Fiale o fiala (griego antiguo φιάλη, phiálê, y luego el latín «phiala») es el nombre dado por la moderna terminología a un tipo de antigua cerámica griega o vaso metálico. Tenía forma de plato, cuenco o taza —redondo, ancho y poco profundo— sin asas ni pie, a diferencia del kílix. Principalmente se usaba para libaciones que consistían en derramar vino, leche o miel en honor de los dioses. También existen ejemplares en metales preciosos como la plata y el oro, como los referidos por Ramón Menéndez Pidal mencionados con el término 'fiala' en el romancero tradicional.
Jarra con bigotes o jarra del abuelo, se llama al recipiente de arcilla negra de la alfarería tradicional de Gundivós, parroquia del municipio de Sober, en la provincia de Lugo (España). Recibe tal nombre por los bordones decorativos que partiendo del pico caen en una onda a lo largo del talle semejando bigotes decimonónicos.1
Esta vasija tradicional, en forma de jarra, se destinaba para beber vino con comodidad gracias a su particular bico (un pico vertedor de tipo estrangulado).2 Dicho bico, a diferencia del de las jarras usadas para agua, se estrechaba en la base para que el vino saliera «de a pocos»; el vertido, como con los porrones debía hacerse despacio pues si se levantaba excesivamente la jarra caía el vino sobre el bebedor. Los curiosos relieves o cordones que salen del mencionado bico tenían la función de compactar la pieza, además de su simbolismo y valor decorativo. Algunas de estas jarras podían llevar una especie de medias bolas como si fueran ojos a los lados del bico, por encima de los bigotes.
Un jarro1 es una vasija con una sola asa que se usa para escanciar y beber líquidos.2Tradicionalmente de barro o loza, los jarros, como las jarras, pueden estar hechos de diferentes materiales (cerámica, vidrio, metal, plástico, etc) y con variados diseños. Estos objetos, habituales en el servicio de mesa, han evolucionado de lo útil a lo ornamental.
Etimología y uso lingüístico
Ante la flexibilidad de uso de los términos "jarro y jarra" para denominar similares recipientes, conviene quizá consultar y recoger las definiciones académicas al respecto:
- Jarro, masculino derivado de jarra, término procedente del árabe andalusí «ǧárra».3 Denomina vasijas de diferente fábrica (cerámica, vidrio, metal, plásticos) con una sola asa.nota 1 En otros diccionarios especializados en alfarería y términos cerámicos se anota que es un recipiente de menos de 30 cm de altura "por lo general con pico vertedor y una sola asa destacada y en eje con dicho pico"; cuando la altura es menor de 10 cm, es imprescindible el pico de vertido para asegurar su funcionamiento correcto.2
- Jarra,4 se llama a la vasija de cuello y boca anchos y una o más asas destacadas, con o sin pico vertedor y una altura inferior a 35 cm. La relación entre altura y diámetro puede ser de 1/1 a 2/1.5 Es palabra procedente del árabe andalusí «ǧárra», y este a su vez del árabe clásico «ǧarrah».
Elemento diferenciador
Aceptado el uso indistinto de ambos términos, masculino y femenino, en el lenguaje popular coloquial e incluso literario, no hay consenso ni normativa entre artesanos, lingüistas y fabricantes. A título orientativo podría hablarse de que el elemento diferenciador es el número de asas; una única asa para los "jarros", y una, dos o más asas para las "jarras".6 Sin embargo, existen numerosos ejemplos que invalidan esta norma distintiva; y en lo referente al número de asas, puede citarse el "jarro flailero" (o "jarra frailera", de frailes, monacal o de convento) pintado por Zurbarán en San Hugo en el refectorio de los Cartujos (ca. 1635), del Museo de Bellas Artes de Sevilla. También podrán encontrarse numerosos ejemplos de jarros sin asas (o al menos así denominados).
Tipología
Partiendo de los modelos de los arcaicos jarros de barro, se pueden diferenciar algunos tipos esenciales:
- Jarro de vino, de boca y ancho variado, con pico vertedor y asa grande en el lado opuesto. Su uso habitual en tabernas, casas de comida y establecimientos similares, se ha perdido en la práctica.
- Jarro aguador, de tamaño pequeño o mediano, se utilizaba para sacar el agua de las tinajas. Desapareció con la instalación del agua corriente.
- Jarro frailero, con muy diferentes modelos y muy difundido por toda la geografía monacal española. Ha quedado en algunos lugares como objeto turístico.
- Jarro picher ("pichel" o "pichela"), tradicional en Navarra, La Rioja y Aragón. Uso muy restringido desde finales del siglo XX.
- Jarro-cantarilla, jarros utilizados en gran parte de Francia, Italia, Países Bajos y de uso típificado a ambos lados de los Pirineos Orientales. Por la forma, algunos especialistas lo incluyen en la familia morfológica que componen el «doll» gerundés documentado ya en el siglo XV, la pedarra vasca documentada en el XVI, el botijo vizcaíno de Larrauri,nota 2 y el orjol occitano.
Jarros de museo
De entre la hipotética vitrina de jarros famosos de la Antigüedad podrían citarse algunos ejemplos, como el jarro de Valdegamas (datado hacia el siglo VI a. C.) o el ejemplar diseñado en el siglo XVI por Benvenuto Cellini (que lo dibujó y cinceló), en el que se representa el combate entre Centauros y Lápitas. Se ha supuesto que quizá fueran estos vasos arqueológicos el precedente de los "jarros de premio" —que luego darían origen a las copas en las competiciones— y que suelen tener un plato complementario en cuyo fondo hay un disco de ligero realce.
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