miércoles, 20 de abril de 2016

Cuadros por autor

Cuadros de José de Ribera

Apolo y Marsias es un cuadro del pintor español José de Ribera, pintado en 1637. Es un cuadro de temáticamitológica con diversas versiones, algunas de ellas en el Museo Nacional de San Martino y en el Museo Arqueológico de Nápoles.1 En el cuadro se denotan los antecedentes caravaggistas de Ribera, como ciertotenebrismo y un naturalismo para describir el dolor y el sufrimiento rayando la crueldad. El cuadro está firmado abajo a la derecha (Iusepe de Ribera español, F, 1637).2
El tema está tomado del Libro VI de la obra de Ovidio Las metamorfosis y es representado por diversos artistas a través de la historia.

Descripción

La escena describe el momento en el que el dios Apolo desuella al sátiro Marsias tras perder el concurso de música al que había retado al dios. Las musas tenían que juzgar pero siempre empataban en su interpretación, hasta que Apolo introdujo la necesidad de cantar mientras se tocaba, algo que él podía hacer pues su instrumento era una lira mientras que para Marsias era imposible pues el tocaba el aulos.3 Como castigo, Marsias es colgado en un árbol y despellejado vivo, mientras mira al espectador como suplicando su intervención o ayuda. Por el contrario, el dios es representado casi de una forma idealizada y serena, complacido por su triunfo y acción posterior. La temática es algo cruda, propia de la pintura de Ribera.




El Apostolado del Prado es un conjunto de 11 obras realizadas por José de Ribera, «El Españoleto», cuya temática común son los Apóstoles y Cristo Salvador. De características y dimensiones muy parecidas fueron pintadas al óleo sobre lienzo entre los años 1630 al 1632. Actualmente la colección se conserva en el Museo del Prado de Madrid.

Historia

En su origen la serie constaba de 13 cuadros (12 apóstoles más la figura de Cristo) pero las telas de San Matías y San Juan Evangelista están perdidas.1 La primera constancia documental del Apostolado lo sitúa, a finales del siglo XVIII, en las Colecciones Reales, en la Casita del Príncipe de El Escorial de donde pasarían poco después al Museo del Prado.2

El tema del Apostolado fue un motivo bastante recurrente entre los pintores de la época y el "Apostolado del Prado" no fue el único que salió del taller de Ribera pero sí es el único que se conserva prácticamente en su totalidad.1

Descripción y estilo

El formato de las obras es prácticamente idéntico. Personajes representados de medio cuerpo sobre un fondo neutro y portando cada uno su símbolo o característica particular que lo identifica. Así por ejemplo, San Pedro sujeta unas llaves o Santiago Mayor luce una concha. En la serie se mezclan cuadros de variada calidad. Algunos con una clara y amplia intervención del taller y otros, en cambio, elaborados sobre la base de un amplio estudio de retratística. Son destacables, por ejemplo, los lienzos de San Bartolomé, San Pedro o San Pablo. En todos, no obstante, resalta un exquisito naturalismoCaravaggiesco y en los personajes, de rostros cansados endurecidos por la vida, son fácilmente reconocibles personas cotidianas que cualquiera podría encontrarse en los callejones de la Europa del siglo XVII.





Arquímedes (o Demócrito según una designación más moderna) es un cuadro de José de Ribera, «El Españoleto», pintado al óleo sobre lienzo con unas dimensiones de 125 x 81 cm. Firmado y datado en 1630, actualmente se conserva en el Museo del Prado de Madrid.

Historia

Aunque la tradición siempre ha reconocido al personaje retratado como a Arquímedes, debido al compás de su mano y a los papeles con signos geométricos que lo rodean, Delphine Fitz Darby propuso en 1962 identificarlo como Demócrito por la franca sonrisa que muestra ya que, precisamente, Demócrito es conocido como "el filósofo que se ríe". Podría tratarse entonces de "Filósofo con compás", obra cuyo paradero se desconoce y que se sabe perteneció al Duque de Alcalá principal cliente de Ribera entre 1629 y 1631. En cualquier caso, Arquimedes o Demócrito, la obra sería la más antigua de los cuadros que conforman la serie "Filósofos Harapientos".1
La primera constancia documental de la obra la sitúa en El Escorial en 1764 y posteriormente pasará a formar parte de las colecciones del Museo del Prado donde se conserva.2

Descripción y estilo

El filósofo aparece retratado de medio cuerpo, vestido de mendigo y sujetando un compás con su mano derecha mientras que con la izquierda sostiene unos papeles donde están representados algunos símbolos geométricos. En el lomo del libro, abajo a la derecha, se ve escrita la firma y la fecha, "Jusepe de Ribera español/F 1630". La pintura está recortada del lado derecho.
El sonriente rostro con profundas arrugas marcadas y sus huesudas manos de largos dedos, son el centro de atención de la composición y están representados con enorme fidelidad y un gran naturalismo. Una luz entra por la izquierda bañando el cuerpo del filósofo que junto a un halo de pintura más clara alrededor de la cabeza y el fondo neutro resalta al filósofo otorgando a la composición una mayor perspectiva y mayor realismo. Se cree que Ribera hizo posar a algún modelo para pintar el cuadro, posiblemente alguien anónimo encontrado en la calle, al que retrató como si fuera un noble o un rey.1 Nícola Spinosa lo define con gran acierto en el estudio de su obra.2
Un verdadero retrato de cualquier campesino encontrado en los callejones de la Nápoles virreinal, en el que el pintor supo captar justamente las señales del antiguo origen greco-levantino, inserto en un contexto de irreductible vitalidad y de humanidad típicamente mediterránea.
N.Spinosa. Obra pictórica completa de Ribera.
Algunos críticos ven grandes similitudes entre el Arquímedes de Ribera y los rostros de alguno de los Los Borrachos de Velázquez, algo no del todo imposible pues el año en que la obra fue pintada Velázquez visitó a Ribera en Nápoles.

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