Acromyrmex lobicornis es una especie de hormigas cortadoras de hojas perteneciente a la subfamilia Myrmicinae del género Acromyrmex. Esta especie pertenece a uno de los dos géneros de atinos que son cortadoras de hojas.

La agresión es un ataque no provocado producto de la práctica o del hábito de ser agresivo. Es una conducta hostil o destructiva cuya finalidad es provocar un daño a otro.
Dollard afirma[cita requerida] que es cualquier conducta cuyo objetivo es causar un daño cierto a la persona a la que se dirige. Existe una polémica sobre conductas agresivas: Archer y Browne (1989) establecen[¿dónde?] tres características del caso prototípico de agresión:
- Intención de causar daño.
- Provocar daño real.
- La existencia de alteración del estado emocional.
Geen hace una tajante distinción[¿dónde?] entre agresión colérica y agresión instrumental. La primera tiene un estado emocional negativo de cólera como reacción a alguna provocación previa y persigue causar daño que, mediante la agresión, pretende anular a la persona.
Etología
Los etologistas estudian la agresión en lo que respecta a la interacción y evolución de los animales en ambientes naturales. En dicho entorno la agresión puede comprender el contacto corporal mediante mordidas, golpes o empujones, pero la mayoría de los conflictos son resueltos mediante las amenazas y avances intimidatorios que no producen daño físico. Esta forma de agresión puede incluir el exponer el tamaño del cuerpo, cornamentas, garras o dientes; señales estereotipadas incluidas expresiones faciales; vocalizaciones tales como el canto de un ave; la liberación de químicos; y cambios en la coloración.1 La expresión comportamiento agonístico a veces es utilizada para referirse a estas formas de comportamiento.
La mayoría de los etologistas creen que la agresión provee ventajas biológicas. La agresión puede ayudar a que un animal controle un territorio, incluidos recursos tales como alimentos y agua. La agresión entre machos a menudo tiene lugar para asegurar oportunidades de apareamiento, y resulta en la selección del animal más sano o más vigoroso. La agresión también puede producirse para autoprotegerse o para proteger a la cría.2 La agresión entre grupos de animales también puede resultar en ventajas; por ejemplo, un comportamiento hostil puede forzar a una población de animales a penetrar en un territorio nuevo, donde la necesidad de adaptarse a un nuevo ambiente puede dar lugar a una mayor flexibilidad genética.


alfa es el individuo en la comunidad con mayor rango, a quien los otros siguen. Tanto el macho como la hembra como ambos pueden ser alfas, según la especie. Cuando un macho y una hembra cumplen este rol se habla de pareja alfa. En algunos grupos, los machos y hembras alfa son ampliamente representados en la genética de la población si son los únicos que se reprodujeron exitosamente.
Los chimpancés muestran deferencia al alfa de la comunidad por gestos rituales tales como reverencias, permitiendo al alfa caminar primero en una procesión. Los canidae también muestran respeto a la pareja alfa en su manada, permitiéndoles ser los primeros en comer y, normalmente, la única pareja en procrear; los lobos son un buen ejemplo de esto. El estatus del alfa generalmente lo consigue mediante proezas físicas; no obstante, en ciertas especies altamente sociales tal como el bonobo, un aspirante puede emplear métodos indirectos, como alianzas políticas, para derrotar al alfa y ocupar su lugar.
En los humanos, esta expresión se refiere en ocasiones a un hombre poderoso o en una alta posición social, similar a la masculinidad hegemónica. También se utiliza para explicar la conducta de muchos adolescentes que compiten abiertamente para ser más llamativos, muchas veces siendo hostiles e irreverentes entre sí y hacia adultos, en especial si estos adultos representan a la autoridad. No es difícil suponer que algunas de las conductas infantiles o juveniles de rebeldía tengan su origen en esta característica, sobre todo si los padres han sido débiles o demasiado permisivos. El hijo puede llegar a querer ser el alfa en su familia, grupo o clan. En las culturas occidentales, el término se usa normalmente de forma peyorativa para describir a un hombre abierta o artificialmente masculino hasta el punto de rechazar cualquier ofensa hacia su estatus.
En la jerarquía de un grupo animal, otros dos roles también son definidos. El primero, el macho beta, el cual es el contendiente y subordinado del macho alfa, pero solamente tras ponerlo a prueba. Los betas actúan como segundo comandante y pueden destronar a los machos alfas o a los futuros alfas si persisten en retar al macho alfa reinante. El término macho omega (macho-ω) es un antónimo frecuentemente usado en un modo despreciativo o autodespreciativo para referirse a machos en el escalafón más bajo de la jerarquía social. Un omega es subordinado del resto de la comunidad. Muchas veces son los últimos en comer.

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