lunes, 15 de mayo de 2017

Estados desaparecidos de Europa

en el siglo XIX

COMUNA DE PARÍS

La Comuna de Paris, es el nombre dado a la primera experiencia historica de gobierno proletario (de la clase obrera francesa), ocurrido entre el marzo y mayo del año 1871, en Francia. El movimiento que llevo a la formacion de la Comuna de Paris, conto ademas, con la participacion de muchos otros estratos sociales y segmentos politico-sociales, como la pequeña burguesia francesa, miembros de la Guardia Nacional y partidarios del regimen republicano, proclamada en setiembre del año 1870.

Origen de la Comuna de Paris

La formacion de la Comuna de Paris se origino durante el desarrollo de la Guerra Franco-Prusiana (guerra del II Imperio Frances contra el Reino de Prusia). Durante la Guerra franco-prusiana, ocurrida entre los años 1870 y 1871, se enfrentaron las fuerzas francesas de Napoleon III contra los soldados prusianos del canciller prusiano Otto Von Bismarck.

La Comuna de Paris, estuvo influenciado por las ideas socialistas, el gobierno del proletariado se instituyo el 1871 y tomo una serie de medidas para formar un poder democratico popular. Entre esas medidas se destacan : La abolicion del trabajo nocturno, reduccion de la jornada de trabajo, la concesion de pensiones a las viudas y huerfanos de la Guardia Nacional, la separacion entre la Iglesia y el Estado, entre otras medidas. Habia una expectativa de que el movimiento en Paris (Comuna de Paris) pudiese reunirse con las comunas formadas en Marsella y Lyon, mas la derrota ayudo a aislar más la experiencia de Gobierno proletario en París.

Fin del II Imperio Frances
La caida del Segundo Imperio Frances de Napoleon III dio lugar a la formacion de un gobierno provisional de defensa nacional llamado la "Comuna de Paris". Luego de la firma del Tratado de Frankfurt las tropas francesas serian liberadas y junto a las tropas prusianas reprimirian sangrientamente este gobierno comunista del proletariado. Al terminar la represion en Paris, y tras la caida de Napoleon III, se formaria la Tercera Republica Francesa que se extenderia hasta la Segunda Guerra Mundial.

La victoria prusiana en la Batalla de Sedan impuso una serie de obligaciones a los franceses en el Tratado de Frankfurt. En enero del año 1871, se negocio el armisticio que suspendio las operaciones militares; y en el mes siguiente, la Asamblea Nacional, de mayoria conservadora, eligio a Louis Adolphe Thiers como presidente de la Republica francesa. A él le tocaria negociar la rendicion francesa y reprimir el gobierno comunero parisino. El Tratado de Fráncfort entre Francia y Prusia estipulaba:

- Cesion de las provincias de Alsacia y Lorena a Prusia
- Pago de una gran indemnizacion de guerra a favor de Prusia
- Ocupacion de Francia por las tropas prusianas hasta el pago de las indemnizaciones.

"Semana Sangrienta": Fin de la Comuna de Paris e inicio de la Tercera Republica Francesa
En parte, la limitacion geografica del gobierno comunal facilito la victoria de Thiers. Al mismo tiempo, debemos sumar otros factores: las divisiones politicas dentro del movimiento parisino, la falta de un comando militar, que planificara la defensa ante una eventual invasion, en el gobierno formado en Paris. La experiencia comunal acabo el 28 de mayo, despues de siete dias de guerra civil, la llamada semana sangrienta.

Thiers negocio con el gobierno de Prusia, en Versalles, una alianza para derrotar al gobierno proletario "Comuna de Paris". A cambio de concesiones para Prusia, el canciller prusiano, Otto Von bismarck, libero a presos de guerra para que pudiesen ayudar en el cerco a la ciudad de Paris. ASi, el 21 de mayo del año 1871, mas de 100 mil soldados invadieron la ciudad de Paris. El enfrentamiento dejo mas de 20 mil muertos, del lado parisiense, y miles de exiliados en la Guinea Francesa, este fue el saldo de la violenta represion al gobierno socialista de la "Comuna de Paris". El gobierno que sustituiria al II Imperio Frances seria la Tercera Republica Francesa.

Legado e Influencia de la Comuna de Paris

La derrota del gobierno comunal parisiense, primer gobierno proletario del mundo, dejo una profunda reflexion en el campo socialista. Karl Marx y Friedrich Engels produjeron diversos analisis a partir de aquella experiencia. Evidenciaron como, más allá de una guerra civil, el proceso de formación y, principalmente, la derrota de la Comuna de Paris fueron la expresion de una lucha de clases en un pais en pleno desarrollo capitalista. Un nuevo gobierno proletario se formaria apenas en 1917; pero, en Rusia (Revolucion Rusa de 1917). La derrota de la Comuna de Paris sirvio como antecedente para la revolucion de los bolcheviques en Rusia.








La Comuna de París de 1871 fue uno de los episodios más grandes e inspiradores de la historia de la clase obrera. Fue un gran movimiento revolucionario en el que los trabajadores de París reemplazaron el Estado capitalista por sus propios órganos de gobierno y mantuvieron el poder político durante más de dos meses antes de caer. Los trabajadores parisinos lucharon, en condiciones extremadamente difíciles, para poner fin a la explotación y la opresión, para reorganizar la sociedad sobre bases completamente nuevas.
Veinte años antes del advenimiento de la Comuna, tras la derrota de la insurrección obrera en junio de 1848, el golpe militar del 2 de diciembre de 1851 llevó al poder al emperador Napoleón III. A finales de la década de los sesenta, sin embargo, el fin del auge económico y la recuperación del movimiento obrero debilitaron seriamente al régimen. En agosto de 1870 los ejércitos de Napoleón III marcharon contra Bismarck. La guerra, según Napoleón III, permitiría a Francia conquistar nuevos territorios, debilitar a los enemigos internos y poner fin a la crisis financiera e industrial que asolaba el país.
Guerra y revolución
El intento de Napoleón III de invadir Alemania fue su perdición. El 2 de septiembre, en Sedán - frontera oriental de Francia- el ejército de Bismarck capturó al emperador junto a 100.000 soldados. En París, las masas tomaron las calles de la capital para exigir el fin del imperio y la proclamación de una república democrática.
La llamada oposición republicana estaba aterrorizada por este movimiento de las masas, pero a pesar de todo, el 4 de septiembre se vieron obligados a declarar la república y a formar un "gobierno de defensa nacional". Las tropas alemanas rápidamente rodearon París y establecieron un cerco sobre la ciudad. El pueblo apoyó inicialmente al nuevo gobierno en nombre de la "unidad" contra un enemigo extranjero. Sin embargo, esta unidad tardó poco en romperse.
Fuera del ejército regular, una milicia formada por 200.000 personas -la Guardia Nacional, formada mayoritariamente por trabajadores- estaba decidida a defender París.  Pero los trabajadores armados dentro de París eran una amenaza mayor para los intereses de clase de los capitalistas franceses que el ejército extranjero que estaba a las puertas de la ciudad. El gobierno decidió que lo mejor sería capitular ante Bismarck tan pronto como fuera posible.
París y la Asamblea Nacional
Las zonas rurales de Francia estaban a favor de la paz y los votos del campesinado en las elecciones de la Asamblea Nacional de febrero dieron la mayoría a los candidatos conservadores y monárquicos. La Asamblea nombró jefe de gobierno a un empedernido reaccionario: Adolphe Thiers. El choque entre París y la mayoría "rural" de la Asamblea era inevitable.
La reaccionaria Asamblea Nacional provocaba constantemente a los parisinos, a los que calificaba de criminales y asesinos. París se vio privada de su estatus como capital de Francia, transferida a Versalles.

Transformación de la Guardia Nacional
La Guardia Nacional eligió un "Comité Central de la Federación de Guardias Nacionales" que representaba a 215 batallones, equipados con 2.000 cañones y 450.000 armas de fuego. Declararon "el derecho absoluto de los Guardias Nacionales a elegir sus dirigentes y revocarlos tan pronto como perdieran la confianza de sus electores". En esencia, el Comité Central y sus correspondientes estructuras en cada batallón fueron precursores de los soviets de trabajadores y soldados, que aparecieron en Rusia durante las revoluciones de 1905 y 1917.
Para Thiers, su tarea inmediata era poner fin a la situación de "doble poder" en París. Los cañones bajo la dirección de la Guardia Nacional eran toda una amenaza a la "ley y el orden" capitalistas. A las 3 de la madrugada del 18 de marzo, el gobierno envió soldados regulares a tomar estos cañones. Sin embargo, el ejército se desmoronó ante los Guardias Nacionales sin ofrecer la menor resistencia.
Thiers no había previsto la deserción de sus tropas. Presa del pánico, huyó de París y ordenó al ejército abandonar la ciudad. Quería salvar lo que quedaba del ejército y evitar el contagio del París revolucionario.
El viejo aparato del Estado estaba fuera de juego y la Guardia Nacional tomó los puntos estratégicos de la ciudad sin encontrar ninguna resistencia. El día 18 de marzo por la tarde, se formó un nuevo gobierno revolucionario basado en el poder armado de la Guardia Nacional.
Gobierno revolucionario
La primera disyuntiva a la que se enfrentó el Comité Central fue qué hacer con el poder. Después de mucha discusión se acordó organizar elecciones en los barrios (comunas). Al grito de "¡viva la Comuna!" los miembros del Comité Central expresaban el deseo de delegar el poder cuanto antes. La cuestión inmediata sobre la que decidir era qué hacer con Thiers y el ejército, en retirada hacia Versalles. Algunos propusieron perseguirlos para acabar con lo que quedaba de las fuerzas de Thiers. Pero sus llamamientos cayeron en saco roto.
Thiers aprovechó las vacilaciones de los comuneros utilizó para iniciar una campaña de propaganda y mentiras contra París, dirigida a las provincias, y, con la ayuda de Bismarck, reforzó la cantidad de armas y soldados para preparar un nuevo ataque sobre París.
La recién elegida Comuna sustituyó la dirección de la Guardia Nacional por un gobierno oficial del París revolucionario. El gobierno estaba formado por personas relacionadas con el movimiento revolucionario de una u otra forma. De sus 90 miembros, 25 eran trabajadores, 13 pertenecían al Comité Central de la Guardia Nacional y 15 a la Asociación Internacional de Trabajadores. Los blanquistas (seguidores de Blanqui, prisionero de Thiers) hombres enérgicos siempre dispuestos a medidas extremas y dramáticas pero con ideas políticas muy vagas, y los internacionalistas, eran una cuarta parte de la Comuna.

Construyendo una nueva sociedad
La Comuna eliminó todos los privilegios de los funcionarios, congeló los alquileres, los talleres abandonados pasaron a estar controlados por los trabajadores, limitó el trabajo nocturno, garantizó la subsistencia de los pobres y los enfermos. La Comuna declaró que su objetivo era poner fin a "la anarquía y la competencia ruinosa entre los trabajadores por el beneficio de los capitalistas" y la "diseminación de los ideales socialistas". Se ilegalizaron los ejércitos "separados y aparte del pueblo". Se requisaron los edificios públicos para aquellos que no tenían un techo bajo el que cobijarse. La educación pública era para todos, lo mismo ocurría con los teatros, los centros de cultura y aprendizaje. A los trabajadores extranjeros se los trataba como hermanos y hermanas, como soldados de la "república universal del trabajo internacional". Se celebraban reuniones día y noche, en ellas miles de hombres y mujeres normales debatían sobre todos y cada uno de los aspectos de la vida social y sobre cómo organizar la sociedad en interés del bien común.
El carácter social y político de esa sociedad, era incuestionablemente socialista.
Se ha escrito mucho sobre la incoherencia, la pérdida de tiempo y energía, sobre los errores del pueblo parisino en las diez semanas que estuvo en el poder dentro de los muros de una ciudad asediada. La mayoría son verdad. Marx y Engels fueron muy críticos con los comuneros por no tomar el control del Banco de Francia, que seguía pagando millones de francos a Thiers para armarse contra París. Sin embargo, la mayoría de las iniciativas importantes tomadas por los trabajadores apuntaban en dirección a la completa emancipación social y económica de la población asalariada como clase. Ante todo, a la Comuna le faltó tiempo. El camino hacia el socialismo fue cortado por el regreso del ejército de Versalles y el terrible baño de sangre que puso fin a la Comuna.
El aplastamiento de la Comuna
Sin duda, la Comuna subestimó la amenaza que representaba Versalles, ni intentó atacar ni tampoco se preparó seriamente para su defensa. A pesar del entusiasmo de los batallones de comuneros, éstos carecían de preparación política y militar serios.
El ejército de Versalles entró en París el 21 de mayo de 1871. Los comuneros lucharon con tremendo valor y finalmente el 28 de mayo fueron derrotados. Las fuerzas de Thiers provocaron una terrible carnicería en la que murieron más de 30.000 hombres, mujeres y niños, en las semanas siguientes asesinaron aproximadamente a otras 20.000 personas.
Marx y Engels siguieron de cerca los acontecimientos de la Comuna y sacaron muchas lecciones del primer intento de construir un Estado obrero. Sus conclusiones se pueden encontrar en los escritos publicados bajo el título “La guerra civil en Francia”. Antes del 18 de marzo declararon que, debido a las circunstancias desfavorables, la toma del poder representaba "una locura desesperada”. Sin embargo, tras los acontecimientos del 18 de marzo y el inicio de la revolución, saludaron la Comuna con un entusiasmo incondicional.
En la Francia moderna, como en todos los países industrializados del mundo, las condiciones materiales para la consecución de estos grandes objetivos hoy son incomparablemente más favorables que en 1871. Ahora nuestro deber es crear una base firme para conseguir la sociedad por la que lucharon y murieron los hombres y mujeres de la Comuna.

LA COMUNA DE PARÍS
Por Heródoto el Rojo
La Comuna de París de 1871 ha sido sin duda uno de los mayores acontecimientos revolucionarios de la Historia. Por primera vez el proletariado fue capaz de derrocar el poder establecido, formar sus propios órganos de gobierno y reemplazar al estado monárquico-burgués capitalista. Esto nunca lo perdonaron los asustados burgueses-capitalistas, que vieron en la Comuna la posibilidad de perder todos sus privilegios económicos y sociales. También explica la fuerte represión sufrida por los comuneros (“communards”), y que gran parte del mundo lo viera como una simple revuelta de “vagos” proletarios. La represión fue tan grande que incluso este acontecimiento tan importante fue olvidado por los libros de Historia, nombrándose casi como una anécdota de la Guerra Franco-Prusiana que derrocó a Luis Napoleón III, que trajo la III República a Francia y la unión de Alemania. Espero que estos renglones ayuden a recuperar la memoria histórica de un movimiento valiente y digno de ser recordado.

PRECEDENTES HISTÓRICOS, POLÍTICOS Y SOCIALES

La Revolución de 1789
Ningún acontecimiento histórico se produce espontáneamente. Así, los orígenes de la Comuna se podrían buscar casi un siglo antes, en la Revolución Francesa de 1789. En estos años se produjo el principio del fin del estado absolutista con privilegios feudales, el llamado Antiguo Régimen. Sin embargo los beneficiados por esta revolución no fueron los más desfavorecidos, sino los burgueses que buscaban sobre todo la libertad.......... económica, es decir el desmantelamiento de los privilegios hereditarios de la nobleza que impedían el crecimiento de sus intereses económicos. Al principio burgueses y clase trabajadora fueron de la mano, los “sans culotte” (literalmente los “sin calzón” por ser pobres) fueron decisivos en el apoyo a los Jacobinos frente a la presión de las potencias monárquicas europeas y de los contra-revolucionarios. Sin embargo en cuanto el Liberalismo aseguró el poder no tardó en reprimir duramente a esta nueva mano de obra, nacida de la incipiente revolución industrial. Por primera vez las clases populares aparecen como un nuevo elemento en las disputas políticas. Al final Napoleón Bonaparte apareció como salvador de la Revolución, y aunque al final se proclamó Emperador, expandió la revolución liberal por toda Europa.
Las Revoluciones de 1830 y 1848
La derrota de Napoleón en 1815 devolvió a Europa un nuevo periodo de represión reaccionaria. Se creó una “Santa Alianza” entre las potencias monárquicas, sobre todo Austria, Rusia y la nueva Francia de los restaurados Borbones, todos ellos bajo la atenta mirada de Inglaterra.

En principio fue una reacción anti-liberal, pues se fueron suprimiendo constituciones y reformas económicas, y a la Iglesia le fue devuelto gran parte de su anterior poder. Sin embargo el motor económico seguía siendo la burguesía, que no soportaba cómo se la excluía de la vida política. Como consecuencia de este proceso, en 1830 hubo en Europa una nueva “fiebre revolucionaria”, esta vez fueron los republicanos, unidos a obreros y estudiantes los que llevaron en Francia el peso de la Revolución de 1830. En las luchas entre el Parlamento (elegido por Sufragio Censitario) y el Rey por mantener el privilegio de los aristócratas, se inclinó rápidamente por los primeros, grandes propietarios burgueses. Carlos X huyó y se instauró una Monarquía Constitucional conLuis Felipe de Orleáns, aunque se aumentó el censo de votantes (según los bienes de propiedad) pronto las clases populares y pequeños propietarios quedaron decepcionados ante su exclusión de la vida política.

Los veinte años siguientes fueron una edad de oro de la gran burguesía, se aumentó espectacularmente la acumulación de capital a la par que el tejido industrial crecía imparable. Así aunque la renta nacional de los países liberales subía constantemente, la clase trabajadora recibía una pequeñísima parte de este pastel.
Pronto se vio que los problemas sociales no sólo no se resolvían en Occidente, sino que aumentaban, a esto se unió el emergente nacionalismo de Europa Central y Oriental lo que se tradujo en una nueva oleada revolucionaria en toda Europa en 1848.

Nunca antes el Viejo Continente había vivido una revolución tan universal como en 1848, sólo Inglaterra y el Imperio Ruso se salvaron de la vorágine revolucionaria. Sin embargo los movimientos en cada región o país fueron independientes unos de otros, aunque coincidían en ideales no se unieron y pronto fueron derrotados bajo una fortísima represión militar, fortaleciendo además las tendencias más conservadoras de los burgueses-capitalistas.
En Francia se produjo la llamada Revolución de “Febrero” de 1848. Otra vez las disputas por el aumento del Censo entre Monarquía y reformadores provocaron la huída de Luis Felipe y la proclamación de la República. Esto fue posible por el poder adquirido por los “Radicales” (republicanos sociales), republicanos-burgueses e incipientes socialistas. Destacó en esta etapa revolucionaria la creación por Louis Blanc de los Talleres Nacionales, una forma de fábricas públicas para dar trabajo a la gran masa de parados de la crisis capitalista de 1847. Además se introdujo el Sufragio Universal masculino para la formación de la Asamblea Constituyente. Sin embargo este avance fue contradictorio pues se demostró uno de los grandes problemas de Francia desde 1792, la diferencia entre los asalariados y radicales de París y el resto del país, burguesía provinciana y campesinos conservadores, todos ellos no tenían ningún elemento en común y las provincias consiguieron mayoría.
En Junio era evidente el alejamiento de la Asamblea de la República Social, los obreros de los Talleres Nacionales se sublevaron. Durante tres días las calles de París fueron un campo de batalla en la que al final se impuso la Asamblea burguesa y su fiel ejército. El resultado 10.000 muertos y 11.000 deportados a las colonias.
Estos hechos son de gran importancia pues se puede considerar como la primera gran lucha de clases. Los obreros a partir de entonces confirmaron su odio a la burguesía y su reconocimiento de que deberían luchar solos por sus derechos. Los burgueses y clases acomodadas fueron presa del pánico, dominados por un sentimiento de terror provocado por lo cerca que estuvo el levantamiento popular de triunfar.
Napoleón III
Después de la represión se mantuvo la República ante las irreconciliables posturas de las diferentes facciones monárquicas. Aún así se optó por crear una Presidencia fuerte, que hiciera frente a posibles nuevas revoluciones. En las siguientes elecciones, con Sufragio Universal masculino, salió elegido un tal Luis Napoleón Bonaparte, sobrino del antiguo Emperador y visto como un personaje independiente y con cierto cariz social. La II República Francesa estaba gobernada realmente por antirrepublicanos, los reaccionarios vieron en Luis Napoleón un freno a los socialistas, mientras que republicanos y el pueblo llano le veían como un freno a los reaccionarios monárquicos y grandes terratenientes. Esta confianza se tradujo en que en 1851 se auto proclamara Emperador, Napoleón III, creando un gobierno en el que afirmaba que él estaba por encima de las clases sociales.
Los primeros años de su reinado fueron de gran expansión económica, también a nivel mundial, esto provocó la aparición de grandes corporaciones, sobre todo de ferrocarriles, en donde se enriquecieron muchas personas. Como compensación el Emperador-dictador estableció leyes de carácter social, como la legalización de los sindicatos e incluso el derecho de huelga. Estas contradicciones hicieron que al final se creara una gran oposición desde todos los bandos, pero que nunca fueron lo suficientemente fuertes para derrocarle.
Al final lo que destruyó a Napoleón III fue la Guerra contra Prusia. Desde 1851 hasta 1870 Francia entró en guerra varias veces (Rusia, Austria, Italia, Méjico....) por su afán de demostrar el nuevo poderío de Francia. Sin embargo en 1870 declaró la guerra a la Prusia de Guillermo I y Bismarck, ante las intenciones de crear un Imperio Alemán y por la posible subida al trono de España de un Rey germano, lo que dejaría a Francia rodeada de enemigos.
La guerra fue un desastre para los franceses. En la Batalla de Sedán, prácticamente todo el ejército francés cayó prisionero de los Prusianos, incluido el Emperador. Francia estaba ocupada en parte por los Prusianos que se quedaron a las puertas de París, declarando la creación del Imperio Alemán en el propio Versalles. Francia se quedó sin gobierno, lo que provocó los acontecimientos de la Comuna de París.

LA COMUNA DE PARÍS 1871

En Octubre de 1870 se empezaron a producir en París manifestaciones para seguir la guerra contra los prusianos. Ante el temor de nuevas revueltas proletarias, las clases dirigentes (tanto monárquicas como republicanos burgueses) formaron un gobierno que pactó un armisticio con los prusianos, trasladándose además a Versalles para evitar al pueblo parisino. Así mismo se debían organizar unas elecciones para la creación de una nueva Asamblea Nacional.
En el París sitiado esta rendición se vio como una traición por parte del proletariado, que empieza a pedir la Comuna, se hace con las armas de los arsenales y organiza la resistencia. En el resto de Francia, sin embargo, estos acontecimientos provocados por los proletarios y la pequeña burguesía parisina se vieron como otro intento de revolución, como en 1848. Esto provocó que en las elecciones de febrero de 1871 los monárquicos y conservadores fueran mayoría, frente a unos pocos diputados de izquierda (republicanos radicales y socialistas). La nueva asamblea no reconoce la nueva República proclamada en Septiembre y elige a Thiers, político conservador, como jefe de Gobierno para desencadenar la contrarrevolución ante el apoyo creciente a la Comuna.
Su primera acción fue intentar desarmar a la población de París, para lo cual pacta con Bismark la devolución de prisioneros de guerra para realizar la represión. Ante este intento el pueblo de París, junto a la Guardia Nacional sublevada del gobierno, les hace frente hasta incluso tener la posibilidad de tomar Versalles.
Sin embargo optaron por la moderación, fuertemente criticada posteriormente, e incluso se permitió en la ciudad la movilidad libre de grupos conservadores, prensa monárquica y toda la libertad que se podía pensar, París era una ciudad abierta. La Francia dominada por Thiers, sin embargo, se caracterizaba por la represión de cualquier simpatizante de la Comuna y, por supuesto, por un control policial absoluto.

El 26 de Marzo de 1871 se realizan elecciones libres en la ciudad y se proclama oficialmente la Comuna de París, invitando al resto de ciudades a hacer lo mismo y luchar contra Thiers, su llamamiento no tuvo respuesta ante la falta de comunicaciones con el exterior. En estas elecciones fueron elegidos toda clase de ideas y personas, anarquistas, blanquistas, proudonistas, socialistas de la I Internacional, e incluso hubo representantes de los barrios burgueses que más tarde se retirarían y huirían.
El hecho de ser la “Iª Revolución Socialista” no es por el predominio de ciertos miembros socialistas, sino por la iniciativa de creación de una organización político-administrativa, establecida casi de forma espontánea, con la unión de todas las ideologías representadas.
La Organización de la Comuna.
Pronto se vio que era imposible aprovechar el antiguo entramado administrativo heredado del Imperio de Napoleón III, a lo que se unió la presión del sitio a la ciudad y la destrucción de gran parte de la industria en la guerra contra los prusianos.
El principal organismo fue el “Consejo de la Comuna”, coordinado por una “Comisión Ejecutiva”, con poderes legislativos y ejecutivos. Así mismo se crearon las “Comisiones” (Ejército, Salud Pública, Trabajo, Justicia.....) que aplicaban la política correspondiente a su actividad, aunque siempre respondía ante el Consejo. También se reorganiza la Justicia, la cual pasa a ser gratuita, y los magistrados se elegirían por votación.
Una de las primeras medidas de la Comuna fue disolver al Ejército regular (resquicio del orden aristocrático), sustituyéndolo por la Guardia Nacional democrática, es decir por todo el pueblo. Otra decisión, muy sorprendente, fue el respeto de la propiedad privada de los que se quedaron, expropiándose sólo a los que huyeron, los grandes propietarios. Y más todavía sorprendió que nunca llegaran a utilizar los depósitos del Banco de Francia, no sólo su dinero sino también el posible uso político de éste, con el cual la burguesía hubiera obligado a Thiers a pactar con los comuneros.
A pesar del cerco militar, la Comuna invierte rápidamente en la ejecución de trabajos públicos, con la creación de correos y de un sistema sanitario, que garantizara la salud del pueblo y de las tropas de la Guardia Nacional en lucha.
Los pequeños industriales fueron respetados aunque en un nuevo marco de relaciones laborales, en la que el trabajador tenía sus derechos. Se prohibió el trabajo nocturno y adoptaron políticas de higiene. Los alquileres empezaron a estar controlados por la municipalidad, fijándose un tope máximo. Como ejemplo, los miembros del gobierno se pusieron un sueldo igual al sueldo medio de los trabajadores, teniendo prohibido la acumulación y aprovechamiento propio de sus cargos.
La educación pasó a ser laica, gratuita y obligatoria. Los programas de estudios pasaban a ser realizados por los propios profesores, los cuales garantizaban el carácter científico de las disciplinas. También se creó una Formación Profesional en donde los obreros daban gratis las prácticas a los alumnos. Se crearon guarderías para cuidar a los hijos de las trabajadoras. También en el plano educativo destacó la Asociación Republicana de Escuelas con el propósito de crear en las universidades un estímulo basado en el conocimiento científico.
En el mundo del arte y cultural aparecen gran cantidad de asociaciones para la promoción del teatro y las bibliotecas.

La Libertad

Una de las principales característica de la Comuna fue la Libertad. De ésta se podían beneficiar todos, incluso los partidarios del gobierno de Versalles. Había libertad de prensa, de reunión y asociación.
Se decretó que las detenciones deberían ser por orden judicial, y los prisioneros tenían todos sus derechos garantizados, incluso el castigo era fuerte para los casos de detenciones injustas. La libertad de asociación hizo aparecer a muchos grupos y “clubs” de todas las ideologías, las cuales se podían expresar libremente.

Esta libertad hizo que los reaccionarios se movieran libremente por la ciudad, provocando muchas veces actos de sabotaje. Solamente al final, cuando la situación se hizo difícil, se empezó a detener a los saboteadores y todo aquel que se resistiera por la fuerza, aún así durante toda la comuna no murieron más de cien personas a manos de la Comuna (saboteadores, espías y un Obispo), datos totalmente insignificantes comparados con la represión posterior.
La Contrarrevolución y represión.
Ante el temor del propio Bismark a que el fenómeno de la Comuna se contagiara al resto de Europa, le devuelve a Thiers todas las tropas que todavía mantenía retenidas, para la eliminación de los comuneros. Así el 21 de Mayo de 1871 un ejército de 180.000 hombres se lanzan a la conquista de París calle por calle. La defensa se organizó en barricadas, en las que luchaban tanto hombres como mujeres. La lucha fue desigual ante el poderío militar del ejército regular, sin embargo los comuneros lucharon hasta muerte. La batalla duró una semana, hasta el 28 de Mayo, cuando cae la última barricada defendida por un solo comunero por la muerte de sus compañeros.
Como era de esperar la represión fue brutal. Desde los primeros días los fusilamientos eran cotidianos (incluidos mujeres y niños), una simple denuncia infundada valía para ser mandado al paredón. No sólo lo sufrieron los communards, sino que muchos burgueses huidos aprovecharon para denunciar a sus rivales y acreedores.
Se estima que unos 30.000 obreros y simpatizantes de la Comuna fueron fusilados, a los que habría que sumar unas 40.000 personas enviadas a las colonias, con trabajos forzosos, en donde gran parte murió de enfermedades. Esta represión casi consiguió eliminar el movimiento obrero en Francia, hasta el mismo Thiers, disfrutando de su victoria llegó a afirmar que: “ El socialismo ha sido eliminado por un largo tiempo”.

Luchas en las barricadas de París
Conclusiones y visiones críticas.
Aunque los socialistas de la I Internacional no tuvieron un papel destacado, los gobiernos burgueses y autoritarios europeos no tardaron en responsabilizarlos de todo lo ocurrido. Con esta excusa el movimiento obrero estuvo perseguido fuertemente durante bastante tiempo.
Sin embargo, la Comuna no sólo fue criticada por los conservadores-burgueses, lo cual en cierto modo es normal, sino que recibió muchas críticas desde las diferentes visiones revolucionarias de la época.
Marx y Enguels, aunque siempre admiraron la valentía de los comuneros, pensaban que no se daban todavía las condiciones históricas y económicas para desarrollar una revolución socialista. También criticaron la debilidad organizativa, debido muchas veces a la diversidad ideológica, que hizo que en los momentos decisivos no se tomaran las decisiones más rápida y correctamente.

El Anarquismo por su parte vio en principio con buenos ojos la Comuna, pues en cierto modo es como consideraba Bakunin que llegaría la Revolución, además había representados varios anarquistas en el movimiento. Sin embargo pronto vieron que no se ajustaba a su forma de organizarse. La Comuna, según ellos, se quedó corta pues no se abolió el estado, y se organizó de “forma jacobina” al mantener un gobierno representativo. El pensador anarquista más crítico fue Piotr Kropotkin: “no rompieron con la tradición del estado, de gobierno representativo, y no trataron de lograr dentro de la Comuna esa organización de lo sencillo a lo complejo que había inaugurado al proclamar la independencia y la libre federación de comunas”.
Ambas ideologías criticaron el exceso de “Liberalidad” que aprovechó Thiers para derrocar el movimiento, sin embardo, en mi opinión, esto fue debido al “humanismo” y respeto del ser humano, el cual querían ser modelo de futuras generaciones, quizás un pensamiento demasiado pacifista para su época, pero que no deja de ser encomiable. Desde mi punto de vista el error más grave fue el no controlar el Banco de Francia y todas sus reservas, las cuales no sólo no utilizaron sino que Thiers consiguió financiar su ejército a través de los funcionarios que sacaban el dinero a escondidas del Banco.
No todo fue un desastre, aunque Thiers y los gobernantes de la época pensaron que con la derrota de la Comuna tenían controlado el proletariado para siempre. Bismarck supo ver las grandes deficiencias sociales por las que la mayor parte de la población obrera se sublevó. Así para evitar casos parecidos en el nuevo Imperio Alemán (II Reich), se crearon unos niveles básicos de asistencia social, con horas máximas de trabajo y seguros sociales en caso de accidente y jubilación. Este fue el principio de lo que más tarde sería “el estado del bienestar”.
En Francia, la unión de intereses entre conservadores-aristocráticos y burgueses volcó la balanza definitivamente hacia la República (La III República). Pensaban que este era el mejor sistema para controlar el estado, nunca más habrá Reyes ni Emperadores en Francia.
En general este movimiento revolucionario fue un ejemplo para la clase obrera, demostrando que se podía tomar el poder para crear una sociedad más justa, igualitaria y fraternal, que hoy llamamos solidaridad. Incluso el “exceso” de libertad, que tanto se criticó, no deja de ser un ejemplo de que intentaron hacer un nuevo mundo que no estuviera basado en la represión que ellos habían sufrido en sus vidas.
Como anécdota comentar que fue un communard quien simbolizó la bandera roja del socialismo y la famosa canción de la Internacional.

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