domingo, 4 de agosto de 2019

CUADROS POR ESTILO - GÓTICO


Ecce Homo es un cuadro del pintor flamenco El Bosco, ejecutado en óleo sobre tabla de roble y que mide 75 centímetros de alto por 61 cm. de ancho.
Como las demás obras del Bosco, carece de datación unánime. Se considera que pertenece a la etapa juvenil del pintor. La fecha que suele darse es hacia 1476 o después. No obstante, Cinotti lo fecha en el periodo 1480-1485. Peter Klein, partiendo de análisis técnicos (dendrocronológicos, etc.), ha concluido que es una obra juvenil segura del Bosco, junto a las Tentaciones de san Antonio del Museo del Pradoy la Adoración de los Reyes de Nueva York. Bernard Vermet (2001) considera que es la única autógrafa de la etapa juvenil del Bosco y la data hacia 1476 o después. A su juicio, presenta una serie de afinidades iconográficas, dimensiones y datación de la madera con la Adoración de los Reyes de Nueva York que le hacen pensar en que formaban parte de un ciclo sobre la vida de Jesucristo.
La versión original está en el Museo Städel de Fráncfort del Meno (Alemania); hay una copia en Museo de Bellas Artesde Boston.
No debe confundirse con el Ecce Homo de un tardío imitador del Bosco, pintado no antes de 1557 y que actualmente se encuentra en el Museo de Arte de Filadelfia (Estados Unidos).

Historia[editar]

Este cuadro estuvo en la colección Maeterlinck de Gante. Fue expuesto en Brujas en 1902. Pasó a la colección R. von Kaufmann de Berlín. Fue vendido en subasta en 1917 y comprado por el Instituto Städel de Fráncfort del Meno, donde se exhibe actualmente.

Análisis[editar]

Sobre un edificio en alto se encuentra Jesucristo flagelado, cubierto de sangre. Junto a él está Pilatos. Las dos figuras están enfrentadas, destacándose contra la pared, uno compuesto y resignado, el otro vestido a la oriental mientras mira con desprecio. El Jesucristo ensangrentado sigue los modelos de los grabados.
En la parte inferior se encuentra la muchedumbre, armada con puñales y alabardas, con rostros grotescos. A la izquierda pueden reconocerse en parte a los donantes que casi han desaparecido. La vista de la ciudad al fondo está construida sin un uso coherente de la perspectiva, de tal manera que el primer plano no se distingue del fondo.
Distintos historiadores del arte han buscado posibles influencias para esta obra. Algunos hablan de una posible influencia leonardesca; Ch. de Tolnay se ha referido al Maestro de Flémalle y sus Desposorios de la Virgen(Museo del Prado); Combe recuerda una xilografía anónima de mediados del siglo XV y del grabado «Ecce Homo» de Martin Schongauer del Gabinete de Estampas de Bruselas. Roggen (1936) considera que la inspiración fueron las máscaras-caricatura de piel que la gente lucía en las procesiones de Bolduque.

Bosch Ecce homo.jpg









El Belén de Greccio es la trigésima escena de las veintiocho que componen el conjunto de frescos sobre la historia de San Francisco. Los frescos se encuentran en la Basílica Mayor de Asís, y son atribuidos a Giotto. Posiblemente, fue pintado entre el 1295 y el 1299, y sus medidas son 230 x 270cm.

Historia[editar]

Este episodio pertenece a la serie de la Leyenda Mayor(Cap.7) de San Francisco de Asís:
Llegado el beato Francisco, en memoria de la natividad de Cristo, ordenó que se preparase el pesebre, que se trajese el heno, que se condujera al buey y al asno; y predicó sobre la natividad del Rey pobre; y, mientras el santo hombre mantenía su oración, un caballero vio al verdadero Niño Jesús en lugar de aquel que el santo había portado.
Durante la noche de Navidad de 1223, en Greccio provincia de Rieti, San Francisco conmemoró el nacimiento de Jesús organizando por vez primera una representación viviente del evento. Según la hagiografía, durante la misa habría aparecido en la cuna un niño de carne sonrosada que san Francisco cogió en brazos. De este episodio nacería la tradición de los belenes.
A pesar de este relato, Giotto coloca la escena en un Presbiterio que recuerda la Basílica Menor de Asís.
El Belén de Greccio se encuentra entre los peor conservados del conjunto y fue restaurado por primera vez en 1798.

Descripción[editar]

Detalle

La escena, una de las más famosas, es un extraordinario documento de la época. Ningún pintor la ha pintado nunca con tanto realismo. En ella los espectadores observan la escena desde un punto normalmente reservado a sacerdotes y religiosos (desde un hipotético puesto de observación en el ábside)donde se pueden ver representados con minucioso y vivo detalle las características del ambiente. Sobre la partición que separa la nave se puede ver un ciborio que recuerda aquel de Arnolfo di Cambio, también a los hermanos que cantan en el coromirando al sagrado libro en lo alto, un púlpito visto del lado de la entrada y una cruz de madera oblicua que cuelga en la nave vista desde atrás, enseñando todos sus refuerzos y enganches, y que es representada magistralmente.
Un grupo de personas asisten a la escena, que se desarrolla en primer plano, de San Francisco con el Santo Niño entre las manos(ambos representados con aureolas), aunque las mujeres no pueden entrar y observan desde la puerta. Destacable es la colocación de los personajes que aparecen en diversos planos sin dar el efecto de flotar en el aire o de aplastarse unos a otros como ocurre en tablas de pintores más antiguos. Sólo los hermanos sobresalen en alto porque están de pie sobre el coro del cual sólo se intuye su presencia por un pequeño detalle que aparece junto a la puerta. Ellos tienen sus bocas abiertas porque están cantando y miran directamente al facistol que sustenta el libro donde leen los cánticos. La elaboración demuestra amplios recursos del espacio.
Según un estudio de Bruno Zanardi e Federico Zeri, muchos de los vestidos de los personajes pintados a témpera, tenían originariamente colores diferentes a los que vemos hoy en día. A esta conclusión llegaron tras descubrir en la pintura un característico modo de preparación del encarnado propio de Pietro Cavallini.

Giotto - Legend of St Francis - -13- - Institution of the Crib at Greccio.jpg











El Juicio Final es un tríptico realizado por el pintor alemánHans Memling. Está realizado en óleo sobre tabla, y fue pintado en el período 1466-1473. La tabla central mide 242 cm de alto y 180,8 cm de ancho. Las tablas laterales o alas, miden 242 de alto y 90 de ancho. Se exhibe actualmente en el Museo Nacional de Gdánsk, en Polonia.
En el centro se encuentra el Juicio final, con Jesucristo como juez en lo alto sobre un arco iris y, bajo él el arcángel Miguelque pesa las almas. En el ala de la izquierda se representa a los bienaventurados recibidos por san Pedro en el Cielo, mientras que en el ala de la derecha aparecen los condenados al infierno.

Das Jüngste Gericht (Memling).jpg

No hay comentarios:

Publicar un comentario