sábado, 21 de junio de 2014

OBJETOS ASTRONÓMICOS


OBJETOS SIMPLES : LOS EXOPLANETAS .-

Los extremófilos y el color rojo.

Al analizar la luz reflejada por la Tierra, los científicos han localizados señales en el espectro que delatan la presencia de vida. Un ejemplo de ello es la clorofila de las plantas que reflejan más luz en el infrarrojo que en el visible. Esta característica recibe el nombre de "borde rojo de la clorofila".



Ampliando esta idea se plantea buscar también las señales que delaten la presencia de extremófilos, capaces de tolerar ambientes totalmente inhóspitos para el ser humano. Por ejemplo, los extremófilos son capaces de soportar un calor abrasador y vivir a temperaturas bajo cero creando su propio anticongelante. También son capaces de mantenerse dentro de las rocas alimentándose del hierro y del azufre. Varias especies se han adaptado a un tipo particular de ambiente extremo, demostrando que este tipo de adaptación no es casual y que los extremófilos podrían vivir en otros planetas.

Río Tinto: Sus aguas rojas se caracterizan por su pH entre 1,7 y 2,5 (muy ácido), con alto contenido en metales pesados, hierro mayoritariamente, cobre, cadmio, manganeso, etc., pero con oxígeno, ya que los organismos que existen en el río son fotosintéticos en su mayoría. Sin embargo, desde antes de la aparición del hombre, en sus aguas viven microorganismos que se alimentan sólo de minerales y se adaptan a hábitats extremos; tales organismos son tanto procariotas como eucariotas, incluyéndose entre los segundos algunas especies de hongos y algas endémicas del río. Por ello, la NASA lo escogió como hábitat a estudiar por su posible similitud con el ambiente del planeta Marte. Un experimento con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y desarrollado en el río Tinto, ha confirmado la posibilidad de que determinados tipos de organismos puedan sobrevivir bajo las restrictivas condiciones del planeta Marte. Crédito: Leslie Mullen.


Muchas veces, la luz reflejada no delata la presencia de los extremófilos porque éstos están escondidos bajo la superficie. Sin embargo, el estudio de Hegde y Kaltenegger examina los extremófilos que podrían ser detectados junto a los ambientes que albergan a los organismos de subsuelo.

Estos extremófilos superficiales, incluidas las algas rojas, pueden vivir en ambientes tóxicos, como son las zonas de drenaje mineras, o los líquenes capaces de sobrevivir en los desiertos más calientes. También analizaron el color de las zonas donde las bacterias se combinan con los sedimentos en regiones como Yellowstone.

Los ambientes en los que viven los extremófilos tienen reflectividades diferentes en ciertas longitudes de onda. Por ejemplo, el agua refleja menos luz que la nieve. Los científicos han utilizado un "diagrama color-color" para ver qué ambientes de extremófilos pueden detectar remotamente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario