lunes, 26 de diciembre de 2016

Etología

La depresión en animales es el bajo estado de ánimo, temporal o permanente, que sufren los animales similar al que padecen los humanos.


Fisiología

Una gran parte de los científicos creen que los mamíferos tienen un sistema básico cerebral para las emociones similar al de los humanos. Es por ello que la comprensión de la depresión en los animales puede ayudar a combatirla mejor en las personas.

Síntomas

Ante la incapacidad de los animales de comunicarse de la misma forma que los humanos, la depresión en animales se estudia de otro modo, principalmente mediante la observación. Entre los métodos más utilizados se encuentran:
  • el grado de interés por sus alimentos preferidos;
  • la motivación por la actividad sexual;
  • las relaciones sociales;
  • el sueño;
  • o su forma de actuar ante situaciones estresantes.

Algunos grupos seleccionados


La depresión en los perros es tratada con antidepresivos.

Primates

Los primates son los animales en los que se detecta con mayor facilidad la depresión. Los científicos pueden detectar su estado depresivo simplemente con su expresión facial o su mirada.

Perros y gatos

Los perros y los gatos pueden caer en la depresión en situaciones como la separación o muerte de su dueño hasta el punto de poder llegar a tener ideas suicidas como rascarse hasta sangrar. Es por ello que los veterinarios administran antidepresivos a estos animales para revertir sus problemas de comportamiento. De hecho los antidepresivos para humanos funcionan en ellos.

Tratamiento

Si la situación anímica supone una limitación en las actividades habituales del animal, o una disminución de su capacidad funcional normal, se considera adecuada la instauración de un tratamiento. El fin del tratamiento es el de mejorar la situación anímica, así como restaurar un adecuado funcionamiento de las capacidades.
Los veterinarios son los que tienen competencias en recetar medicamentos en animales. Existen también psiquiatras especializados en animales.
Entre los antidepresivos más utilizados para las mascotas como perros o gatos destaca Prozac, un antidepresivo de la clase Inhibidor Selectivo de la Recaptación de Serotonina (ISRS) usado en humanos. Los trastornos obsesivo-compulsivos y de agresividad asociados a la depresión de los animales también son tratados con Prozac.
La ansiedad provocada por la separación de la mascota de su dueño es tratada con Reconcile. Tanto Prozac como Reconcile tienen como principio activo la fluoxetina. En Estados Unidos unos 700.000 perros toman antidepresivos. En el caso de los animales salvajes se utilizan antidepresivos mucho más potentes para revertir sus problemas de comportamiento.
Los primates son los animales en los que se detecta con mayor facilidad la depresión debido a su parecido al hombre.

Las mascotas también se deprimen
depresion en perrosMorderse las patas, comerse las uñas y desobedecer a sus amos son síntomas inequívocos de variación en la conducta de perros y gatos. Los antidepresivos y las terapias con sus dueños pueden ayudar a solucionar el trastorno.
La relación que tenemos con nuestras mascotas nos llena de alegría y compañía, pero pocas veces nos detenemos a reflexionar sobre lo que significamos para ellos.
Aunque parezca increíble los animales también pueden sufrir depresión, ya sea por componentes genéticos o por factores ambientales que determinan que nuestra mascota caiga en un estado depresivo que debe ser tratado con la misma seriedad con la que trataríamos este mal en los seres humanos.
La depresión en animales se caracteriza por una bajada en la actividad psíquica, principalmente en el componente afectivo y la relación con sus dueños. De acuerdo con la veterinaria y especialista en conducta animal del Instituto integral de comportamiento y bienestar en el perro, Susana Morillas, este trastorno responde a la falta de entendimiento entre el animal y su dueño. «La vida que llevamos hoy nos deja poco tiempo para entregar a nuestras mascotas, los dejamos mucho tiempo solos y desatendidos, y eso les afecta emocional y psicológicamente», indica. El desorden emocional se presenta de manera alarmante en mamíferos como perros y gatos, pero también en reptiles y aves.
Síntomas de depresión
Morderse las patas, lamerse recurrentemente una zona determinada del cuerpo, comerse las uñas y mordisquearse la cola pueden ser la alerta para detectar una posible depresión en el animal.
Las aves en cautiverio experimentan cuadros de estrés y depresiones severas principalmente por las condiciones de vida en las que se las tiene o por falta de actividad y aburrimiento. Éstas pueden llegar incluso a sacarse sus propias plumas y quedar completamente peladas.
Algunos indicios de la depresión son la constante apatía que tendrá nuestra mascota, la falta de ánimo para jugar, ausencia de apetito, muchas ganas de dormir o, por el contrario, insomnio e hiperactividad.
La automutilación es una muestra clara de que necesitan la atención de sus amos o están enfadados con algo en particular que los «obliga» a dañarse.
El mayor problema de este trastorno es que el animal, a diferencia de los humanos, no puede comunicarse con sus dueños, ni explicar qué es lo que realmente le pasa, entristece o molesta.
eneralmente las mascotas atraviesan este complejo período porque existen factores como la falta de atención, los malos tratos, cambios bruscos de rutina, la llegada de un cachorro más joven a la casa donde ya existe un perro viejo o la muerte de un ser querido para el animal. «Este trastorno debe ser tratado con medicamentos especiales, terapias de conducta y también es bueno enseñarles tanto al dueño como a la mascota a socializar mejor, a cambiar el entorno que provoca malestar en el animal y a manejar la ansiedad», afirma Morillas.
Si ninguno de estos factores se presenta en nuestra mascota, quizás estemos frente a una depresión endógena, que viene determinada por un componente genético, el cual es más dificil de combatir, ya que al no ser un problema del entorno del animal, difícilmente se puede modificar.
Los expertos aseguran que la mejor manera de prevenir que nuestra mascota sufra depresión y ansiedad es socializarlos desde que son pequeños, estar atentos ante cualquier cambio en su conducta como la apatía, y no confiar en que con sólo darle agua y comida el animal se mantendrá sano y feliz.











destete se conoce al fin de la lactancia en los mamíferos. En humanos, el destete comienza con la introducción de los alimentos complementarios (manteniendo la lactancia materna) y finaliza cuando estos reemplazaron por completo la leche materna.
Idealmente este proceso debería durar aproximadamente un año y medio (comenzando a los 6 meses y finalizando a los dos años). Cada especie tiene una edad donde el destete ocurre de forma natural. En los últimos años han ido apareciendo leches artificiales para sustituir la leche materna, pero solo deben ser utilizados cuando la leche materna no sea una opción (muerte o enfermedad grave de la mama) ya que la leche materna ofrece protección contra enfermedades gracias a ser rica en anticuerpos.
Al hecho del destete están asociados determinados momentos donde la lactancia se ve interrumpida por algún motivo (huelgas de lactancia) o determinados períodos donde el bebé muestra un menor interés por la lactancia como consecuencia de su propio desarrollo (por ejemplo alrededor de los 9 meses en humanos, el llamado falso destete)
Dado que durante la lactancia la probabilidad de preñez mengua (por acción de la prolactina), con el destete comenzaría otra vez el período en el que la hembra puede quedarse encinta. En animales productores de leche (vacascabrasovejasbúfalas) se intenta optimizar el período de lactancia y postergar al máximo el destete, para ello, se emplean tratamientos hormonales o se usa el método tradicional de seguir succionando el pezón. No obstante, en determinados casos es la única forma de conseguir un producto lácteo de calidad y se favorece el destete con secado.
En los humanos se deben cumplir ciertos requisitos para que la lactancia retrase la ovulación, como ser que el bebé tenga menos de 6 meses, que a la mamá no le hayan retornado los periodos menstruales y que amamante de día y de noche a demanda.

El destete en la especie humana

Puede ocurrir de forma voluntaria o forzosa, en cualquier caso debe ir acompañado por un cambio en la dieta o un paulatino cambio al biberón.
Es difícil saber cuál es el momento en que se produce el destete natural en los humanos por el peso de la cultura. La cultura lleva en ocasiones a prolongar la lactancia y otras veces a renunciar a ella, por ejemplo, en algunas sociedades se ha pagado a mujeres por amamantar a niños cuando amamantan a los suyos (nodrizas) cuando otras rechazaban dar de mamar a sus hijos o no podían, pero esta práctica se ha abandonado en los últimos años por la introducción de la leche artificial. Hoy la medicina, recomienda privilegiar el destete, ya que es una alimentación del seno materno la cual ayuda al bebe a conocer otros sabores y a nutrirse y desarrollarse adecuadamente.

El destete forzoso

En muchas culturas han aparecido recomendaciones o mandamientos para amamantar a los bebés, en la cultura musulmana, la ley sharia recomienda a dar de mamar hasta los 2 años.
En los últimos años el período de lactancia se ha ido acortando en la sociedad occidental por el ritmo de vida actual y por la creencia de que a partir de una cierta edad la leche materna no alimenta, que el niño mayor que mama es por vicio, o de que la lactancia prolongada afecta negativamente el desarrollo psicológico del niño. Debido a que en los últimos años se ha intentado recuperar un prolongado período de lactancia por todas las propiedades que se le conocen a la leche materna, este fenómeno se está estudiando mucho.

El destete natural

Se ha observado que en sociedades donde el niño no es forzado a abandonar el pecho, acaba por destetarse él solo, pasados los 2 ó 3 años de edad.
La antropóloga K. Dettwyler, de la Universidad de Texas, ha recogido información acerca de la edad de destete de los primates no humanos, poniéndola en relación con variables del ciclo vital, tales como peso al nacimiento, peso del adulto, periodo de gestación y erupción de molares permanentes;1 extrapolando estos datos a la especie humana, parece que el destete natural podría ocurrir entre los 2 años y medio y los 7 años. Esta teoría de prolongar la lactancia hasta los 7 años se ve apoyada en el hecho de que en sociedades actuales en las que el rechazo cultural a la lactancia prolongada no existe, las madres amamantan a sus hijos hasta los 4 años por término medio y a que se estima que el sistema inmunitario de los seres humanos no está maduro y plenamente operativo hasta los 6 años de edad.

Métodos de destete

  • Saltar una toma: Llegada a la hora de la comida, la madre en vez de ofrecerle leche materna, invita a probar al niño algunos de los alimentos complementarios. Así se podrá ir alternando y recortando progresivamente el número de tomas.
  • Acortar el tiempo de la toma: Si el bebé tarda, por ejemplo 10 minutos con cada pecho, se le puede reducir el tiempo de la toma a 6 minutos cada uno. Una vez finalizado el amamantamiento, se le deberá ofrecer algún jugo de frutas o un colado o compota.
Este último no es recomendable, ya que la leche materna cambia en composición durante cada toma, y limitar la duración evitaría que el bebé reciba la leche más nutritiva. En todo caso sería recomendable dar un solo pecho hasta que lo vacíe por completo, y ofrecer alimentos complementarios en lugar de ofrecer el segundo pecho.

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