Las «Antillas españolas»2 es la expresión con que se designa al grupo de islas del archipiélago caribeño de las Antillas3 que estuvieron durante la época colonial (aproximadamente entre 1492 y 1898) bajo soberanía española (es decir, formando parte del Imperio español).
| Antillas españolas | ||||||||||||||||||||||||||||||
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Imagen de las Antillas Mayores que alguna vez pertenecieron a España. | ||||||||||||||||||||||||||||||
| Localización geográfica y administrativa | ||||||||||||||||||||||||||||||
| Océano (mar) | Mar Caribe - océano Atlántico | |||||||||||||||||||||||||||||
| Continente (sub) | América, América Central | |||||||||||||||||||||||||||||
| País(es) | ||||||||||||||||||||||||||||||
| División(es) | ||||||||||||||||||||||||||||||
| Datos geográficos | ||||||||||||||||||||||||||||||
| N.º de islas | más de 80 | |||||||||||||||||||||||||||||
| Islas |
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| Superficie | 467.435 km² | |||||||||||||||||||||||||||||
| Longitud | aprox. 3510 km | |||||||||||||||||||||||||||||
| Población | 3 7.931.400 | |||||||||||||||||||||||||||||
| Otros datos | ||||||||||||||||||||||||||||||
| Idiomas | Español, inglés, lenguas criollas, neerlandés, francés y criollo haitiano | |||||||||||||||||||||||||||||
| Zona horaria | Dependencias: | |||||||||||||||||||||||||||||
| Ciudades más extensas | La Habana (CUB) Santo Domingo (DOM) | |||||||||||||||||||||||||||||
Historia
La colonización española de las Antillas comienza con la primera expedición de Colón (1492), completándose la conquista del archipiélago en los primeros años del siglo XVI. En los posteriores siglos la mayoría de las islas más importantes de las Antillas permanecieron bajo dominio español, siendo posteriormente otras abandonadas u ocupadas por otras potencias coloniales; siendo el mayor ejemplo Jamaica, ocupada por Inglaterra en 1655.
La mayor parte del siglo XIX algunas de las Grandes Antillas se mantenían aún bajo dominio colonial español, Cuba y Puerto Rico; también, por menos tiempo, la parte española de la Isla Española (República Dominicana; la otra parte es Haití, antigua colonia francesa —desde 1697—).
Otras islas más pequeñas, de las denominadas Antillas Menores, que también habían sido colonizadas por España (territorios insulares de la actual Venezuela), se mantuvieron bajo control español hasta la independencia de esa nueva nación a principios del siglo XIX.
Al contrario que otras partes de la América española, las Antillas españolas no se independizaron a comienzos del siglo XIX en las llamadas guerras de independencia hispanoamericana (con excepción de las islas pertenecientes a Venezuela). La República Dominicana, en el contexto de la revolución haitiana, se independizó inicialmente y luego retornó a soberanía española (periodo denominado España Boba), para luego ser invadida por Haití (1822), para volver a independizarse (1844), y más tarde volver a anexionarse a España (1861) e independizarse definitivamente (1865), aunque fue ocupada por los Estados Unidos. Cuba y Puerto Rico accedieron a la independencia bajo control estadounidense en 1898 (guerra hispano-norteamericana).
Otros grupos de islas que pertenecieron a España en el Caribe durante la época colonial fueron después ocupados por otras potencias coloniales como Inglaterra, Francia o los Países Bajos.
Islas
La siguiente es una lista de las islas que pertenecen geográficamente a las Grandes y Pequeñas Antillas y que estuvieron bajo dominio español en diversas etapas de la historia, hasta que se independizaron de España. No se consideran otras islas que pasaron al dominio de Francia, Inglaterra o los Países Bajos, y que en su mayoría estuvieron previamente bajo gobierno español.
El proceso de conquista
El 12 de octubre de 1492, muy temprano en la mañana, los aborígenes de las actuales Bahamas avistaron tres extrañas siluetas en el horizonte. Poco a poco las siluetas fueron cobrando forma y color, semejando construcciones de madera que flotaban en el mar. Mientras tanto, una pequeña embarcación a remos se acercaba lentamente a la playa.Atónitos, los nativos contemplaban a un grupo de seres blancos y barbudos que les hacían gestos y vociferaban en una lengua desconocida. Un hombre al que llamaban Colón tomó la iniciativa e intentó establecer contacto con el cacique de la isla. Se trataba nada menos que del primer encuentro entre habitantes de la vieja Europa y de la América Indígena. Este hecho, tan significativo para toda la humanidad y especialmente para los indígenas, se repetiría en adelante en todos los lugares poblados por las múltiples culturas americanas.La expedición proveniente de Europa había llegado desde el puerto de Palos en España, en busca de una ruta más corta para llegar a las preciadas islas de las especies en las denominadas Indias Orientales, hoy India, Borneo, Sumatra, Ceylan y Filipinas. En efecto, España y Portugal hace tiempo estaban empeñadas en establecer lazos comerciales por vía marítima con estas tierras ricas en pimienta, clavo de olor, canela o nuez moscada, entre otras especies. Ello obedecía a la necesidad de los nacientes Estados monárquicos del Viejo Mundo de beneficiarse de esta actividad comercial muy lucrativa en aquella época y así acrecentar las escuálidas arcas reales.A partir del siglo XV, los portugueses fundaron factorías en las costas de África y dominaron el Océano Indico en las primeras décadas del siglo XVI. España, en tanto, intentó llegar a las Indias Orientales por una ruta diferente ideada por el almirante Cristóbal Colón. Hace mucho tiempo sabemos que los españoles no llegaron a las islas de las especies pobladas por indios, sino que hallaron el continente americano, denominado luego Indias Occidentales, habitadas por los taínos, aztecas, mayas, incas, o mapuches, por sólo nombrar a algunas de las etnias nativas. Pero volvamos al primer encuentro hispano-indígena.Los aborígenes de las Lucayas no poseían prácticamente nada de lo que esperaban encontrar Colón y sus hombres, quienes siguieron navegando hacia el sur. En las Antillas Mayores, Colón consiguió algo de oro y la hospitalidad del cacique taíno Guacanagarí en la isla bautizada como La Española. Tras el regreso triunfal del Almirante, la corona española auspició tres viajes más, en el transcurso de los cuales los hispanos se asentaron en las Antillas y doblegaron por la fuerza a algunos cacicazgos taínos. Los principales incentivos para ocupar la isla eran los lavaderos de oro y la posibilidad de utilizar a los nativos como mano de obra.Así, la América Indígena se tornó un lugar muy atractivo para quienes querían hacer riqueza fácil y mejorar su situación social, mientras los aborígenes eran forzados a trabajar y perecían a causa de ello y por otras razones.
Desde 1497, se autorizó a los particulares para organizar empresas de conquista a las tierras descubiertas por Colón. En los primeros años del 1500 fueron ocupadas las islas de Puerto Rico, Jamaica y Cuba y se comenzó a trasladar mano de obra indígena de las "islas inútiles" hacia los centros de explotación aurífera de las Antillas Mayores. De esa manera, España empezaba a conformar un vasto imperio colonial, el más importante de la época, y las Antillas se transformaron en la primera plataforma de conquista para acceder posteriormente a Tierra Firme y México.Hacia 1520, el espacio antillano se hallaba completamente dominado por los conquistadores españoles. La relativamente fácil victoria sobre los sonrientes taínos y los fieros caribes se puede explicar en virtud de su escaso número de población, la superioridad de las armas de fuego y hierro españolas y la ausencia de mayores concentraciones de guerreros y articulación política en el mundo taíno.
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