domingo, 14 de mayo de 2017

Antiguos imperios de Europa

imperio almohade :

Abu El Ola (en árabeأبو العلا المأمون إدريس بن المنصور; Abū Al-`lā Al-Mā'mūn Idrīs ibn Al-Manṣūr; fallecido el 16 o 17 de octubre de 1232) fue un gobernador de Al-Ándalus que en 1227 se hizo soberano independiente, sublevándose contra su hermano Abu Muhammad al-Adil, emir de los almohades, en cuyo nombre gobernaba. Tomó el nombre de Al-Mamún y pasó a África con un poderoso ejército declarando la guerra a Yahia, quien había asesinado a Al-Adel para posesionarse de la soberanía marroquí. Venció a Yahia y tomó Marruecos, pero al descuidar el gobierno de Al-Ándalus, se declaro ésta independiente de los Almohades en 1230, quedándole tan solo los Estados africanos.











Abu Yahya Muhammad ibn Ali ibn Abi Imran at-Tinmalali (árabeابو يحي محمد بن عليAbū Yaḥyà Muḥammad ibn ʿAlī ibn Abī ʿImrān at-Tinmalālī) (el toponímico Tinmalalí revela que venía de Tinmel, la capital almohade en Marruecos entre 1121 y 11471 ), oltramente conocido también por el nombre de Muhammad ibn Ali ibn Musa o Abu Yahya ibn al-Hakam ar-Rashid, y llamado en las fuentes cristianas como Abu Iehie o Aboheihe, fue el último valí musulmán de Mallorca.

Biografía

Fue en 1208 el último de los distintos valís gobernadores almohades de Mallorca que eran designados desde Marrakech, y quien creó allá un principado semindependiente, con sólo una sumisión formal al emir almohade.2 3 4 Fue residente en el Palacio de la Almudaina. Gobernó la isla y todo el archipiélago de las Islas Baleares en nombre del Imperio almohade hasta que Jaime I de Aragón se la arrebató en 1229, siendo derrotado el 31 de diciembre de 1229. Murió en febrero de 1230.

Descendencia

Su hijo, Infante de Mallorca, muchacho de unos trece años al tiempo de su captura por Jaime I en 1229, fue bautizado en la Seo de Zaragoza en 1234, con dieciocho años, con el nombre de este rey y su padrino de bautismo, "Don Jayme hijo del Rey Moro de Mallorca" [en realidad, Walí almohade], según Juan de Mariana, "Historia General de España", p. 251, que sigue a Jerónimo Zurita, "Anales de Aragón",5 6 y llegó a ser el I barón de Gotor y I barón de Illueca en la tierra de Aragón, en 1250 o 1251, con el nombre de Jaime de Gotor, casado con Elvira Roldán o Elvira de Alagón y Luna, hija de Martín Roldán y de su mujer María López de Luna, así como el progenitor de la familia de este apellido de Gotor.






Abu-Abd-Al·lah Muhàmmad ibn Sad ibn Muhàmmad ibn Àhmad ibn Mardanix al-Judhamí o at-Tujibí (en árabeأبو عبد الله محمد بن سعد بن محمد بن أحمد بن مردنيش الجذامي o التجيبيAbū ʿAbd Allāh Muḥammad ibn Saʿd ibn Muḥammad ibn Aḥmad ibn Mardanīx al-Juḏāmī o at-Tujībī), conocido como Muhàmmad ibn Mardanix o Ibn Mardanis, o Rey Lobo por los cristianos (Peñíscola1124 o 11251 2 - Murcia, marzo de 1172).
Líder y militar andalusí que tras el final del dominio almorávide se proclamó emir independiente de MursiyyaBalansiyya y al-Mariyya, convirtiéndose en dominador efectivo de toda Xarq al-Ándalus entre los años 1147 y 1172. Figura capital de los Segundos reinos de taifas, se opuso a la conquista almohade, los cuales no consiguieron conquistar por completo sus dominios hasta su muerte.

Orígenes y ascenso al poder en Xarq al-Ándalus

Descendiente de una familia de aristócratas muladíes de origen mozárabe, su apellido podría derivar del apellido castellano "Martínez".3Pasó a la historia como uno de los hombres más polémicos de su tiempo.
Su padre, Sad ibn Mardanix, fue gobernador de Fraga con los almorávides y luchó contra Alfonso I de Aragón en 1134. Uno de sus tíos, Abd Allah ibn Muhammad, fue lugarteniente de Abd Al·làh ibn Iyad, militar que a las órdenes de Zafadola tomó el control de Murcia y Valencia en la revuelta contra los almorávides de 1144 que supuso la desintegración de su imperio en la península. Al morir Ibn Muhammad en la Batalla de al-Ludjdj en 1146, su sobrino, Ibn Mardanis, ocupó su lugar como lugarteniente.
Tras la muerte de Ibn Iyad luchando contra los Banu Yumayl en agosto de 1147, (y la previa de Zafadola en al-Ludjdj) Muhammad ibn Mardāniš se hizo con el poder en Murcia y Valencia. Sin embargo, en un primer momento Abd Allah al-Thaghri le va a disputar el control de Murcia, imponiéndose momentáneamente por lo que Mardanis se retiró a Valencia, cuya población le proclamó emir.
Emparentó por matrimonio con Ibrahim ibn Hamushk de Jaén que le cedió el distrito de la sierra de Segura.
Ibn Mardanix recuperó el control de todo Xarq al-Ándalus y lo mantendrá gracias a tropas mercenarias que contrataba en Barcelona, Castilla y Aragón; firmando tratados con la República de Pisa y la República de Génova. De hecho, la tradición dice que administró Almería en nombre de Alfonso VII de Castilla y León después de 1147, tras la toma momentánea de la ciudad por los cristianos.
En aquel momento dejó el gobierno de Valencia a su hermano, Yusuf ibn Mardanix, y estableció su capital en Murcia.

Mardanis contra los almohades

Con el apoyo de su suegro Ibrahim ibn Hamushk de Jaén, Mardanis extendió sus dominios a JaénBaeza y Guadix, conquistó Écija y Carmona (1159), amenazó Córdoba y puso cerco a Sevilla, causando estragos al nuevo imperio africano que quería unificar la península desde el oeste: el imperio almohade.
También llegó a conquistar Granada, aunque por poco tiempo (de enero a julio de 1162).
Ibn Mardanix y su suegro continuaron hostigando la región de Córdoba teniendo como base Andújar.

Alianzas con los cristianos

Mardanis (llamado Rey Lobo por los cristianos) no dudó en contratar el servicio de mercenarios de este credo y a pagar tributos (parias) a Ramón Berenguer IV y a su hijo Alfonso II de Aragón para poder expandir sus dominios en Al-Ándalus a costa de los almohades y contar con periodos de paz en el flanco norte de sus reinos.
A pesar de ello, centrado en sus campañas en el sur, no va a poder impedir en un primer momento que durante su reinado, Ramon Berenguer IV tomara Tortosa (1148), Lérida (1149) y Fraga (1149).4
Más adelante entre 1165 y 1168, en pago a la ayuda militar proporcionada contra los almohades, Ibn Mardāniš cedió el antiguo territorio de los Banū Razín (Albarracín) al Señor de Estella, Pedro Ruiz de Azagra. Este territorio se convertirá en el Señorío de Albarracín, pasando a ser un territorio soberano enclavado entre el Reino de Aragón y el Reino de Castilla en manos de un vasallo del Reino de Navarra.

Política económica

Detalle del mihrab del oratorio del Alcázar Nasir de Murcia mandado edificar por Ibn Mardanis. Siglo XII.
Durante el emirato del Rey Lobo, la ciudad de Murcia lograría un esplendor inmenso,5 tanto que su moneda se convirtió en referente en Europa. La prosperidad de la ciudad se basó en la agricultura, potenciando el aprovechamiento del curso del río Segura a través de la compleja red hidrológica (acequias, azudes, norias, acueductos) que ya funcionaba desde hacía siglos en la zona.
La artesanía también consiguió un gran desarrollo y prestigio, tanto que la cerámica murciana comenzó a exportarse a las repúblicas italianas. A lo que habría que añadir las numerosas construcciones palaciales o militares que se levantaron como símbolo de su poder estatal, como el palacio del Castillejo de Monteagudo así como el palacio de Al Dar al Sugra (sobre el que se levantó a partir de 1228 el Alcázar Seguir).6 También son de la época de Mardanis los restos del oratorio y panteón real del Alcázar Nasir de la ciudad.
Para defender su capital de los ataques almohades, mandó perfeccionar y ampliar la muralla que acabó defendiendo la ciudad durante toda la Edad Media y parte de la Moderna.7

Decadencia de su reino: conquista almohade

A consecuencia de intentar tomar Córdoba, en 1165 se pone en marcha en Sevilla, con dirección a Murcia, un formidable ejército almohade venido de allende el Estrecho y reforzado en la Península.
Unos días después, el Rey Lobo y su ejército sufren una aplastante derrota en el lugar donde el valle del Guadalentín se une a la vega murciana. Las inexpugnables murallas de la ciudad de Murcia protegieron al emir, a los restos de su ejército y a la población civil, pero la rica huerta y las suntuosas mansiones de recreo de los nobles murcianos quedaron a merced de los invasores, que destruyeron y saquearon cuanto quisieron. La residencia mardanisi de Monteagudo fue asolada. Este constituyó el primer serio revés de Ibn Mardanis durante su reinado.
En junio de 1169, su suegro y aliado Ibn Hamushk adoptó las doctrinas almohades por lo que va a comenzar a colaborar con ellos en la conquista de la zona levantina o Xarq al-Ándalus, traicionando a su yerno. Esto motivó nuevas campañas de los murcianos y sus aliados para anexionarse los territorios de aquél, que tenían especial importancia económica y estratégica, pero los gobernadores de Almería, Abd Allah ibn Sad, y Alcira, Ahmad ibn Muhammad ibn Djafar ibn Sufyan, también se someterían poco después a los almohades (1170).
El ejército almohade habría de volver en septiembre de 1171. Tampoco esta vez el asedio de la capital daría resultado, pero buena parte de las demás poblaciones, una a una, fueron pasándose al bando almohade, manifestando que adoptaban su doctrina y expulsando a militares y civiles cristianos. Finalmente, cuando prácticamente ya no le quedaban aliados y con la ciudad de Murcia duramente sitiada, muere el Rey Lobo en marzo de 1172. Su hijo Hilal (por consejo paterno) se apresuró a declararse vasallo de los almohades y partidarios de su credo, manteniéndose como gobernador de la ciudad.






Abu Abd Allah Muhammad Ibn Tumart (c. 1080-1128) (en árabe أبو عبدالله محمد أبو عبدالله محمد ابن تومرت), fue el líder religioso de la tribu bereber masmudí de los Harga y el fundador del movimiento religioso de los almohades, que dominaría la región de al-Ándalus en la península ibérica.

Orígenes

Poblado bereber en el Atlas.
Ibn Tumart era miembro de la tribu bereber masmudí de los Harga y nació en el último tercio del siglo xi, probablemente entre el 1078 y el 1082, en la aldea de Igliz, en el valle del Sus, junto a la Cordillera del Atlas.1 2 Hijo del jefe del poblado, pasó sus primeros años estudiando el Corán hasta que, bien aconsejado por su padre o deseoso de completar sus conocimientos religiosos, abandonó la montaña.1 Pasó algún tiempo en Marrakech y en el 1006-1007 cruzó a al-Ándalus, por entonces también territorio almorávide; hacia el 1110, partió hacia Oriente.1 2 Allí estudió a al-Ghazali,2 entonces en boga, y del resto de doctrinas y teorías filosóficas del momento.1 De vuelta en Occidente, continuó estudiando con varios maestros en distintas ciudades.1 Dedicó un año a estudiar los escritos de teólogos como Ibn Hazm (994-1064) en Córdoba. Gracias a estos estudios, desarrolló una teoría religiosa crítica con el formalismo malikí que defendían los almorávides.1
Después hizo la peregrinación a La Meca, de donde fue expulsado por sus críticas feroces a la relajación de otros y fue para Bagdad, donde se adhirió a una escuela ortodoxa.
Pero construyó él aún un sistema propio, combinando las enseñanzas de su maestro con el misticismo y partes de las doctrinas de otros, centrado en el unitarismo y que representaba una revuelta contra lo que en su opinión sería el antropomorfismo de Dios en la ortodoxia musulmana.
Hacia el 1117, abandonó Oriente y regresó al Magreb.2 Residió algún tiempo en Mahdia y pasó luego, acompañado de dos discípulos, por Constantina y Bugía.3 En ella se encontraba en enero del 1119.2 Expulsado de esta última, marchó a Mallala donde, mejor acogido, se dedico a predicar, meditar y rezar y se decidió a emprender la reforma religiosa, convencido de en la región se había extendido la impiedad y la indiferencia hacia lo que consideraba correcta interpretación del islam.4 Partió entonces a ejercer de azote religioso, censor de costumbres y reformador, acompañado de su fiel discípulo Abd al-Mumin, por diversas ciudades del Magreb occidental: TremecénAgadirTazaMequínez y Salé, entre otras.4 En todas ellas atizó el descontento y animó al examen crítico de la situación, socavando de paso la tranquilidad anterior del dominio almorávide.4 Su prédica en favor del puritanismo, contra el vestir ostentoso, la mezcla de hombres y mujeres en las celebraciones, la venta de vino y los instrumentos musicales, que animaba a destruir, le atrajeron algunos partidarios, y muchos adversarios.5 Su honda formación teológica le facilitaba la tarea de castigador de la relajación de costumbres, influencia del territorio andalusí en el Magreb.6

Creación del movimiento almohade

Después de su regreso a Marruecos, con la edad de 28 años, comenzó a predicar contra los principios religiosos de la interpretación personal, aceptando sólo la tradición (sunní) y el consenso (ijma). Encabezó ataques a los comerciantes de bebidas alcohólicas y a otras manifestaciones de heterodoxia.
Folio de un Corán de Al-Ándalus.
Llegó a Marrakech, capital del Estado almorávide, en el 1120, y comenzó a predicar en una mezquita de la ciudad, al tiempo que fustigaba lo que consideraba vicios sociales; su actividad generó gran tensión entre partidarios y detractores.6 Acabó por provocar a las autoridades cuando criticó con dureza a la hermana del soberano almorávide por ir por la calle sin velarse la cara —algo habitual en aquel momento— y por el revuelo que armó más tarde en la mezquita mayor, en presencia del mismísimo Ali.6 Ali convocó entonces a los alfaquíes de la ciudad a un debate teológico, en el que deseaba que examinasen la doctrina de Ibn Tumart.7 Incapaces los alfaquíes de rebatir a este, mejor preparado y más elocuente, lo presentaron como un peligroso agitador.7 En vez de desbaratar sus argumentos teológicos, decidieron atacarlo por su actividad, que tacharon de subversiva.7 Unos y otros coincidían en realidad en la defensa del puritanismo religioso.8 Las principales diferencias con los almorávides y sus seguidores fueron su insistencia en la ausencia de características antropomórficas de Dios y pronto su proclamación como mahdi y descendiente de Mahoma.8 A pesar de la insistencia de algunos alfaquíes, que deseaban que se lo condenase a muerte o se lo aprisionase, finalmente se optó por deportarlo.9 10 En enero del 1121, abandonó Marrakech, acompañado de algunos seguidores.11
Pasó por Agmat, de donde también fue expulsado y recorrió los territorios occidentales del Atlas, donde logró adeptos entre los masmudíes.12 Con sus seguidores, se dirigió hacia la región del Sus, creando en su camino perturbación con sus recriminaciones a lo que veía como prácticas alejadas del Corán y de la Sunna.4 Se unió a su causa el jefe de la tribu Hintata, la más importante de la zona, Abu Hafs Umar ibn Yahya, a partir de entonces uno de los más importantes miembros del movimiento almohade y antepasado de la dinastía hafsí que gobernó Ifriqiya hasta el 1574.10
Se instaló en una cueva, continuó predicando contra los almorávides y se hizo famoso en parte por los supuestos milagros que realizaba.10Durante los tres años siguientes, se dedicó a predicar su doctrina, el tawhid, en las montañas y a consolidar los territorios que se eran afectos, para enfrentarse más tarde a los almorávides.12 En diciembre del 1121, sus seguidores lo aceptaron como mahdi o [Imán (religión)|imán]].13 14 La mayoría de las tribus de la región, la suya natal, se unieron a su causa.14 Fundó el movimiento de los almohades, se autoproclamó mahdi (el guiado, profeta redentor del islam) y exhortó a todos los musulmanes, especialmente a los de la Península Ibérica, a retornar a los orígenes de su fe, el Corán. Poco a poco, fue formando un bloque masmudí para oponerse a los cenhegíes, unido en torno a su ideario religioso, social y político.15 Durante los primeros años, el movimiento tuvo que resistir una serie de campañas emprendidas por los almorávides, que fracasaron en el escabroso terreno de la montaña.15 13 Entre el 1122 y el 1124, escapó a un intento de asesinato almorávide, motivado por la inquietud que causaba la extensión de su movimiento entre las tribus de las montañas.16
En el 1124, se instaló en la población de Tinmel, invitado por sus habitantes, también bereberes masmudíes.17 Al imperio bereber de origen sahárico creado por los almorávides cenhegíes, se oponía un creciente Estado también bereber, pero de origen montañés y masmudí.18Como habían hecho los propios almorávides al comienzo de su expansión, los rebeldes almohades clamaban por la reforma de las costumbres, la realización de la guerra santa y la purificación de las costumbres.19 Realizó varias purgas en las zonas que fue controlando, expulsando o pasando por las armas a aquellos tenidos por desafectos a su movimiento.13
Entre el 1125 y el 1129, se sucedieron los choques, fundamentalmente escaramuzas, entre las fuerzas almorávides, que cercaron las montañas rebeldes con nuevas fortalezas,13 y las del movimiento de Ibn Tumart, que no dejaron de extenderse por las montañas, aunque aún no se enfrentaron al enemigo en el llano.20 Antes de hacerlo, el mahdi ordenó una purga del movimiento, para eliminar a aquellos considerados traidores y sospechosos de tibieza para con él.21
La aceptación de sus ideas fue ayudada por el descontento generado por el fracaso de los almorávides en parar la Reconquista en la Península Ibérica.
El mahdi era considerado impecable e infalible, ejerciendo una autoridad que nadie contestaba. Las tribus obedecían una jerarquía, siendo los primeros de esta orden los Hargha, de Ibn Tumart. La propia sociedad era jerarquizada y la práctica de los ritos religiosos era obligatoria.
A pesar de morir tres años después, en agosto o septiembre del 1130, tras una grave derrota frente a sus enemigos, el movimiento de Ibn Tumart continuó.22 13 Liderados por Abd al-Mumin, que por dos años mantuvo su muerte en secreto, vendrían a vencer en la lucha por el poder en el norte de África y en la península ibérica musulmana, tras quince años de contienda con los almorávides.

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