Bioquímica clínica
La gasometría arterial es una técnica de monitorización respiratoria invasiva que permite, en una muestra de sangre arterial, determinar el pH y las presiones parciales de oxígeno y dióxido de carbono.
La valoración objetiva de la función respiratoria de pacientes constituye una práctica habitual en el procedimiento diagnóstico de urgencia. Ello, junto con los datos que aporta acerca del equilibrio ácido-básico, hace de esta técnica una de las exploraciones complementarias más frecuentemente solicitadas, que además es barata y de fácil interpretación.- .....................................................:http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Especial:Libro&bookcmd=download&collection_id=2b9b8cd599c9cec8132f43da3051e0fd62e53cd2&writer=rdf2latex&return_to=Gasometr%C3%ADa+arterial
Gasometría Arterial
- PH:
- 7.35- 7.45
- Pa O2:
- > 80 mm Hg (disminuye con la edad).
- Pa CO2:
- 35- 45 mm Hg
- Bicarbonato actual:
- 21- 28 mEq/l
- Exceso de base:
- -3- +3.
- Carboxihemoglobina:
- 0.5- 1.5% hem. total (en no fumadores)
- Hasta 10% (en fumadores).
- > 20% (nivel tóxico).
- Saturación O2:
- >90%
- Con los datos de la gasometría podemos calcular el gradiente alvéolo- arterial (P(A-a)O2).
- P(A- a)O2 = [[(PB- PH2O)X FiO2]- PaCO2/ R]- PaO2
- PB: presión barométrica, aquí es igual a 760 mm Hg.
- PH2O: presión del vapor de agua, equivale a 47 mm Hg
- FiO2: concentración inspiratoria de O2, en aire ambiente es de 0.21
- R: cociente inspiratorio, relación entre CO2 eliminado y consumo de O2, tiene un valor de 0.8.
- En condiciones normales P(A-a)O2= 15 mm Hg; - Aumenta en cualquier enfermedad que modifique el intercambio gaseoso; - Normal en la insuficiencia respiratoria extrapulmonar.
Está indicada siempre que queramos valorar el intercambio gaseoso pulmonar y sospechemos alteración del equilibrio ácido-base (Tabla 1).
· Está indicada en el diagnóstico, valoración de la gravedad y evolución de los distintos trastornos ácido-base tanto metabólicos como respiratorios.
| Ordinaria |
| Necesidad de medir la oxigenación o el estado ventilatorio |
| Sospecha de alteración del equilibrio ácido-base |
| Cuantificación de la respuesta a la oxigenoterapia |
| Monitorizar la gravedad y progresión de las enfermedades respiratorias |
| Preoperatorio de resección pulmonar |
| Urgente |
| Parada Cardiorrespiratoria |
| Coma de cualquier origen |
| Broncoespasmo con signos de Insuficiencia Respiratoria |
| EPOC reagudizado |
| Tromboembolismo pulmonar |
| Neumonia con signos de Insuficiencia Respiratoria |
| Insuficiencia cardiaca congestiva con signos de Insuficiencia Respiratoria |
| Shock de cualquier etiología |
| Descompensación diabética |
| Intoxicaciones agudas. |
Lo primero que hay que realizar es la localización de una arteria palpable. Al elegir la zona de punción debe tenerse en cuenta la accesibilidad del vaso y el tipo de tejido, ya que los músculos, tendones y grasa, son menos sensibles al dolor que el periostio y las fibras nerviosas. Además, para reducir la posibilidad de punción venosa accidental, es preferible elegir arterias que no presenten venas satélites importantes. Por todo ello, la arteria radial es la más recomendada como lugar de punción; de forma que cuando la circulación colateral es insuficiente o es difícilmente accesible, se pueden utilizar como alternativa la arteria humeral en la fosa antecubital.
Una vez elegida y palpada la arteria, hay que comprobar la viabilidad de la circulación colateral suficiente; para ello se realiza la maniobra de Allen, que demuestra el flujo colateral a través del Arco Palmar Superficial. Para ello se pide el enfermo que abra y cierre vigorosamente el puño, tras haber localizado y comprimido la onda de pulso radial y cubital. Tras 5-10 flexoextensiones suele aparecer palidez isquémica palmar. Con la mano del enfermo extendida, se libera la compresión cubital y se registrará el tiempo necesario para que reaparezca la coloración palmar habitual. En general, se considera que la circulación colateral es adecuada si reaparece en menos de 15 segundos.
Figura 1. Maniobra de Allen
Si todo es normal hay que realizar la punción, para ello se coloca la muñeca del paciente en hiperextensión, formando un ángulo de 45º con la aguja. Para la punción deben emplearse agujas de calibre inferior a 20G y especialmente diseñadas para ésta práctica. En ocasiones, se puede inyectar de forma subcutánea un anestésico local que no contenga adrenalina para evitar la vasoconstricción; con ello evitamos el dolor, disminuimos la ansiedad y la hiperventilación.
En condiciones ideales, debe obtenerse un reflujo de sangre arterial, capaz de elevar el émbolo de la jeringa de forma pasiva, obteniendo entre 2-5 ml. Tras la punción debe comprimirse la zona durante 2-3 minutos, con objeto de evitar la formación de un hematoma.
Como la velocidad de sedimentación globular varía de paciente a paciente, en función de la enfermedad de base y valor del hematocrito, hay que agitar la muestra antes de su introducción en el lector.
El volumen de sangre contenido en el extremo distal de la jeringa (0,5 ml) debe ser desechado, ya que puede haberse contaminado con el aire ambiental.
La mayoría de los gasómetros actuales están provistos de un sistema de corrección automática en función de la temperatura corporal del paciente. En caso de que no se disponga, hay que tener en cuenta que la hipertermia, tiende a elevar los valores de pO2 y pCO2, y a disminuir el pH; mientras que la hipotermia tiene el efecto contrario. La temperatura de los gasómetros suele ser de 37º C, cuando el pacientes tiene una temperatura que oscila entre 35ºC y 39º C, la corrección no es necesaria por su escasa transcendencia clínica, Aunque existen controversias. De no ser así, y si el gasómetro en cuestión no dispone de un sistema automático de corrección, se usará la fórmula propuesta por Severinghaus:
El análisis de los gases sanguíneos involucra la medición directa que la máquina hace del pH, PO2 y PCO2; a partir de estas mediciones se puede calcular de manera matemática otros parámetros como el bicarbonato, el exceso y déficit de base, la base exceso estándar, la saturación de oxígeno, el contenido total de oxígeno entre otros. En la mayoría de los sistemas, la muestra de sangre arterial es aislada del medio aerobio en jeringas con heparina selladas que deben ser trasportadas hasta el laboratorio para su procesamiento.
Los analizadores de gases sanguíneos usan tres tipos de electrodos para determinar el pH, PCO2 y PO2 en la sangre. Debido a que los cambios en la temperatura afectan las mediciones, los electrodos y la cámara reservorio de la muestra están localizadas dentro de un ambiente controlado a temperatura constante de 37 º C (igual a la temperatura corporal).
Antes de la introducción de las muestras sanguíneas, los electrodos son calibrados con concentraciones conocidas de buffer estándar y de soluciones calibradoras. La forma de calibración varía entre las diferentes máquinas disponibles en el comercio y por ello es importante conocer la forma particular de realizar la calibración con el aparato que se esté trabajando.
Una vez realizada la calibración, la muestra sanguínea es inyectada o aspirada dentro de la recámara de muestras para su medición. Algunas máquinas demoran el análisis hasta que la temperatura de la muestra se equilibra con la de la recámara, otros inician el análisis antes de que el equilibrio ocurra. Típicamente, cuando la muestra sanguínea entra en contacto con los electrodos en la recámara, se produce una salida de electricidad que corresponde a un valor de pH o a una presión parcial. Los analizadores de gases sanguíneos automáticamente monitorizan la respuesta del electrodo continuamente y, después de un periodo predeterminado de estabilización, informan o imprimen los valores medidos. Al terminar el análisis, algunas máquinas bombean la muestra hacia un contenedor y limpian el sistema con soluciones acuosas, otros utilizan un cartucho desechable que se retira para ser desechado al terminar el proceso.
Resumiendo, los gasómetros miden directamente la pO2, la pCO2 y el pH. Las restantes variables se calculan automáticamente a partir de éstas. De forma que además de éstas variables, se pueden cuantificar mediante gasometría arterial: la concentración de hemoglobina (Hb), saturación de oxígeno (SatO2), metabolitos como la glucosa y lactato, y electrolitos.
Parámetros básicos
|
Parámetros relacionados con el ácido-base
| ||
| pH | 7,35-7,45 | HCO3- (aP,st) | Hombres: 22,5-26,9mmol/L
Mujeres: 21,8-26,2mmol/L
|
| pCO2 | 35-45 mmHg | cBase(Ecf) | Hombres: -1,5 –(+)3mmol/L
Mujeres: -3 –(+)2mmol/L
|
| pO2 | 80-100 mmHg | cBase(B) | -2 –(+)3 mmol/L |
| HCO3 | 22-26 mEq/L | olitoMetab | |
| Parámetros relacionados con la oxigenación | Lactato | 4,5-14,4 mg/dL | |
ctHb
|
Hombres: 13,5-17,5 g/dl
Mujeres: 12-16 g/dl
| Glucosa | 70-105 mg/dL |
| Electrolitos | |||
| K+ | 3,4-4,5 mmol/L | ||
| sO2 | 95-100 % | Na+ | 136-146 mmol/L |
| FO2Hb | 94-98 % | Cl- | 98-106 mmol/L |
| FCOHb | 0,005-0,015 | Ca+2 | 1,15-1,29 mmol/L |
| FMetHb | 0-0,015 | ||
| px | Hombres: 35-41mmHg
Mujeres: 32-39mmHg
| ||
| ctO2 | Hombres: 18,8-22,3mL/dL
Mujeres: 15,8-19,9mL/dL
| ||
| cx | 2,3 mmol/L | ||
| Qx | 1 | ||
| FShunt | 0,01-0,10 | ||
Tabla 2. Valores de referencia.
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