viernes, 7 de abril de 2017

Recipientes de alfarería y cerámica


Pithos, del griego πίθος (el plural es Pithoi πίθοι), es una vasija grande de forma ovoidal y panzuda que se utilizaba para conservar virtualmente cualquier cosa pero, sobre todo, cereales y aceite.1 Del tipo tinaja y fabricados con una decoración tosca o sin ella, podían ser de gran tamaño, incluso de una altura superior a la humana. Como recipiente tipo tuvieron su continuación en el dolium de la alfarería romana.
Pithos del yacimiento minoico de Cnosos.
Vasija tartésica. Carmona
Típica del periodo minoico, se hallaron en abundancia entre los restos del Palacio de Cnosos, pero también en el yacimiento submarino de Uluburun, por lo que se puede certificar su uso en el transporte de mercancías.
Pithoi también es el nombre dado a las vasijas cerámicas de gran tamaño utilizadas por los fenicios para el almacenaje y transporte de mercancías. Son de forma esférica u ovoide, con ancha boca, y pueden llevar de dos a cuatro asas, geminadas y de sección circular.
Su decoración es variada, e incluye desde bandas pintadas con engobe rojo, enmarcadas en líneas negras, a simples líneas horizontales en negro. Tanto el tipo de decoración como su forma se difundieron rápidamente entre los poblados indígenas mediterráneos.
Los pithoi fueron vasijas muy comunes en los poblados fenicios; también se utilizaron en las necrópolis para depositar los restos calcinados de los seres difuntos.
En la cultura ibérica de El Argar se utilizaron, durante su fase B (1500-1300 a. C.), en enterramientos.












Argive geometric Pithos Antikensammlung Kiel B 276.jpg
Cerreto sannita, pithos decorato a stampo, 610-550 ac. ca 01.JPG









Alabastrón (griego antiguo αλάβαστρον;1 plural: alabastra o alabastrones) es un recipiente de pequeño tamaño usado en la antigüedad para contener ungüentos o perfumes.

Características

La mayoría de los alabastrones tienen un cuerpo estrecho con extremo redondeado, un cuello estrecho y una amplia y abierta boca. A menudo carecen de asas, pero algunos tipos tienen unas protuberancias en forma de oreja en las que se practicaban unos agujeros. A través de estos se introducían cordeles para su transporte.
Su cuerpo es estrecho y alargado, similar a la forma del ánfora, y parecido a otros dos ungüentarios, el lecito y el aríbalo. Su cuello es alargado y estrecho para dejar escapar sólo una reducida cantidad de líquido, gota a gota. En la embocadura del alabastrón, el labio es ancho y plano para permitir la aplicación del aceite sobre la piel.
Su fabricación generalmente era en terracota (cerámica), aunque se han descubierto ejemplares de pasta de vidrio o de alabastro en las costas del Mar Mediterráneo. Como los vasos de esta época, las decoraciones eran muy ricas y finamente pintadas.

En Egipto

Su origen se remonta alrededor del siglo XI a. C., en el Antiguo Egipto, como recipientes de alabastro —de ahí el nombre— pero se difundió a través de la Antigua Grecia a otras partes del mundo clásico.
La mayoría de los tipos de alabastrones tuvieron un cuerpo estrecho con una base redondeada, un cuello estrecho y largo. Normalmente, no tenían asas, pero ciertos tipos estaban dotados con una oreja en forma de patas o de agujeros que permitía la introducción de un cordel para facilitar su manipulación.
El diseño del primer alabastrón egipcio se inspiró en las palmeras, con una forma en columnas. Más tarde se fabricó en vidrio decorado, con diversos motivos decorativos, tales como las vieiras, las guirnaldas, motivos abstractos o anillos en zigzag.

En Grecia

De origen corintio, el alabastrón se difundió en Grecia alrededor del siglo VII a. C., presentando tres tipos distintos: el original corintio de forma bulbosa, de 8 a 10 cm.; una versión más estilizada común en la cerámica de la Grecia oriental, Etruria, y la italo-corintia. Y el alabastrón ático, de unos 10 a 20 cm, con una base redondeada y asas en forma de orejas.
La decoración, finamente ejecutada, representaba a menudo escenas típicas de la época. Al cabo de unos cien años de su extensión por Grecia, los artesanos produjeron alabastrones de plata con decoración muy elaborada, largos y estrechos, de un tamaño de 12 a 16 cm. Generalmente, la decoración introducida dividía el cuerpo en cuatro zonas horizontales mediante franjas ornamentales.

En otros lugares

Los alabastrones se fabricaron en otros lugares del mundo antiguo, como en AsiriaSiria y Canaán, presumiblemente inspirados en los exportados de Grecia o de Egipto.


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