es que yo haya estado allí jamás. (Jace)

  • -El amor hace mentirosos a los de tu especie. (Reina Seelie)

  • -No sucede a menudo que tenga cazadores de sombras jóvenes dentro de mi esfera de acción. Como nosotros, vosotros remontáis vuestra ascendencia a los cielos. (Reina Seelie)
-Pero a diferencia vuestra, no hay nada del infierno en nosotros. (Jace)
-Sois mortales; envejecéis, morís. Si eso no es el infierno, te ruego me digas qué es. (Reina Seelie)

  • -Ah, por el Ángel. Mira, si no hay otro modo de salir de aquí, besaré a Simon. Lo he hecho antes, no es tan malo. (Isabelle)
-Gracias. Resulta de lo más halagador. (Simon)
-Es una lástima, pero me temo que ese tampoco servirá. (Reina Seelie)
-Bueno, pues yo no voy a besar al mundano. Prefiriría quedarme aquí abajo y pudrirme. (Jace)
-¿Para siempre? Para siempre es una barbaridad de tiempo. (Simon)
-Lo sabía. Quieres besarme, ¿verdad? (Jace)
-Claro que no. Pero si... (Simon)
-Imagino que es cierto lo que dicen. No hay heterosexuales en las trincheras. (Jace)
-Es ateos, imbécil. No hay ateos en las trincheras. (Simon)

  • ¿Para qué necesitas el teléfono, Alec? (Isabelle)
-Sólo lo necesitamos,- respondió él con impaciencia-. Izzy... (Alec)
-Si vas a enviarle un mensaje de texto a Magnus para decirle "creo k rs guay", voy a matarte. (Isabelle)
-¿Quién es Magnus?- preguntó Max.
-Un brujo -dijo Alec.
-Un brujo sexy, sexy -añadió Isabelle a Max, haciendo caso omiso de la mirada de auténtica furia de Alec. Isabelle

  • —Puedes cerrar los ojos y pensar en Inglaterra, si quieres —sugirió Jace.
—Nunca he estado en Inglaterra —repuso Clary, pero bajó los párpados.
Y entonces él la besó.

  • -He dicho que yo no te miro. Al menos intento no hacerlo. (Clary)
-¿Por qué? (Jace)
-¿Por qué crees? (Clary)
-Entonces, ¿por qué? ¿Por qué todo esto con Simon, por qué sigues apartándome, no me dejas estar cerca de ti...? (Jace)
-Porque es imposible. ¡Lo sabes tan bien como yo! (Clary)
-Porque eres mi hermana. (Jace)

  • -Quiero a Simon. (Clary)
-Como quieres a Luke. Y de la misma forma que quieres a tu madre. (Jace)
-No. No me digas lo que siento. (Clary)
-No te creo. (Jace)
-Jace. ¿Por qué me haces esto? (Clary)
-Porque me estás mintiendo. Y te estás mintiendo a ti misma. (Jace)

  • "¿Sabes qué es lo peor que te puede pasar? Que no puedas confiar en la persona que más amas en el mundo" (Simon)
  • "-Me importa- repuso Clary. -Yo no soy Jace.(Clary)
-Nadie lo es. Y me da la sensación de que él lo sabe.(Maia)
-¿Qué se supone que significa eso? (Clary)
-Ah, ya sabes. Jace me recuerda a un antiguo novio mío. Algunos tíos te miran como si quisieran acostarse contigo. En cambio, Jace te mira como si ya lo hubiéseis hecho y hubiese sido genial. (Maia)
  • -Tengo una estela que podemos usar. ¿Quién quiere hacérmelo? (Jace)
-Una lamentable elección de palabras-, murmuró Magnus. (Magnus)
  • "Nunca había sentido esto por nadie, nunca pensé que pudiera... Pensaba que mi corazón estaba roto para siempre... pero tú..." (Jace)

  • Clary: —No te odio, Jace.
Jace: —Yo tampoco te odio.
'Clary alzó los ojos hacia él, aliviada.'
Clary:—Me alegro de oír eso..
Jace: —Ojalá pudiera odiarte —replicó él—. Quiero odiarte. Intento odiarte. Sería todo más fácil si te odiara. A veces pienso que sí que te odio y entonces te veo y... "

  • -¿Por qué, ah, por qué se había metido Jace en una pelea con una manada de lobos? ¿Qué le había llevado a hacer eso? Aunque claro, era Jace. Se metería en una pelea con un camión de gran tonelaje si le viniera en gana. (Clary)

  • -Reivindicar el nombre de Wayland te convierte en un mentiroso. Igual que tu padre.
-A decir verdad -repuso Jace-, prefiero pensar que soy un mentiroso en un modo que me es propio. (Inquisidora y Jace)

  • -Cuando era un niño pequeño comprendí que si dices una palabra una y otra vez lo bastante de prisa pierde todo su significado. Solía permanecer tumbado repitiendo las palabras una y otra vez: “azúcar”, “espejo”, “susurro”, “oscuridad”. “Hermana” -dijo en voz baja-. Eres mi hermana. (Jace)

  • -Con Jace no puedes ni elegir tu propio apodo insultante. (Clary)

  • -Pero si no le puedes contar la verdad a la gente que más te importa, al final dejas de ser capaz de decirte la verdad a ti mismo. (Luke)

  • -Siempre que tú casi te mueres, yo casi me muero. (Jace)

-Jamas dudes de mis habilidades para escaquearme, cazador de sombras, ya que son épicas y memorables en su alcance. Magnus

  • -Pero sí que puedes confiar en mí. (Clary)
-Antes solía pensar que sí. Pero tengo la sensación de que prefieres llorar por alguien con quien posiblemente jamás puedas estar que intentar ser feliz con alguien con quien puedes estar. (Simón)

  • -Dumbledore vencería sin duda.... Tiene esa cosa de la Maldición Asesina.
-Pero Dumbledore no es real.
-No creo que Magnus Bane sea real tampoco... ¿Le has visto alguna vez?

Ciudad de Cristal[editar]

  • -La normalidad no es tan buena como la pintan. (Luke)

  • -¿No has pensado alguna vez que en una vida anterior Alec era una anciana con noventa gatos que no hacía más que chillar a los niños del vecindario para que salieran de su césped? (Jace)

  • -Cuando alguien te cuenta algo desagradable de sí mismo, suele ser cierto. (Samuel)

  • -Aquellas últimas semanas se había dedicado tanto a pensar en si amaba a Jace Wayland que no se había detenido a considerar si le caía bien. (Clary)

  • -Hueles a sangre. (Simon)
-Si, es mi nueva colonia. Eau de herida reciente.(Jace)

  • -¿Por qué puedes salir a la luz del sol?(Inquisidor)
-Simplemente,creo que soy más majo que los otros vampiros. (Simon)

  • -Lo he cogido -dijo Alec tirante-. Primero Clary, luego tu mano, y ahora yo. Vete al infierno, Jace. (Alec)
-¿No me crees? -preguntó Jace-. Bien. Sigue. Bésame ahora mismo. (Jace)
  • "El arrepentimiento es una emoción carente de sentido" (Magnus)
  • -¡Aquí están!- Isabelle danzó hasta ellos jubilosa sosteniendo una copa de líquido fucsia, que tendió a Clary-. Toma un poco de esto.
-¿Va a convertirme en un roedor? (Clary)
-¿Dónde está tu confianza? Creo que es zumo de fresa- dijo Isabelle-. En todo caso está riquísimo. ¿Jace?- Le ofreció la copa.
-Soy un hombre -le dijo él con sorna-, y los hombres no consumen bebidas de color rosa. Anda, mujer, y tráeme algo marrón. (Jace)

  • -Ya sabía yo que querrías algo más. (Jace)

  • -Es cierto -respondió- creé un puñado de guerreros repudiados, hice que atacaran el Instituto, mataran a Madelaine y casi acabaran con el resto de nosotros simplemente para poder mantener a Clary en casa.¡Y quién lo iba a decir, mi diabólico plan funcionó!(Jace)

  • -Ni siquiera yo puedo hacer frente a un centenar de repudiados.(Jace)
-Y sin embargo apuesto a que te duele admitirlo.(Simon)

  • "Alec rehúsa reconocer que tenemos una relación, así que yo rehusó reconocerle a él" (Magnus)

  • -No todo, Jace, gira en torno a ti –dijo Clary con furia.
-Posiblemente –dijo Jace–, pero tienes que admitir que la mayoría de las cosas sí. (Clary y Jace)

  • -Jamás me devolviste las llamadas. Te llamé muchísimas veces y tú nunca me devolviste las llamadas. (Alec)
-Tu ciudad está siendo atacada, las salvaguardas no funcionas y las calles están repletas de demonios. ¿Y tú quieres saber por qué no te he llamado? (Magnus)
-Sí, quiero saber por qué no me devolviste las llamadas. (Alec)

  • -Eres un idiota. (Magnus)
-¿Por eso no me has llamado? ¿Porque soy un idiota? (Alec)
-No. No te he llamado porque estoy cansado de que sólo me quieras ver cuando necesitas algo. Estoy cansado de verte enamorado de otra persona... de alguien, por cierto, que jamás te devolverá ese amor. No como yo te amo. (Magnus)
-¿Me amas? (Alec)
-Nefilim estúpido. (Magnus)

  • -De todas maneras, esto será bueno para mi carrera musical. A juzgar por esa Anne Rice y demás los vampiros se hacen grandes estrellas del rock. (Simon)

  • -Pareces feliz (Simon)
-¿Ésta es la parte en la que me dices que si le hago daño me matarás? (Jace)
-No, si le haces daño a Clary, ella es totalmente capaz de matarte por si sola. Posiblemente con una gran variedad de armas. (Simon)

  • -¡Has dicho que ibas a dar un paseo! ¿Qué clase de paseo necesita seis horas?
-¿Un paseo largo? (Alec y Jace)

  • -No recuerdo que la Clave te haya invitado a la Ciudad de Cristal, Magnus Bane.
-No lo ha hecho. Vuestras salvaguardas han caído.
-¿De veras? No me había dado cuenta.
-Pero eso es terrible… Alguien debería habértelo contado -echó un vistazo a Luke-. Dile que las salvaguardas han caído. (Malachi y Magnus)

  • -Tenías que hacerte amigo de un compañero de celda loco, ¿verdad? ¿No podías limitarte a contar las baldosas del techo o a domesticar un ratón, como hacen los prisioneros normales? (Jace)

  • -La gente no nace buena o mala. Quizá nace con tendencias hacia un lado u otro, pero es el modo en que vives tu vida lo que importa. Y la gente a la que conoces. (Simon)

  • -Te amo, y te amaré hasta que muera, y si hay una vida después de ésta, te amaré también entonces. (Jace)

  • -Saber es mejor que no saber. Siempre. (Clary)

  • -Tú con poderes para crear runas, y Jace, bueno… nadie podría ser tan irritante sin alguna clase de ayuda sobrenatural. (Simon)

  • -Podías haber tenido cualquier otra cosa en el mundo, y me has pedido a mí.
-Pero yo no quiero ninguna otra cosa en el mundo. (Jace y Clary)

  • -Pensaba que ser un buen guerrero significaba que no te importaba nada. Nada en absoluto, ni yo mismo especialmente. He corrido todos los riesgos que he podido. Me he arrojado en el camino de demonios. Creo que le provoqué un complejo a Alec sobre la clase de luchador que él era, simplemente porque él quería vivir. (Jace)

  • -Paciencia, pequeña saltamontes. Las cosas buenas les llegan a aquellos que saben esperar.
-Yo siempre había pensado que “las cosas buenas les llegan a aquellos que hacen la ola”. No es de extrañar que haya estado tan confundido toda mi vida. - "Confundido. Esa es una palabra agradable para denominarlo". (Maia, Simon y Jace)

  • -¿Sabes lo que me dio el día de mi noveno cumpleaños? Una lección. Me enseñó que hay un lugar en la espalda de un hombre donde, si hundes un cuchillo, puedes perforarle el corazón y seccionarle la espina dorsal, todo a la vez. (Sebastian)
(...) Alzó la mano, con la daga en ella, y le hundió la hoja en la espalda.
-Imagino que tuvimos el mismo regalo de cumpleaños ese año, ¿verdad, hermano mayor? (Jace)
  • -Lo siento, Max. Necesitamos la habitación. Conversación de mayores. (Jace)
-Pero Izzy y Alec ya me han echado de la sala de estar para poder tener conversación de mayores –se quejó Max–. ¿Dónde se supone que tengo que ir? -Jace se encogió de hombros. (Max) -¿A tu habitación? –movió su pulgar hacia la puerta–. Hora de hacer tu servicio por la patria, niñito. Largo. (Jace)

Ciudad de Los Ángeles Caídos[editar]

  • -¿me estás diciendo que hay un programa de televisión en el que sale un vampiro que enseña a contar a los niños?(Isabelle)
-Lo entenderías si lo vieras- murmuró Simon. Es sólo un conde. Y le gusta contar. La cosa es mas o menos así: «¿Qué le gusta al conde, niños? Una galleta de chocolate, dos galletas de chocolate, tres galletas de chocolate...» (Simon)
-No me parece muy realista que digamos.(Isabelle)
- Y qué preferirías, algo como «¿Qué ha comido hoy el conde, niños? Un pobre aldeano, dos pobres aldeanos, tres pobres aldeanos...» (Simon)
  • -Por el Ángel, no sabes nada de nada acerca de los de tu especie, ¿verdad? Ni siquiera sabes cómo se crea un vampiro.
-Me imagino que cuando una mamá vampiro y un papá vampiro se quieren... (Simon)

  • -Pienso-opinó Clary interrumpiéndolos y subiendo la voz-, que deberíais hacerle una prueba.
-¿Por qué?
-Porque está buenísimo. Y vuestra banda necesita un poco de sex appeal.
-Gracias-dijo Simon-. Muchas gracias en nombre de todos.
  • cuando termines tu entrenamiento, deberías ser capaz de patear y perforar paredes o poner fuera de combate a un alce con un solo golpe." (Jace)
"Yo nunca golpearia a un alce," dijo Clary. "Están en peligro de extincion."
  • -Hemos venido aquí para entrenar, y deberíamos hacerlo. Si pasamos abrazándonos todo el tiempo que deberíamos estar entrenando, acabarán por no permitirme que te entrene.(Jace)
-¿Y no se suponía, de todos modos, que iban a contratar a alguien para que se dedicase a tiempo completo a mi formación? (Clary)
-sí, y me preocupa que si adquieres la costumbre de besarte con tus instructores, acabes en amores con él. (Jace)
-No seas sexista. tal vez me encuentren una instructora. (Clary)
-En ese caso, tienes mi permiso para besarte con ella, siempre y cuando pueda mirar. (Jace)

  • -¿Qué crees que son?- preguntó Isabelle.
-Parecen malvados gnomos de la pradera.

  • -Me gustaría poder hablar como tú-dijo-. Todo lo que dices, las palabras que eliges...son perfectas. Siempre encuentras la cita adecuada, o la frase correcta para que yo pueda creer que me quieres. Si no puedo convencerte de que nunca te abandonaré...
-Repítelo, simplemente.
-Nunca te abandonaré -dijo Clary.

  • -Significa- dijo él- que el amor es la fuerza más poderosa del mundo. Que el amor puede conseguir cualquier cosa.

  • -"La sangre del Cielo os une. La sangre llama a la sangre, debajo de la piel. Pero la sangre y el amor no son lo mismo." (Reina Seelie)

  • -Y tú- le dijo a Jace-, me imagino que ya te veré por aquí. Eres el primer cazador de sombras que conozco.
-Pues es una pena- dijo Jace-, ya que todos los que conozcas a partir de ahora serán para ti una decepción terrible.
  • Kyle: bueno, ya sabes, mucha gente cree que los cazadores de sombras son un mito, como las momias o los genios- apuntó Kyle-. ¿Puedes conceder deseos?
Jace: eso depende, deseas un golpe en la cara?
  • -No pensaba siquiera que yo te gustase tanto -dijo Simon- ¿tiene todo esto algo que ver con eso que dicen de mantener a tus amigos cerca y a tus enemigos más cerca aún?
-Creí que se trataba de mantener a tus amigos cerca para tener a alguien que te acompañe en el coche cuando vayas a casa de tu enemigo a mearte en su buzón.

  • -Yo conocí al hombre que la fundó, allá por la decada del 1800. Scott Woolsey. Una antigua familia respetable de hombres lobo.-Magnus
-¿Dormiste con él, también?-Alec

  • -Creo que deberíamos ir a la Ciudad Silenciosa. -Clary
-¿Cuando?. -Jace
-Ahora, no quiero esperar. -Clary
-Si vamos a la ciudad Silenciosa, deberías vestirte. Quiero decir, aprecio la vista del sostén y bragas, pero no sé si los Hermanos Silenciosos lo harán. Sólo quedan unos pocos de ellos, y no quiero que mueran de exitación. -Jace

  • -Podrías darme el pasado -dijo él con tristeza-. Pero Alec es mi futuro.

  • -Tú siempre dándotelas de conocer gente famosa -dijo Jace-.<>, <> <>. Es como esa serie de televisión, pero con figura bíblicas.

  • -¿Y que hay de ti? ¿Algún plan? (Kyle)
Oh, ya sabes. Vagar por la tierra, causar muerte y destrucción a gente inocente. Quizás beber algo de sangre. Vivir para siempre pero nunca divertirme. Lo usual. -Estoy pasando el rato en este momento. (Simon)
  • -Yo creo que soy mejor que todos los demás. Una opinión que ha sido respaldada por amplias pruebas. (Jace)

Citas[editar]

«
No hay modo de fingir. Te amo, y te amaré hasta que muera, y si hay una vida después de esta, te amaré también entonces
»
Jace.
  • Dibujar algo es intentar capturarlo para siempre.
(Jocelyn)

  • -Amar es destruir, y ser amado es ser destruido.
(Jace)

  • -Si realmente amas algo, nunca intentes mantenerlo de esa manera para siempre.
Tienes que dejarlo ser libre para cambiar.
(Jocelyn)

  • -Normal no es todo lo que se dice que es.
(Luke)

  • Ave atque vale

  • Ignis aurum probat

  • Con las manos cogidas como niños de un cuento, se durmió junto a él en la oscuridad.

  • - Esta podria ser la última noche de nuestras vidas, la última todavía casi normal. La última en la que nos iremos a dormir y despertaremos como siempre hacemos. Y todo en lo que podía pensar era que quería pasarla contigo. (Jace)

  • -Eres mi hermana -dijo por fin. -Mi hermana, mi sangre, mi familia. Debería querer protegerte... - lanzó una carcajada muda. -Protegerte de la clase de chicos que quieren hacer contigo exactamente lo que yo quiero hacer. (Jace)

  • -Nunca fuiste mi padre en realidad y fuiste el único padre que tengo. (Jace)

  • -Te amo y fingir lo contrario no es mas que una perdida de tiempo. (Clary)

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