Monasterios de Barcelona
convento del Carmen, actualmente desaparecido, se situaba en el nº 40 de la calle del Carmen, en el barrio del El Raval de Barcelona. Fue fundado en el siglo XIII como sede de los carmelitas. Dentro de los acontecimientos históricos, cabe destacar que en 1323 se alojó allí el rey Jaime II de Aragón y que en 1838 los edificios pasaron a manos del Barcelona, el cual los utilizó para instalar provisionalmente la universidad hasta que se trasladó a unanueva localización en 1872. Finalmente se derribó en 1874 y el solar se reurbanizó.
convento de San Francisco de Barcelona fue el principal convento franciscano de la ciudad de Barcelona(España). Fue demolido en 1837.
Historia y descripción
El convento de San Francisco de Barcelona, o convento de Framenors, fue el principal establecimiento religioso de la orden de los franciscanos en Barcelona. Ocupaba parte de la fachada marítima de la ciudad de Barcelona, desde La Rambla, donde hoy se alza el edificio del Gobierno Militar, hasta el lugar donde actualmente se encuentra la Plaza del Duque de Medinaceli, y los edificios adyacentes. La iglesia del Convento y los dos claustros que poseía eran uno de los mejores ejemplos del gótico temprano en Cataluña. El convento fue desamortizado en 1835 y poco después, en 1837, fue demolido completamente. El terreno en el que se hallaba fue urbanizado.
La tradición explica que el propio San Francisco de Asís vino a Barcelona en 1211, para recorrer el Camino de Santiago como peregrino, y se hospedó en un hospital de peregrinos, muy frecuentes en la época, cerca de la Calle del Dormitorio de San Francisco, llamado así desde entonces. Años después, el hospital de peregrinos fue cedido a los frailes franciscanos durante el reinado de Jaime I el Conquistador, y la orden franciscana estableció así su residencia en la ciudad condal. Entre 1236 y 1240 se construyó la primitiva iglesia del edificio, pero la iglesia definitiva fue comenzada en 1247 y fue terminada cincuenta años después, en 1297, habiendo sido consagrada previamente, en 1276. El claustro del Convento fue comenzado a construir en 1275, pero su construcción se prolongó hasta mediados del siglo XIV. El claustro mayor estaba decorado con una serie de veinte lienzos de gran tamaño en los que se narraba la vida de San Francisco de Asís, una de las mejores obras de Antonio Viladomat. Los cuadros fueron retirados del Convento de San Francisco por la Real Academia de Bellas Artes de San Jorge y hoy en día, los lienzos se exponen en el Museo Nacional de Arte de Cataluña.
Sepulturas reales
La iglesia del convento de San Francisco fue elegida como lugar de sepultura por numerosos miembros de la familia real aragonesa, así como numerosos miembros de la nobleza, sobre todo barcelonesa. En San Francisco de Barcelona fueron sepultados el rey Alfonso III el Liberal y su madre la reina Constanza de Sicilia, esposa de Pedro III el Grande, ambos sepultados con el hábito franciscano.
Asimismo recibieron sepultura entre estos muros la reina Sibila de Fortiá, cuarta esposa de Pedro IV de Aragón, la reinaMaría de Chipre, esposa de Jaime II de Aragón, y la reina Leonor de Aragón, reina de Chipre por su matrimonio con Pedro I de Chipre, nieta de Jaime II de Aragón. También recibieron sepultura en este Convento los infantes Jaime I de Urgel y Fadrique, hijos de Alfonso IV de Aragón.
Los restos de todos los personajes reales nombrados anteriormente, al ser exclaustrados los frailes franciscanos y violadas muchas de las sepulturas, fueron trasladados, introducidos en sacos, a la Catedral de Barcelona, donde en 1852 fueron colocados todos en dos urnas de mármol, sufragadas por la reina Isabel II de España, que fueron colocadas en la Capilla de los Mártires del claustro de la Seo barcelonesa, donde permanecieron hasta el 13 de octubre de 1998, día en el que se trasladaron los restos al interior de la Catedral, donde pueden hoy admirarse en el muro del Altar Mayor, en el lado del Evangelio, en unas urnas esculpidas por el artista catalán Frederic Marès.
Otras sepulturas reales
Otros miembros de la familia real aragonesa fueron sepultados en el Convento de San Francisco, pero sus restos no figuran como trasladados a la Catedral de Barcelona. Dichos miembros de la familia real son Timbor de Prades, hija del conde Juan de Prades y bisnieta de Jaime II de Aragón, Sancha Jiménez de Cabrera, hija de la anterior y tataranieta de Jaime II de Aragón, Cecilia de Urgel, hija del conde Pedro II de Urgel y bisnieta de Alfonso IV el Benigno, y también el infante Pedro, hijo de Pedro IV el Ceremonioso y de Sibila de Fortiá, muerto en la infancia, aunque en ciertas fuentes está registrado que el pequeño infante Pedro fue primeramente sepultado en el Convento de San Francisco de Barcelona, y posteriormente, en 1369, fue trasladado junto a su abuelo Alfonso IV el Benigno al Convento de San Francisco de Lérida. Actualmente, los restos de Alfonso IV el Benigno se encuentran sepultados, al parecer, en la Catedral Vieja de Lérida.
El infante Jaime de Aragón, hijo primogénito de Jaime II y heredero de la corona, fue sepultado según las fuentes documentales más antiguas en la catedral de Tarragona, pero en ciertas crónicas posteriores se manifiesta que sus restos fueron trasladados a este Convento de San Francisco de Barcelona. Esta teoría sólo tiene como fundamento el que en la Catedral de Tarragona, a pesar de estar documentado que allí recibió sepultura el polémico infante, jamás ha habido evidencia arqueológica de ello. En cualquier caso, tanto si el cadáver del infante Jaime fue trasladado aquí, como si aún se conserva en la Catedral de Barcelona, los restos mortales de este infante no figuran entre los trasladados a la Seo barcelonesa.
Exclaustrados los frailes franciscanos en 1835, durante la desamortización de Mendizábal, el conjunto conventual de San Francisco, junto con la iglesia del Convento, fueron demolidos en 1837, sin que se haya conservado prácticamente nada del edificio, excepto la estatua yacente atribuida al sepulcro de María de Chipre. Al ser demolido el convento, en el solar que ocupaba se alzaron bloques de viviendas y se abrió la actual plaza del Duque de Medinaceli.
Convento de Sant Agustí Vell fue construido a partir de 1349 y finalizado en torno a 1506, estaba situado en el barrio de la Ribera de Barcelona. Su ubicación era en la zona donde trabajaban los menestrales dedicados al tratamiento de las pieles, sazonadores ycurtidores, una actividad que requiere de un alto consumo de agua, razón por la que se ubicaba alrededor del la Acequia Condal que pasaba por la calle de la Acequia y por el actual emplazamiento del mercado del Borne.
La iglesia fue destruida en 1716 y la orden de los agustinos se trasladó a la Iglesia de San Agustín inaugurada en 1750. Para conocer la morfología de la desaparecida iglesia puede compararse con la iglesia de San Juan Bautista de Valls, ya que en 1569 se decidió tomar la iglesia de San Agustín como referente. Así pues, la iglesia debía medir poco más de 58 metros de largo por casi 15 metros de ancho, además de las capillas laterales, y la altura estaría cercana a los 25 metros.1
En el contexto de crisis social y económica que caracterizó el final de la Baja Edad Media, la sensación de provisionalidad vital de la sociedad llevaba a un profundo sentimiento religioso y a la necesidad de desarrollar estructuras solidarias donde encontrar seguridad física, profesional y, finalmente, espiritual. En este contexto, con una crisis demográfica consecuencia de las guerras y de la peste que asolaron Cataluña, el individualismo no tenía razón de ser y los gremios y cofradías aportaban un grado de seguridad en un entorno cambiante y se convirtieron en organizaciones potentes que conformaban un poder político en cohesionar un grupo de la sociedad en plena evolución. Tener capilla propia dentro de una iglesia y su decoración con un retablo, eran la máxima representación material de sus valores.2
El gremio de Curtidores tenía una hermandad o cofradía fundada a principios del siglo XV. Sus ordenanzas fueron aprobadas por el reyMartín el Humano, a Segorbe, el 18 de octubre de 1401, a instancia de los prohombres de los curtidores y fueron confirmadas en Barcelona, el 23 de junio de 1405. Según éstas, los curtidores veneraban como patrón a San Agustín y tuvieron su propia capilla en el convento desde 1401.
convento de Santa Catalina se encontraba en el barrio de la Ribera, en el distrito de Ciutat Vella de Barcelona. Fundado en 1243, pertenecía a la orden de los dominicos. Afectado por la desamortización de 1836, fue derribado al año siguiente y sustituido por un mercado que recibió el mismo nombre. También ha dado nombre al actual barrio de San Pedro, Santa Catalina y la Ribera.
Historia y descripción
El convento fue una iniciativa del obispo de Barcelona, Berenguer de Palou, quien en 1219 donó unos terrenos para su construcción, efectuada entre 1230 y 1278. Junto con el convento de San Francisco (1247-1297) fueron las primeras iglesias en la ciudad plenamente góticas. Las iglesias de órdenes mendicantes estaban caracterizadas por la planta de una nave con cabecera poligonal flanqueada por capillas laterales entrecontrafuertes, e influyeron notablemente en la arquitectura religiosa del gótico catalán.1 La iglesia de Santa Catalina fue fundada en 1243, y tenía nave única de siete tramos con capillas laterales y cabecera heptagonal.2
En el siglo XVI se efectuaron numerosas obras y ampliaciones, en un estilo todavía gótico: en 1529 se añadió la capilla de la Natividad; en 1534 la capilla de la cofradía de sombrereros; en 1545 el coro alto y un sagrario; en 1567 la capilla del Rosario; y en 1602 la capilla de San Raimundo de Peñafort, obra de Pere Blai, esta última en un clasicismo plenamente renacentista.3
El convento se vio afectado por la desamortización de 1836, siendo derribado al año siguiente.4 En su lugar se construyó el Mercado de Santa Catalina, obra de Josep Mas i Vila y Josep Buxareu (1844-1848).5 El mercado fue reformado entre 1997 y 2004 por Enric Miralles y Benedetta Tagliabue; en el transcurso de las obras aparecieron diversos restos arqueológicos del convento.
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